En esta ciudad subió el diésel y la gasolina no bajó $500 pese al anuncio del Gobierno

Mientras en la mayoría de capitales el descuento es de $500, en la zona de frontera el alivio será parcial y el diésel incluso subirá
Con el nuevo ajuste, el promedio del galón de gasolina en las 13 principales ciudades se ubicará en $15.074. Crédito: Pexels

El precio de la gasolina en Colombia vuelve a ajustarse desde este 1 de marzo de 2026. El Gobierno confirmó una reducción de $500 por galón en la mayoría de las ciudades, lo que completa una baja acumulada de $1.000 en menos de un mes.

Aunque la reducción aplica a nivel nacional, no todas las ciudades verán el mismo impacto. En Cúcuta los valores se moverán de forma diferente frente a la tendencia general.

Allí la gasolina no bajará $500 y, además, el diésel tendrá un incremento, una combinación que ha generado dudas entre conductores y transportadores de la región.

Precio de la gasolina en Colombia: así queda el promedio nacional

Con el nuevo ajuste, el promedio del galón de gasolina en las 13 principales ciudades se ubicará en $15.074. Esta reducción se suma al descuento aplicado en febrero, también por $500, marcando un cambio frente a los incrementos que dominaron los últimos años.

Desde el Ministerio de Hacienda, el ministro Germán Ávila explicó que el Gobierno está culminando un análisis técnico que podría abrir la puerta a nuevas rebajas. Incluso mencionó que los próximos ajustes podrían superar los $1.600, aunque aún no existe un calendario definido.

Esto significa que la baja anunciada para marzo podría no ser la última del año, dependiendo del comportamiento fiscal y del mercado internacional.

El ajuste, que aplica en las 13 principales ciudades del país, fue oficializado por el Ministerio de Minas y Energía a través de la resolución 40488 del 14 de octubre de 2025Crédito: Freepik

Precio de la gasolina y del ACPM en Cúcuta en marzo 2026

En la capital nortesantandereana, la reducción en gasolina será de aproximadamente $274, pasando de $13.900 a cerca de $13.626 por galón. Aunque sigue siendo uno de los precios más bajos del país, la disminución es menor a la anunciada para el resto del territorio.

El movimiento más llamativo está en el diésel. Según la Comisión de Regulación de Energía y Gas, el ACPM aumentará alrededor de $223 y quedará en $9.255 por galón.

A pesar del incremento, Cúcuta continuará teniendo el diésel más barato del país, muy por debajo de ciudades como Bogotá o Medellín.

Según el documento de la CREG, el precio promedio nacional de la gasolina corriente se ubicará en 16.057 pesos por galón, mientras que el promedio del ACPM será de 10.984 pesos por galón. Crédito: Colprensa

¿Por qué Cúcuta tiene un comportamiento distinto?

La razón principal es estructural. Cúcuta es zona de frontera y cuenta con un régimen tributario especial en combustibles, diseñado para reducir distorsiones de precios frente a Venezuela y combatir el contrabando.

Ese beneficio histórico explica por qué la ciudad mantiene tarifas más bajas. No obstante, también provoca que los ajustes nacionales no siempre se reflejen en la misma proporción.

Lista de los precios de la gasolina y ACPM en marzo

Los nuevos valores de gasolina corriente y ACPM en las principales ciudades son:

  • Bogotá: $15.491 | ACPM: $11.276
  • Medellín: $15.411 | ACPM: $11.301
  • Cali: $15.500 | ACPM: $11.424
  • Barranquilla: $15.124 | ACPM: $10.951
  • Cartagena: $15.081 | ACPM: $10.916
  • Montería: $15.331 | ACPM: $11.166
  • Bucaramanga: $15.249 | ACPM: $11.025
  • Villavicencio: $15.591 | ACPM: $11.376
  • Pereira: $15.436 | ACPM: $11.363
  • Manizales: $15.464 | ACPM: $11.349
  • Ibagué: $15.405 | ACPM: $11.267
  • Pasto: $13.247 | ACPM: $10.338
  • Cúcuta: $13.626 | ACPM: $9.255

Durante los últimos tres años, el país enfrentó un incremento acumulado cercano a los $7.000 por galón. Este aumento respondió al pago de la deuda del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), que llegó a superar los 30 billones de pesos.

El Gobierno decidió cerrar esa brecha fiscal trasladando gradualmente el costo al consumidor final. Las recientes reducciones marcan un giro en la tendencia, pero no implican un regreso a los niveles previos a ese ajuste estructural.