La petrolera estatal Ecopetrol busca traer gas desde Venezuela, aunque las restricciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE. UU. (Ofac) limitan la apertura de negociaciones formales con PDVSA, la compañía estatal del vecino país.
Ecopetrol radicó recientemente su tercera solicitud de levantamiento de restricciones, en medio de cambios geopolíticos que podrían transformar riesgos anteriores en oportunidades estratégicas.
Licencias parciales y operaciones habilitadas
Durante la presentación de resultados financieros 2025, el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, explicó que la liberación parcial de las licencias 46 y 46A permite que Ecopetrol U.S. Trading opere en crudos y suministre diluyente a Venezuela, pero no autoriza la importación directa de gas desde PDVSA.
“La semana pasada radicamos por tercera vez ante la Ofac una solicitud de levantamiento de restricciones. Estamos avanzando conforme a los diálogos políticos recientes entre EE. UU. y Venezuela”, señaló Roa.
Transformación de riesgos en oportunidades
Roa destacó que el contexto político y geopolítico ha dado un giro de 180 grados. “Lo que antes eran riesgos hoy se convierten en oportunidades. Ecopetrol, con sus 18 filiales en nueve países y la presencia de ISA, es uno de los actores estratégicos llamados a participar en la rehabilitación de la infraestructura eléctrica y energética de Venezuela”, afirmó.
La prioridad inmediata, agregó, es resolver las necesidades eléctricas del país vecino mediante la rehabilitación de interconexiones y complementar la demanda de gas, integrando el suministro existente.
Gasoducto Antonio Ricaurte: único canal viable para importar gas
Roa explicó que la importación de gas solo puede hacerse por el gasoducto Antonio Ricaurte, siempre que se cumplan tres condiciones:
- Eliminación de las restricciones por parte de la Ofac.
- Garantía de integridad mecánica del gasoducto, que no es propiedad de Ecopetrol.
- Disponibilidad de gas bajo la nueva ley de hidrocarburos, que abre la puerta a actores privados o públicos venezolanos.
“El contrato entre Ecopetrol y PDVSA, vigente desde 2007, es el vehículo jurídico que respalda cualquier operación. Si un actor privado desea suministrar gas, PDVSA debe cederle los derechos y obligaciones del contrato existente”, precisó.
Preparación y diagnósticos previos
Aunque la compañía aún no puede iniciar transacciones, ha realizado diagnósticos y presupuestos preliminares para garantizar la integridad física del gasoducto y evaluar los tiempos y costos de rehabilitación.
“Estamos listos para actuar cuando se levanten las restricciones. Por ahora seguimos evaluando todos los frentes y trabajando sobre las condiciones legales y técnicas necesarias”, agregó Roa.