La deuda de Air-e con las empresas generadoras de energía podría llegar o superar los $5 billones al cierre de 2026, mientras el sector productivo del Caribe mantiene la alerta ante los posibles efectos de una fuerte sequía asociada al fenómeno de El Niño.
La advertencia fue hecha por Efraín Cepeda Tarud, presidente ejecutivo del Comité Intergremial del Atlántico, quien señaló que las obligaciones de Air-e con las generadoras ya alcanzan los $3,3 billones. Según explicó, la deuda había comenzado alrededor de los $500.000 millones antes de la intervención de la empresa.
Cepeda destacó el anuncio del Gobierno Nacional de destinar $1,5 billones para comenzar a atender estas obligaciones, con un primer giro de $300.000 millones en el corto plazo. A su juicio, estos recursos representan una señal positiva para el sector, al permitir recuperar la confianza, facilitar el acceso a financiación y avanzar en las inversiones necesarias para fortalecer la capacidad de generación.
El dirigente gremial recordó que las deudas acumuladas han ejercido presión sobre la liquidez de las empresas generadoras, especialmente las térmicas, que cumplen un papel fundamental durante los periodos de baja generación hidroeléctrica.
Térmicas, clave ante una eventual crisis energética
Cepeda explicó que las generadoras térmicas necesitan contar con recursos suficientes para adquirir combustible y operar a plena capacidad ante un escenario de hidrología crítica. Según el presidente del Comité Intergremial del Atlántico, estas plantas han llegado a aportar hasta el 54 % de la demanda energética nacional durante periodos de baja disponibilidad de agua.
Por ello, consideró fundamental que las empresas tengan capacidad financiera para prepararse con anticipación ante una eventual reducción de la generación hidroeléctrica.
La sequía ya afecta al río Magdalena
El panorama genera mayor preocupación por las condiciones climáticas que ya afectan al Caribe colombiano. En sectores del río Magdalena, como Mompox (Bolívar), y Suan y Campo de la Cruz (en el sur del Atlántico), se han observado bajos niveles del caudal y bancos de arena.
Cepeda señaló que, si continúan las medidas anunciadas por el Gobierno para comenzar a pagar las obligaciones a los generadores, el sector podría prepararse de mejor manera para enfrentar la temporada seca.
Preocupación por el suministro de agua
La situación también genera inquietud frente al suministro de agua. Ante la posibilidad de que los bajos niveles de los cuerpos de agua afecten la prestación del servicio, el dirigente gremial indicó que espera que empresas como Triple A adopten las medidas necesarias para garantizar el abastecimiento.
De esta manera, el sector productivo del Caribe mantiene la alerta por dos factores que podrían aumentar la presión sobre el sistema: el crecimiento de la deuda de Air-e con las generadoras y una eventual reducción de la generación hidroeléctrica por efecto de la sequía.
Temas clave
- ¿A cuánto asciende actualmente la deuda de Air-e con las generadoras?
La deuda alcanza los $3,3 billones y, de no adoptarse nuevas medidas, podría superar los $5 billones al finalizar 2026. - ¿Qué recursos anunció el Gobierno para atender la deuda?
El Gobierno Nacional anunció $1,5 billones para comenzar a saldar las obligaciones, con un primer giro de $300.000 millones en el corto plazo. - ¿Por qué preocupa la deuda en medio de la sequía?
Porque una eventual reducción de la generación hidroeléctrica aumentaría la necesidad de utilizar plantas térmicas, las cuales requieren recursos para comprar combustible y operar a plena capacidad. - ¿Qué impacto podría tener la sequía en el Caribe?
Los bajos niveles del río Magdalena podrían aumentar la presión sobre la generación de energía y generar preocupación por el suministro de agua, especialmente en zonas donde ya se observan bajos caudales y bancos de arena.