El expresidente de la junta directiva de Ecopetrol, Luis Guillermo Echeverri, afirmó en entrevista con La FM, que la permanencia de Ricardo Roa en juntas directivas de filiales compromete el gobierno corporativo y la reputación de la compañía.
Echeverri señaló que no se conoció un retiro formal de Roa de esas instancias y advirtió que se trata de una “responsabilidad fiduciaria de los miembros de la junta directiva” frente a los mercados y la ley. En ese sentido, afirmó que la situación actual constituye una “burla completa a los mercados, a los accionistas y a la ley”, al considerar que no se han tomado decisiones sobre la reputación de la empresa.
¿Qué implicaciones tiene la permanencia de Ricardo Roa en juntas de Ecopetrol?
El exdirectivo sostuvo que mantener a una persona imputada dentro de las directivas afecta el gobierno corporativo. Según dijo, esto “desvirtúa completamente el gobierno corporativo de la compañía” y permite que continúe en funciones alguien que, en sus palabras, “no debió haber sido elegida”.
También indicó que la situación responde a una decisión del Gobierno, lo que, según afirmó, repercute en variables clave de la empresa. En su intervención, aseguró que “sufra el valor de la acción, la productividad y la reputación de la compañía”, al tiempo que mencionó inconsistencias en cifras de reservas, ineficiencias operativas y pérdida de talento humano.
Echeverri añadió que, desde su perspectiva, se han presentado fallas en el control interno y comunicaciones al mercado. En ese contexto, señaló que se han dado mensajes que no corresponden con la realidad de la compañía y que no se han adoptado correctivos desde la junta directiva.
¿Cómo impactan estas decisiones en los mercados y la gobernabilidad?
Sobre los efectos en el entorno financiero, indicó que la situación genera consecuencias directas en la percepción de riesgo. Explicó que la pérdida de reputación influye en las calificadoras y en la banca de inversión, lo que, según dijo, “va a encarecer la deuda” de la empresa.
Además, afirmó que la independencia de la junta se ha visto afectada y que algunos de sus integrantes no cumplen con los perfiles requeridos. En esa línea, cuestionó que la compañía no esté siendo dirigida por perfiles técnicos del sector, señalando que esto incide en la toma de decisiones.
El exdirectivo también mencionó problemas en la asignación de capital y denuncias sobre contratación. A esto sumó la eliminación de la estrategia 2040 y decisiones relacionadas con la transición energética. Según afirmó, se han permitido situaciones como el “hurto de combustible para el narcotráfico”, lo que, en sus palabras, cambia las dinámicas de ese mercado ilegal.
Frente a posibles soluciones, indicó que la responsabilidad recae en la junta directiva, la cual debe “abocar su responsabilidad fiduciaria” y responder por la gestión de la compañía. Señaló que el Gobierno puede convocar a una asamblea para modificar su composición si así lo decide.
Finalmente, cuestionó los cambios recientes en la estructura de gobierno corporativo y afirmó que se reemplazaron prácticas anteriores por una “junta directiva de Pipiripao”, insistiendo en que la independencia debe ser el principio central en la toma de decisiones.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM