El Fondo Nacional del Ahorro aprobó el traslado de parte de sus utilidades al Tesoro Nacional, pese a que sus estatutos delimitan el uso de las reservas y de los recursos derivados de cesantías administradas por la entidad.
En la junta directiva realizada hace varios días el Fondo Nacional del Ahorro (FNA) aprobó la transferencia de recursos al Tesoro Nacional, administrado por el Ministerio de Hacienda. La decisión salió adelante con una votación 4 a 2, luego de lo que asistentes describieron como un lobby intenso del Gobierno para destrabar el movimiento.
La solicitud había venido siendo impulsada desde el Grupo Bicentenario. Según conoció este medio, la orden para concretar el traslado circulaba desde hace semanas y ya había sido tema de discusión en dos juntas previas.
Las fuentes señalan que el traslado hace parte del paquete de decisiones para mover parte del acumulado de 800.000 millones de pesos en reservas del fondo.
Marco estatutario
Los documentos estatutarios del FNA —incluidos en las imágenes compartidas—, definen los destinos posibles de las reservas y precisan qué utilidades pueden distribuirse.
El Artículo 63 establece que la distribución de utilidades debe darse con aprobación de la Asamblea de Accionistas y después de hacer las reservas legales y ocasionales. Pero además aclara que, por la naturaleza del FNA como entidad de seguridad social dedicada a la administración de cesantías, las utilidades distribuibles no incluyen las derivadas de esa actividad, sino únicamente las provenientes de operaciones no asociadas de manera directa a la prestación de servicios de seguridad social.
En el marco de la seguridad social, las normas citadas señalan que los recursos destinados a estas funciones no pueden usarse para fines distintos, punto que algunas fuentes dentro del mismo Gobierno plantearon como advertencia durante las discusiones previas a la votación.
Explicación
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, defendió la solicitud que finalmente se aprobó. Señaló que el Fondo Nacional del Ahorro, igual que las demás entidades del Grupo Bicentenario, debe transferir sus utilidades como parte de la operación del holding.
“Las utilidades primero se transfieren al Grupo Bicentenario y el Grupo las transfiere al Ministerio de Hacienda”, dijo.
Ávila agregó que el FNA había mantenido durante años un esquema en el que no transfería utilidades, sino que las reinvertía. Según él, esto generó un volumen elevado de reservas.
“Había una acumulación de reservas exageradas que permitía empezar a hacer la transferencia de recursos disminuyendo ese nivel”, afirmó. Indicó que el trámite estaba en proceso de aprobación en la junta de hoy, en referencia a la votación 4–2.
Dentro del FNA persiste la discusión técnica sobre qué porciones de los 800.000 millones pueden trasladarse sin contravenir los estatutos ni las normas que regulan la seguridad social.
Las aclaraciones jurídicas y la definición de los montos concretos deberán darse en las próximas reuniones del Fondo y del Grupo Bicentenario.