La caída del dólar frente al peso colombiano suele generar optimismo entre consumidores, viajeros y empresas que dependen de insumos importados. Un tipo de cambio más bajo reduce el costo de comprar bienes en el exterior, abarata la deuda denominada en dólares y puede aliviar las presiones inflacionarias. Sin embargo, el impacto sobre la economía está lejos de ser completamente positivo.
Economistas consultados coinciden en que una reducción pronunciada de la divisa estadounidense produce efectos mixtos. Mientras algunos sectores se benefician, otros pierden competitividad e ingresos, por lo que la conveniencia de un dólar barato depende de la actividad económica de cada actor y, sobre todo, de que exista estabilidad en el mercado cambiario.
Un dólar más barato favorece a importadores y ayuda a contener la inflación
Uno de los principales efectos de un dólar bajo es la reducción del costo de las importaciones. Esto beneficia tanto a las empresas que compran maquinaria, materias primas o insumos en el exterior como a los consumidores que adquieren productos importados.
El profesor de Economía de la Universidad Javeriana Adrián Garlati le explicó a La FM que el principal cambio ocurre en la competitividad entre importar y exportar. "Siempre hay ganadores y perdedores en estos movimientos del dólar. La economía se vuelve menos competitiva, en el sentido de que exportar ya no es tan rentable, pero sí importar".
El académico señaló que este escenario también representa oportunidades para realizar inversiones. "Ahora podría ser un buen momento para hacer inversiones importando bienes de capital desde afuera o, como consumidor, comprar un carro importado y ese tipo de cosas se podría aprovechar".
Garlati añadió que otro beneficio importante es el efecto sobre los precios. "Al bajar el dólar también los bienes importados (...) terminan bajando un poco la inflación".
En la misma línea, Henry Amorocho, experto en Hacienda Pública de la Universidad del Rosario, sostuvo para este mismo medio que una tasa de cambio cercana a los niveles actuales favorece especialmente a las empresas manufactureras y al sector agrícola, que dependen de insumos importados. "El sector importador se beneficia de una tasa de cambio más baja (...) las empresas manufactureras y la agricultura viven mucho de los insumos importados, poder tener importaciones baratas y con eso alivianar costos de producción".
Además, indicó que ese efecto podría trasladarse parcialmente a los consumidores. "Eso podría servir para reducir posibles alzas de precios o estabilizar los precios que tienen la industria manufacturera y los alimentos, lo que podría incidir de alguna manera a que el resultado de la inflación no sea tan alto".
Los exportadores son los principales afectados
El lado menos favorable de un dólar barato lo enfrentan las empresas que venden sus productos en el exterior, ya que reciben menos pesos por cada dólar obtenido en sus exportaciones.
Garlati explicó que sectores tradicionales de la economía colombiana sienten con mayor fuerza este impacto. "Si uno está en la exportación, como es el tema del café, las flores y demás, son los sectores que sufren porque les están entrando menos pesos por cada dólar que logren vender afuera".
Amorocho también advirtió que una reducción excesiva de la tasa de cambio afectaría especialmente las exportaciones, en particular las relacionadas con el petróleo. "En el campo de los exportadores, indiscutiblemente, si el precio del petróleo sigue subiendo, no nos convendría (...) exportaríamos, pero al cambio de la divisa no recibiríamos lo que nos convendría".
Desde el sector financiero, Daniel Londoño Tapia, Country Manager de Global66, coincidió en que el país enfrenta un equilibrio complejo entre beneficios y costos. "Para Colombia, un dólar más bajo tiene efectos mixtos. Por un lado, reduce el costo de las importaciones, disminuye el costo de la deuda externa y reduce el costo de bienes e insumos que el país compra en el exterior (...). Sin embargo, una caída sostenida también puede afectar la competitividad del país y sus sectores exportadores", le dijo a La FM.
¿Es posible que el dólar llegue a los $3.000?
Aunque en algunos sectores del mercado ha surgido la posibilidad de que el dólar rompa el umbral de los $3.000, Amorocho considera que ese escenario es poco probable. "No veo eso factible, tener un dólar a $3.000 pesos no es posible".
El experto explicó que para alcanzar ese nivel tendrían que coincidir factores difíciles de materializar, como una reducción significativa de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal, un fuerte ingreso de capital extranjero y determinadas condiciones internacionales relacionadas con el precio del petróleo.
En su concepto, el comportamiento más probable estaría dentro de un rango relativamente cercano al actual. "No veo que el dólar vaya a bajar pronunciadamente después del piso de los $3.200, máximo puede estar en un nivel entre $3.150 y $3.200, pero no bajar a los $3.000".
Además, advirtió que la llegada del nuevo Gobierno y las decisiones sobre gasto público, deuda y presupuesto podrían generar movimientos al alza durante el segundo semestre. "Después del 7 de agosto hay una variable fundamental, eso va a mover el dólar hacia arriba, no hacia abajo".
Más importante que un dólar barato, un dólar estable
Más allá del nivel exacto de la tasa de cambio, los expertos coinciden en que lo realmente conveniente para la economía colombiana es contar con un mercado cambiario estable y predecible.
Londoño afirmó que la estabilidad permite una mejor planeación para empresas e inversionistas. "Más que preguntarnos si un dólar bajo es bueno o malo, lo importante es que exista estabilidad. Un mercado cambiario predecible permite que empresas, inversionistas y consumidores tomen mejores decisiones de planeación e inversión".
El directivo también recordó que no todos los colombianos se benefician de una moneda estadounidense más barata, pues millones de personas reciben ingresos en dólares. "Cada vez son más los colombianos que reciben ingresos laborales en dólares, y las remesas proyectadas para 2026 son de 14.800 millones de dólares. Una disminución de los pesos recibidos por estos conceptos también afecta la economía del país".
Por su parte, Garlati considera que el mercado debe ajustarse naturalmente a las nuevas condiciones. "Es difícil decir exactamente cuánto conviene que baje, porque hay ganadores y perdedores (...) toca que básicamente las personas se adapten al nuevo nivel que vaya a alcanzar el dólar".
En consecuencia, más que buscar una cotización extremadamente baja, los analistas coinciden en que un comportamiento estable de la tasa de cambio ofrece mejores condiciones para el crecimiento económico, la inversión y la planificación financiera de empresas, hogares y del propio Estado.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Conviene que el dólar siga bajando en Colombia?
Depende del sector económico. Un dólar más barato favorece a importadores y consumidores, pero reduce la competitividad y los ingresos de los exportadores.¿Qué beneficios tiene un dólar bajo para la economía colombiana?
Disminuye el costo de las importaciones, abarata el pago de la deuda externa y puede ayudar a moderar la inflación al reducir el precio de algunos bienes importados.¿Por qué un dólar barato afecta a los exportadores en Colombia?
Porque reciben menos pesos por cada dólar obtenido en sus ventas al exterior, lo que reduce la rentabilidad de actividades como las exportaciones de café, flores y petróleo.¿Es posible que el dólar llegue a los $3.000 en Colombia?
Los expertos consideran que ese escenario es poco probable en el corto plazo, debido a las condiciones internacionales y al comportamiento esperado de la economía colombiana.¿Qué es más importante para Colombia: un dólar bajo o un dólar estable?
Los analistas coinciden en que la estabilidad cambiaria es más conveniente, ya que permite a empresas, inversionistas y hogares planificar mejor sus decisiones financieras y de inversión.