Tener casa propia es una de las metas de millones de familias, pero acceder a una vivienda sigue siendo un desafío para muchos hogares. Las cifras muestran que el 38,1 % de las familias vive en una vivienda propia, mientras que el 40,8 % reside en inmuebles arrendados, una proporción que supera a la de los propietarios por cuarto año consecutivo.
Ante este panorama, quienes buscan comprar un inmueble pueden recurrir a alternativas como los subsidios de vivienda de las cajas de compensación familiar y los créditos bancarios. Otra opción es el Fondo Nacional del Ahorro (FNA), que cuenta con una línea de financiación para quienes quieren adquirir una vivienda usada.
La alternativa está disponible para viviendas de interés prioritario (VIP), de interés social (VIS) y no VIS en cualquier lugar del territorio nacional. Además, contempla distintos plazos de pago, dependiendo de la modalidad de financiación elegida.
¿Cuánto presta el Fondo Nacional del Ahorro para comprar vivienda usada?
Uno de los aspectos que deben revisar los interesados es el porcentaje que pueden financiar con esta línea de crédito. De acuerdo con el FNA, el préstamo puede cubrir hasta el 90 % del valor comercial de la vivienda usada.
Esto quiere decir que el comprador debe disponer de recursos propios para pagar la parte restante del inmueble, además de asumir los gastos adicionales que implica la compraventa.
Por ejemplo, si una vivienda usada tiene un valor comercial de $150 millones y el solicitante obtiene una financiación del 90 %, el crédito podría alcanzar los $135 millones. En ese caso, tendría que aportar los $15 millones restantes con recursos propios, sin contar los gastos notariales, de registro y otros costos asociados con la compraventa.
Sin embargo, el monto que finalmente apruebe la entidad no depende únicamente del precio de la propiedad. El FNA también evalúa la capacidad económica del solicitante y las condiciones de la operación antes de autorizar el préstamo.
Cuáles son los plazos y las tasas del crédito para vivienda usada
El Fondo Nacional del Ahorro ofrece diferentes alternativas para financiar la compra de una vivienda usada. Según la ficha oficial de este producto, el plazo de pago puede ser de 5 a 30 años para los créditos en UVR y de hasta 20 años para los préstamos en pesos. La entidad también permite financiar hasta el 90 % del valor comercial del inmueble, sujeto a las condiciones aplicables.
En cuanto a las tasas de interés, estas dependen de la modalidad de afiliación y del rango de ingresos del solicitante. La tabla general de tasas del FNA, actualizada el 10 de septiembre de 2026, presenta las siguientes condiciones para el crédito hipotecario.
- Afiliados por cesantías, crédito en pesos: tasas desde el 10 % efectivo anual.
- Afiliados por cesantías, crédito en UVR: tasas desde UVR + 5 %.
- Afiliados por Ahorro Voluntario Contractual (AVC), crédito en pesos: tasas desde el 11,50 % efectivo anual.
- Afiliados por AVC, crédito en UVR: tasas desde UVR + 7,50 %.
Las tasas pueden ser superiores según el rango de ingresos y las condiciones del crédito. Por eso, antes de iniciar el trámite, es importante consultar la tabla vigente y confirmar la tasa aplicable con el Fondo Nacional del Ahorro.
¿Qué requisitos exige el FNA para financiar una vivienda usada?
Para solicitar este crédito hipotecario, los interesados deben cumplir las condiciones de afiliación al Fondo Nacional del Ahorro y demostrar que tienen capacidad económica para asumir el pago de las cuotas.
La afiliación puede realizarse mediante el traslado de las cesantías o a través del Ahorro Voluntario Contractual (AVC), de acuerdo con la modalidad correspondiente.
Otro aspecto que deben tener en cuenta los solicitantes es la edad. Según las condiciones informadas, deben tener entre 18 y 75 años al momento de la aprobación del crédito.
Además, el proceso contempla la revisión de documentos tanto del comprador como del inmueble que desea adquirir. Los soportes requeridos pueden variar según las características de cada operación, por lo que es recomendable consultar directamente con el FNA cuáles son los documentos necesarios antes de presentar la solicitud.
¿Cómo se formaliza la compra de una vivienda usada con el FNA?
La financiación se calcula de acuerdo con el precio de venta establecido en el contrato de compraventa y el monto del crédito aprobado por la entidad.
Según la información del Fondo Nacional del Ahorro, la formalización se realiza mediante escritura pública cuando el certificado de tradición y libertad registra múltiples transferencias de dominio o cuando un avalúo comercial efectuado por una lonja autorizada confirma que se trata de un inmueble usado.
Por eso, antes de avanzar con la compra, es importante revisar la documentación de la vivienda y verificar que se cumplan las condiciones exigidas para formalizar la operación.
Preguntas frecuentes sobre el crédito del FNA para vivienda usada
¿Qué porcentaje financia el Fondo Nacional del Ahorro para comprar vivienda usada?
El Fondo Nacional del Ahorro ofrece financiación de hasta el 90 % del valor comercial del inmueble, sujeto a la evaluación y aprobación del crédito. El porcentaje restante debe ser cubierto por el comprador con recursos propios, además de los gastos asociados con la compraventa. Por eso, es importante calcular cuánto dinero se necesita para completar la operación antes de elegir una vivienda.
¿A cuántos años se puede pagar un crédito del FNA para vivienda usada?
El plazo depende de la modalidad de financiación elegida. Para los créditos en UVR, el periodo puede ser de entre 5 y 30 años, mientras que en pesos puede extenderse hasta 20 años. La decisión debe considerar la capacidad de pago del solicitante y las condiciones del préstamo aprobado por la entidad.
¿Quiénes pueden solicitar un crédito del FNA para comprar casa usada?
Los interesados deben cumplir las condiciones de afiliación al Fondo Nacional del Ahorro, tener entre 18 y 75 años al momento de la aprobación y demostrar capacidad de pago. La afiliación puede realizarse mediante el traslado de las cesantías o a través del Ahorro Voluntario Contractual, según la modalidad correspondiente. El cumplimiento de estos requisitos no garantiza la aprobación, pues cada solicitud debe pasar por el estudio de la entidad.