La sección Rounds FM de La FM analizó las razones por las que el dólar se encuentra en niveles bajos en Colombia. En el espacio participaron Javier Díaz Molina, presidente ejecutivo de Analdex, y Giovanni Andrés Camacho, docente de la Universidad Externado y coordinador académico especializado en economía, quienes expusieron sus posiciones sobre el comportamiento de la moneda y sus efectos en la economía nacional.
Durante la conversación, se señaló que existe expectativa en el mercado por el comportamiento del precio del petróleo y planteó la posibilidad de que el dólar pueda continuar cayendo. “Vamos a ver hasta qué momento”, indicó al presentar el debate entre las dos posiciones.
Javier Díaz Molina explicó que una de las principales razones del bajo precio del dólar en Colombia está relacionada con el comportamiento de la moneda estadounidense a nivel mundial. Según dijo, el dólar se está debilitando frente a otras monedas, lo que genera una apreciación de divisas como el peso colombiano.
“El dólar bajo no es porque la economía colombiana sea mucho más productiva, mucho más fuerte, simplemente es efecto de ese dólar débil”, afirmó Díaz. El presidente ejecutivo de Analdex señaló que en Colombia este fenómeno se intensifica por la entrada de dólares provenientes de diferentes fuentes, entre ellas las remesas, recursos asociados al narcotráfico y capitales que llegan al país debido a las tasas de interés.
Explicó que cuando aumenta la cantidad de dólares disponibles en el mercado, la moneda pierde valor. “Cuando un producto es abundante se torna barato”, señaló al referirse al comportamiento del dólar.
Por su parte, Giovanni Andrés Camacho explicó que la apreciación del peso frente al dólar puede tener efectos sobre los precios y la inflación. Según indicó, la reducción del valor de la moneda estadounidense puede generar alivios en los costos de bienes importados que llegan a las familias.
“La apreciación del peso frente al dólar puede definitivamente ver un alivio en cuanto a los precios de esos bienes finales que llegan a las familias”, manifestó Camacho.
El docente agregó que esta situación podría reducir el impacto de la inflación en los hogares colombianos. Sin embargo, Javier Díaz cuestionó esta interpretación y señaló que la inflación tiene otros factores de origen.
“La inflación tiene origen en el gasto del gobierno, en el gasto de los hogares”, afirmó Díaz, quien agregó que un dólar barato ayuda en algunos productos importados, pero no necesariamente modifica el comportamiento general de los precios.
Díaz también explicó que la caída del dólar genera efectos sobre los exportadores y productores nacionales que compiten con productos importados. Según indicó, los empresarios que venden al exterior enfrentan costos en pesos mientras reciben ingresos en dólares, lo que cambia sus condiciones económicas.
Camacho coincidió en que los exportadores enfrentan dificultades, pero señaló que la reducción del precio de las materias primas importadas puede representar una oportunidad para algunos sectores productivos.
“El dólar bajo puede hacer que muchas de estas materias primas alivien los precios finales”, explicó el docente, aunque advirtió que Colombia debe analizar cómo mejorar la competitividad de sus empresas en momentos de apreciación del peso.
En el cierre del debate, Javier Díaz señaló que las importaciones recientes están impulsadas principalmente por vehículos eléctricos y equipos de transporte eléctrico. Indicó que los empresarios podrían aprovechar esta coyuntura para importar maquinaria, aunque expresó preocupación por la llegada de capitales externos destinados a obtener rentabilidad con las tasas de interés colombianas.
“Deberíamos ponerle un control a esos créditos y permanencia en el país”, afirmó Díaz.
Giovanni Andrés Camacho planteó que este momento puede ser aprovechado para impulsar la compra de bienes de capital y avanzar en procesos de reconversión tecnológica dentro de las empresas colombianas.
Finalmente, Fernando Quijano señaló que la actual revaluación del peso pone sobre la mesa dos temas pendientes para la economía colombiana: la dolarización de algunos sectores y la posibilidad de eliminar los tres ceros del peso para facilitar las transacciones digitales.