Gobierno y bancos llegan a un acuerdo que frena las inversiones forzosas y atiende a las víctimas de la ola invernal

La iniciativa surgió tras varias semanas de diálogo, y contempla alivios financieros en créditos y tasas de interés.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, y el presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón, anunciaron una nueva alianza para atender a la población damnificada por la ola invernal en Córdoba. Crédito: Colprensa | Asobancaria | Collage de La FM

El gobierno de Gustavo Petro no acudirá a la figura de inversiones forzosas que pretendía decretar en medio de la emergencia invernal en Córdoba. Así quedó consignado en un acuerdo que firmó con el sector bancario este miércoles, 11 de marzo.

La propuesta contempla alivios financieros para créditos vigentes y próximos a adquirir, principalmente en el sector productivo. El principal requisito es aparecer en el Registro Único de Damnificados (RUD), un instrumento estadístico de la Unidad de Gestión del Riesgo que sigue construyéndose.

Germán Ávila, ministro de Hacienda, y Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, suscribieron el convenio luego de varias reuniones que le hicieron frente a la idea inicial de las inversiones. La iniciativa ofrecerá periodos de gracia de hasta doce meses.

El 5 de marzo, el presidente Petro sostuvo un encuentro con representantes de la banca para aterrizar la estrategia, que este lunes se presentó con el nombre de 'Abrigo' y que incluye suspensión de cobros judiciales y flexibilización.

Las medidas crediticias entrarán en vigencia este jueves. Los deudores inscritos en el RUD podrán solicitar, dependiendo de su nivel de afectación, períodos de gracia sin causación ni cobro de intereses.

¿A qué acuerdo llegaron el Gobierno y los bancos?

Quienes resulten beneficiados conservarán su calificación crediticia: no serán reportados negativamente en centrales de riesgo. También se suspenderán los cobros jurídicos y prejurídicos, con instrucciones claras que la Superintendencia Financiera debe expedir junto a canales de atención habilitados.

Los bancos se comprometieron, además, a otorgar 2,1 millones de nuevos créditos en los ocho departamentos afectados por el frente frío en los próximos doce meses, lo que, de acuerdo con Malagón y con una comunicación de Asobancaria, "significa 270.000 créditos adicionales que no se habrían desembolsado sin este acuerdo".

Aunque parte del proyecto es no afectar el consumo, que podría incluso crecer, los créditos nuevos se orientarán en mayor medida al sector productivo, con énfasis en el turismo, la agricultura y la industria, donde la meta de crecimiento será de al menos un 20%.

Más de 200.000 créditos irán acompañados de una cobertura de hasta 90% de parte del Gobierno nacional bajo el Fondo Nacional de Garantías, y Bancóldex brindará líneas de redescuento para 150.000 créditos productivos.

Los créditos con mayor cobertura del Fondo tendrán una tasa de interés que no podrá superar el indicador bancario de referencia (IBR) —una medición de referencia de corto plazo que actualmente está en 9,6%— más seis puntos porcentuales.

"Sentados se construyen mejores soluciones"

A futuro, el Ministerio de Hacienda prevé entregar recursos a la Agencia Nacional de Tierras (ANT) para la eventual reubicación y redistribución de tierras "en zonas potencialmente inundables", afirmó el ministro Ávila en una rueda de prensa.

El Gobierno nacional decretó el 11 de febrero la emergencia económica, social y ecológica en Córdoba, Antioquia, La Guajira, sucre, Bolívar, Cesar, Magdalena y Chocó, ocho departamentos perjudicados por la crisis invernal.

La cartera de Hacienda proyectaba recaudar unos ocho billones de pesos con la medida, de la que derivaron cinco decretos con impuestos temporales, contratación directa en medio de la Ley de Garantías y alivios para el sector agropecuario.

El Ministerio de Crédito Público construía una propuesta de inversiones forzosas para redireccionar plata del sistema financiero a sectores golpeados por el invierno. Los banqueros respondieron la última semana de febrero con un modelo de paquete de alivios que ahora se hace realidad.

"Fueron semanas de trabajo intenso, más de una docena de reuniones en puntos en los que inicialmente no estábamos de acuerdo, pero siempre con la convicción de que sentados en la misma mesa se construyen mejores soluciones que desde la imposición", expresó Malagón.