Luego del más reciente anuncio de Ecuador de incrementar la tasa arancelaria de un 50% a un 100% a las importaciones colombianas, en Nariño los gremios permanecen en máxima alerta y catalogan esta decisión como el punto más crítico desde el inicio de las tensiones entre los gobiernos de Gustavo Petro y Daniel Noboa.
Para el suroccidente del país, este nuevo aumento en la denominada “tasa de seguridad” representa un golpe a la economía local, que ya se encontraba en un escenario de incertidumbre tras el inicio de las tensiones diplomáticas entre ambos países.
Ante este panorama, el alcalde de Ipiales, Amílcar Pantoja, se refirió en La FM Fin de Semana a los efectos de la crisis fronteriza con Ecuador, señalando impactos en el empleo, el comercio y la movilidad en la región.
Pantoja indicó que la afectación es “histórica” y aseguró que se trata de una de las relaciones políticas más tensas entre ambos países. Explicó que esta situación ha generado dinámicas que impactan directamente la economía local, en las calles lo que se percibe es un "apaguemos y vámonos".
Según el mandatario, la crisis ha provocado la “pérdida de más de 2.000 empleos directos”, especialmente en sectores vinculados al transporte y la intermediación aduanera, los cuales, según señaló, se encuentran en riesgo de cierre.
¿Cómo afecta la crisis fronteriza al empleo en Ipiales?
El alcalde señaló que las restricciones comerciales han tenido efectos en distintas actividades económicas, al tiempo que la ilegalidad del contrabando ha generado impactos adicionales en la seguridad y en el funcionamiento del comercio.
Indicó que el flujo de mercancías y personas se ha reducido, lo que repercute en la dinámica económica de la ciudad. En ese sentido, afirmó que varios sectores enfrentan dificultades para mantener su operación.
Pantoja explicó que la economía de Ipiales depende en gran medida de la agricultura, con productos como la papa y los lácteos, así como del comercio y la logística, incluyendo hoteles, restaurantes y servicios aduaneros.
Sin embargo, advirtió que el departamento enfrenta limitaciones estructurales al señalar que “en Nariño no tenemos industria”, lo que reduce las alternativas económicas frente a la situación actual.
¿Qué pasa en el puente de Rumichaca y el comercio?
Sobre la situación en el puente de Rumichaca, el alcalde indicó que actualmente solo está habilitado para el flujo migratorio normal y algunos movimientos comerciales menores.
Señaló que el “transporte de carga grande es el que se ha visto directamente afectado”, lo que, según explicó, tendrá consecuencias económicas no solo para Nariño, sino también para regiones como el Cauca y el Valle del Cauca.
En relación con las protestas, Pantoja manifestó que existe la posibilidad de que se intensifiquen, al indicar que algunos comerciantes consideran que “no tienen otra opción que bloquear el puente Rumichaca”.
El mandatario explicó que ha dialogado con estos sectores y les ha señalado que estas acciones pueden tener efectos adicionales en la dinámica económica de la frontera.
Asimismo, afirmó que la situación ha llevado a que algunos habitantes perciban la vida en la frontera como un “karma”, debido a la dependencia económica de las relaciones binacionales.
Pantoja hizo un llamado a las autoridades nacionales para que se establezcan mecanismos de diálogo entre los gobiernos, al considerar que “la solución real es que ambos gobiernos se reúnan y dialoguen”. También expresó expectativa frente a posibles encuentros institucionales que permitan abordar la situación y plantear medidas para la región.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM