El próximo 7 de agosto, cuando Abelardo De la Espriella asuma la Presidencia de la República, Ecopetrol llegará al cambio de gobierno en un escenario muy distinto al de 2022.
La compañía acumula trece trimestres consecutivos de caída en sus utilidades, tres rebajas de calificación crediticia, procesos judiciales contra su expresidente y un debate técnico sobre la calidad de las reservas que reporta como incorporadas.
El estado de cuentas de la entrega
Ecopetrol, en respuesta a un derecho de petición radicado por LA FM, entregó el detalle de su desempeño financiero entre 2022 y el primer trimestre de 2026, con base en sus estados financieros separados.
La utilidad neta anual de la compañía pasó de 33,4 billones de pesos en 2022 a 19 billones en 2023, 14,9 billones en 2024 y 9 billones en 2025, una caída acumulada de 73% en ese periodo de tres años completos.
Para el primer trimestre de 2026, el indicador —que corresponde únicamente a esos tres meses y no es comparable de forma directa con las cifras anuales anteriores— se ubicó en 2,9 billones de pesos, frente a los 3,1 billones reportados en el primer trimestre de 2025.
Los préstamos y financiaciones de la empresa se mantuvieron en un rango relativamente estable durante esos años: 80,6 billones de pesos en 2022, 73,5 billones en 2023, 84,6 billones en 2024, 73,9 billones en 2025 y 70,4 billones al corte de marzo de 2026.
El efectivo neto usado en actividades de inversión fue negativo en cuatro de los cinco periodos consultados: 5,4 billones en 2022, 6,4 billones en 2023, 9 billones en 2024 y 5 billones en 2025.
La excepción fue el primer trimestre de 2026, cuando el rubro resultó positivo por 861.000 millones de pesos.
Sobre las transferencias a la Nación por concepto de dividendos, la respuesta de la compañía muestra igualmente una tendencia descendente: 16,3 billones de pesos en 2022, 21,6 billones en 2023, 11,3 billones en 2024 y 7,8 billones en 2025.
Al 31 de marzo de 2026 no había transferencias registradas, un dato que corresponde al calendario de pagos de ese año, en el que el primer desembolso al accionista mayoritario se programó a partir del 30 de abril.
Ecopetrol precisó que toda esta información corresponde a datos públicos, disponibles en sus estados financieros separados y en los Informes Integrados de Gestión publicados en su portal de inversionistas.
La herencia que hereda De la Espriella
Más allá de las cifras trimestrales, la compañía que recibirá el nuevo gobierno arrastra un conjunto de procesos y decisiones pendientes que no dependen de un solo periodo contable.
En el frente judicial, la Fiscalía radicó una acusación formal contra el hasta ahora presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, por presunto tráfico de influencias, relacionado con la compra de un apartamento en Bogotá a un precio inferior al del mercado.
En paralelo, avanza un segundo proceso en su contra por presunta financiación irregular de la campaña presidencial de 2022, en la que Roa se desempeñó como gerente.
El Consejo Nacional Electoral ya había sancionado a esa campaña por superar los topes legales de financiación. Roa inició vacaciones el 7 de abril de 2026, encadenó una licencia no remunerada de 30 días y su salida definitiva de la Presidencia de Ecopetrol se confirmó el 30 de julio de 2026, días antes del cambio de gobierno.
En el frente crediticio, tres calificadoras internacionales ajustaron a la baja su percepción sobre la compañía en menos de un año.
Fitch Ratings advirtió sobre un deterioro en la gobernanza corporativa de Ecopetrol, señalando decisiones recientes sobre adquisiciones estratégicas y la composición de la junta directiva. S&P Global Ratings bajó la calificación de la petrolera de BB a BB- el 8 de abril de 2026, tras el recorte de la nota soberana de Colombia, y explicó que la calificación de la empresa está limitada por el perfil crediticio del Estado, dado que el Gobierno posee el 88,49% de las acciones y depende de sus dividendos y regalías para el presupuesto nacional.
Moody's, por su parte, redujo la calificación global de la compañía de Ba1 a Ba2 y cambió la perspectiva de estable a negativa, citando la rotación de altos directivos en los últimos 12 a 18 meses como un factor que expone a la empresa al riesgo de gobierno corporativo asociado al Estado.
En el frente operativo, la producción de hidrocarburos de la compañía se ubicó en 725.200 barriles diarios en el primer trimestre de 2026, una caída de 2,7% frente al mismo periodo de 2025, afectada por menores volúmenes de gas y por declinaciones naturales en los campos del Piedemonte Llanero.
Ese mismo trimestre, la compañía debió absorber un impuesto extraordinario al patrimonio creado por el Gobierno en 2026, que le representó un costo de 1,2 billones de pesos, con tarifas de entre 0,5% y 1,6% según el tipo de actividad.
El nuevo gobierno recibe una compañía con procesos judiciales abiertos contra su expresidente, una junta directiva que las calificadoras describen con independencia limitada frente al accionista mayoritario, y un entorno de producción y precios que no ha dado tregua desde 2023.
Lo que Ecopetrol no dice cuando dice que le va bien
En febrero de 2026, Ecopetrol reportó que en 2025 el Grupo incorporó 300 millones de barriles de petróleo equivalente (MBPE) en reservas probadas (1P), un resultado que la compañía presentó como positivo y que llevó el total de reservas de 1.893 MBPE en 2024 a 1.944 MBPE en 2025, un incremento de 2,69%.
Con una producción anual de 248 millones de barriles equivalentes, el Índice de Reposición de Reservas (IRR) se ubicó en 1,21, es decir, por cada barril producido se incorporó 1,21 barriles en reservas. La vida media de las reservas alcanzó 7,8 años: 8,2 años en crudo y 6,3 años en gas.
Un análisis técnico de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos, Energía y Tecnologías Afines (Acipet), elaborado por su director ejecutivo, Oscar Ferney Rincón, con base en la información publicada por la propia compañía, matiza ese resultado.
De las 314 MBPE de crudo incorporadas en Colombia en 2025, 100 MBPE no provinieron de producción ni de nueva tecnología, sino de acuerdos contractuales con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). Ese monto equivale al 33% de la incorporación total del Grupo Ecopetrol en el año (300 MBPE), según lo informado por la propia compañía.
De ese monto, 95,8 MBPE correspondieron a la titulación de regalías de crudo en los campos Activo Castilla, Akacías, Caño Sur Este, Chichimene, Rubiales y Yariguí-Cantagallo, y 4,5 MBPE a derechos económicos en el bloque Tello-La Jagua.
Al descontar ese componente contractual, la incorporación orgánica real de crudo en el país fue de apenas 33 MBPE, un volumen que compensó lo producido en el año pero que dependió, en dos tercios de su magnitud total reportada, de una decisión administrativa y no de resultados de producción.
En el segmento de gas, la tendencia fue negativa en términos netos: las reservas probadas del país continúan cayendo a un ritmo cercano al 18% anual, y en 2025 se registró una desincorporación de 14,7 MBPE, es decir, se perdió más volumen del que se logró incorporar.
En el exterior, las reservas de las filiales Ecopetrol America, en el Golfo de México, y Permian, en Estados Unidos, cayeron 21 MBPE, equivalentes al 10%, con un Índice de Reposición de Reservas por debajo de 1, lo que significa que las incorporaciones no alcanzaron a compensar la producción del periodo.
El análisis de Acipet identifica además que las reservas provenientes de extensiones y nuevos descubrimientos —la forma más directa de crecimiento de reservas, sin intervención contractual— se ubicaron en apenas 16 MBPE en 2025, una caída de 678% frente a los 49,2 MBPE de 2024, y lo señala como uno de los puntos más débiles de la gestión de la compañía en el año, junto con el comportamiento del gas.
En síntesis, según ese análisis técnico, sin el acuerdo con la ANH que aportó 100 MBPE, la caída en gas (-61 MBPE) y en los activos internacionales (-21 MBPE) no habría sido compensada, y el balance total de reservas del Grupo Ecopetrol en 2025 habría sido negativo.
De Roa a De la Espriella: el retrato de una empresa que cambió
El contraste entre el punto de partida y el punto de llegada de la gestión de Ricardo Roa al frente de Ecopetrol ayuda a dimensionar el cambio.
En 2022, antes de que Roa asumiera la Presidencia el 30 de abril de 2023, la compañía había crecido 100% en utilidad neta frente al año anterior.
Ese comportamiento se revirtió de manera sostenida: en el primer trimestre de 2023 la utilidad ya caía 13,9% frente a un año atrás; en el segundo trimestre de ese año la caída llegó a 61%, la más pronunciada de toda la serie; en 2024 los cuatro trimestres registraron descensos frente a sus equivalentes de 2023; y 2025 cerró con una contracción anual de 39,5% en la utilidad, la cifra más baja desde la pandemia. El primer trimestre de 2026 completó el conteo de trece trimestres consecutivos a la baja.
La cuenta de cobro del Gobierno a Ecopetrol
Uno de los focos de riesgo que las calificadoras internacionales identificaron en Ecopetrol durante 2026 no tiene que ver únicamente con el precio del petróleo o con la producción, sino con la forma en que el Estado, como accionista mayoritario, ha administrado su relación financiera con la compañía.
S&P Global Ratings señaló explícitamente que, dado que el Gobierno posee el 88,49% de las acciones de Ecopetrol y depende de sus dividendos y regalías para financiar el presupuesto nacional, la calificación de la empresa está limitada por el perfil crediticio del Estado colombiano.
Solo en el último año registrado por la calificadora, Ecopetrol transfirió cerca de 11,5 billones de pesos a la Nación. La agencia identificó, entre los focos de riesgo de la compañía, la posibilidad de que se priorice el pago de dividendos por encima de la inversión necesaria para mantener y crecer las reservas.
Por su parte, proyectó que el flujo de caja libre de la compañía podría mantenerse en terreno negativo hacia 2026, en un contexto de alta inversión, pago de dividendos y posibles atrasos relacionados con el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), lo que podría traducirse en una liquidez más ajustada entre 2026 y 2027.
Esa tensión entre las necesidades fiscales del Gobierno y las necesidades de inversión de la compañía también se refleja en las cifras entregadas por Ecopetrol a este medio: mientras la utilidad neta anual cayó 73% entre 2022 y 2025, las transferencias de dividendos a la Nación, aunque también decrecientes, se mantuvieron como una de las principales fuentes de ingreso del Estado por fuera de los impuestos.
En marzo de 2026, la Asamblea de Accionistas —con el Ministerio de Hacienda como ponente de la propuesta ganadora— aprobó elevar el dividendo por acción de 110 a 121 pesos frente a la propuesta inicial de la propia administración de la compañía, en una sesión en la que el incremento fue aprobado con el 90,9% de los votos.
Ese mismo periodo coincide con el diagnóstico técnico de Acipet sobre las reservas: mientras la compañía reporta crecimiento en su inventario de reservas probadas, un tercio de esa incorporación depende de acuerdos administrativos con la ANH y no de nueva producción, y las reservas provenientes de exploración y descubrimientos —la fuente de crecimiento más directa para una petrolera— cayeron a su nivel más bajo de los últimos cuatro años.
Ecopetrol llega al cambio de gobierno con una utilidad neta anual que se redujo 73% entre 2022 y 2025, trece trimestres consecutivos de resultados a la baja, tres rebajas de calificación crediticia en menos de un año, procesos judiciales activos contra su expresidente y una discusión técnica sobre la calidad real de las reservas que reporta como incorporadas. Ese es el balance financiero, operativo y de gobierno corporativo que recibe la administración de Abelardo De la Espriella a partir del 7 de agosto de 2026.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Cómo llega Ecopetrol al cambio de gobierno de Abelardo De la Espriella?
Ecopetrol llegará al cambio de gobierno con una reducción acumulada del 73 % en su utilidad neta entre 2022 y 2025, trece trimestres consecutivos de caída en sus resultados, tres rebajas de calificación crediticia, procesos judiciales contra su expresidente Ricardo Roa y un debate técnico sobre la calidad de las reservas reportadas por la compañía.
¿Por qué han caído utilidades de Ecopetrol desde 2022?
Las cifras entregadas por Ecopetrol muestran que la utilidad neta pasó de 33,4 billones de pesos en 2022 a 9 billones en 2025. Además, el primer trimestre de 2026 mantuvo la tendencia a la baja, completando trece trimestres consecutivos de disminución en los resultados financieros de la empresa.
¿Qué cuestiona el análisis técnico de Acipet?
El análisis de Acipet señala que una parte importante del crecimiento reportado en las reservas de 2025 provino de acuerdos contractuales con la Agencia Nacional de Hidrocarburos y no de nueva producción o descubrimientos. También advierte una reducción en las reservas de gas y una caída en las incorporaciones derivadas de exploración.
¿Por qué fue rebajada por las agencias internacionales?
Fitch Ratings, S&P Global Ratings y Moody's redujeron la calificación de Ecopetrol durante 2026 al advertir riesgos relacionados con la gobernanza corporativa, la dependencia financiera frente al Estado, la rotación de directivos y el impacto que estas condiciones pueden tener sobre la liquidez y la capacidad de inversión de la compañía.