El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, aseguró que el país enfrenta una situación fiscal crítica y que el Gobierno no tiene una alternativa distinta a ordenar las finanzas públicas para evitar un deterioro mayor de la deuda y del déficit.
Durante su intervención en el Congreso de Asobancaria, Gómez dijo que el equipo del Ministerio ha evaluado durante semanas si existe otro camino, pero concluyó que la única opción es avanzar en un ajuste fiscal.
“Llevamos semanas con el equipo del Ministerio pensando si tenemos otra alternativa. ¿Quisiéramos tener otra alternativa? Sí, probablemente sí, pero no la tenemos. La única alternativa que tenemos es la de poner en orden las finanzas públicas y eso es absolutamente indispensable si queremos tener futuro económico”, afirmó.
Déficit de 8,2% si no hay ajuste
Gómez también presentó cifras sobre el escenario fiscal para 2025. Según dijo, el Marco Fiscal de Mediano Plazo del Gobierno anterior planteaba un déficit primario de 2,1% y un déficit total de 5,3%. Sin embargo, en un escenario sin medidas, el déficit primario llegaría a 4,4% y el déficit total a 8,2%.
“Si no hacemos nada, ¿qué pasa? Si no hacemos nada, el déficit primario es 4,4 al terminar el año, y será de 8,2 el déficit total”, dijo.
El ministro cuestionó la posibilidad de que el país se presente ante los mercados internacionales con esas cifras y reiteró que la corrección fiscal es necesaria para evitar un escenario de insostenibilidad.
“Esta es la realidad: o caminamos en la buena dirección o vamos al abismo. Yo sé que suena un poco pesado, pero no deja de ser cierto”, aseguró.
Gómez defendió el 'presupuesto de la verdad'
En su intervención, el ministro también se refirió al presupuesto presentado por el Gobierno anterior y lo contrastó con el cálculo que, según dijo, realizó el Ministerio de Hacienda al revisar las cuentas públicas.
Gómez afirmó que el presupuesto inicial tenía un monto de $575 billones, pero que al revisar las obligaciones encontró gastos desfinanciados y una subestimación del servicio de la deuda.
“Lo que ven en la primera columna es el presupuesto de la mentira”, dijo. Según explicó, en esa revisión encontraron que los gastos de personal tenían desfinanciación, especialmente en el componente de parafiscalidad; que las pensiones estaban desfinanciadas en $6,5 billones; la salud en $2 billones; y las instituciones de educación superior en $700.000 millones.
El ministro también dijo que en el Presupuesto General de la Nación no estaba incluido el FEPC, por un monto de $9,6 billones.
“En la cuenta de presupuesto no estaba el FEPC, pequeño olvido de $9,6 billones”, señaló.
Según Gómez, el llamado 'presupuesto de la verdad' incorporó esas obligaciones y por eso el monto total aumentó. Además, afirmó que el servicio de la deuda estaba calculado en $118 billones, pero que las cuentas del Ministerio indican que se requieren $155 billones.
“Los cálculos del Ministerio dicen que son $155 billones. Entonces la diferencia es sumar todo lo que estaba desfinanciado más el servicio de la deuda que aumenta casi en $37 billones”, explicó.
El ministro sostuvo que, al sumar $22 billones de desfinanciación y cerca de $37 billones por mayor servicio de la deuda, el presupuesto llega a $634 billones.
“Esa es la verdad, duela al que le duela”, afirmó. “¿Podíamos habernos hecho los locos? Sí. Pero entonces, ¿cómo van a confiar en nosotros? Yo prefiero ir a Nueva York con estas cifras, diciendo la verdad sobre estas cifras”.
Ley de Rescate Fiscal y reducción del Estado
Gómez explicó que el ajuste fiscal tendrá varias etapas. La primera será el presupuesto; la segunda, la Ley de Rescate Fiscal; y la tercera, el Plan Nacional de Desarrollo.
Sobre la Ley de Rescate Fiscal, dijo que el Gobierno busca reducir alrededor de $45 billones adicionales del gasto público.
“Estamos hablando más o menos de $45 billones de pesos adicionales que descargaríamos del gasto del Gobierno. Entonces aquí las cosas van en serio”, afirmó.
El ministro señaló que la meta del Gobierno es estabilizar las finanzas públicas de manera gradual y permanente. Según dijo, el objetivo es terminar el Gobierno con un superávit primario de 0,4% del PIB.
“Quisiéramos al terminar este Gobierno tener un pequeño superávit primario del 0,4% del PIB. Nuestra meta es llegar al 0,4. Ahí es donde queremos llegar”, indicó.
Gómez también explicó que, incluso con el ajuste, la deuda no disminuiría de forma inmediata, sino que se estabilizaría alrededor del 64% del PIB.
“Todo este sacrificio de austeridad, de esfuerzo, de adelgazar el Estado, todo eso nos permitiría estabilizar el nivel de endeudamiento del país alrededor del 64% del PIB”, dijo.
Plan Nacional de Desarrollo y crecimiento
El ministro afirmó que el Plan Nacional de Desarrollo incluirá medidas para estimular el crecimiento económico, con énfasis en inversión, empresa, mercados y competencia.
“Con crecimiento todo es más fácil de hacer; sin crecimiento todo es muy difícil”, afirmó.
Gómez dijo que el Gobierno quiere enviar una señal al sector productivo.
“Este es un gobierno proempresa, un gobierno que cree en los mercados, este es un gobierno que cree en la competencia”, señaló.
También anticipó que el Plan Nacional de Desarrollo incluirá una reforma del Estado.
“Va a venir también, y creo que eso es importante, una reforma del Estado. Tenemos que reducir el Estado. Nosotros no tenemos cómo financiar el Estado que hoy tenemos”, afirmó.
Inflación, salario mínimo y productividad
En otro apartado de su intervención, Gómez se refirió a la inflación y respaldó la labor del Banco de la República. Dijo que Colombia no ha cumplido la meta de inflación en siete años y que recuperar el control de los precios es necesario para la economía.
“No hemos cumplido la meta de inflación en siete años. ¿Qué implica eso? Pues implica que hay una preocupación sobre la credibilidad de la política monetaria y yo por eso respaldo y respeto las posiciones que ha venido tomando el Banco de la República”, afirmó.
El ministro comparó la inflación con una fiebre y dijo que mantenerla elevada dificulta el manejo económico.
“La inflación es la fiebre y la economía, todo con inflación, es mucho más difícil de controlar y de manejar”, señaló.
Gómez también cuestionó el aumento del salario mínimo de 2026 y lo relacionó con efectos sobre el consumo, la inflación y las importaciones. En sus palabras, esa decisión fue “un hecho de irresponsabilidad populista” que tuvo efectos sobre la economía.
Migración y capacidad productiva
El ministro también mencionó la salida de colombianos del país y la relacionó con la pérdida de capacidad productiva.
“Un país que exporta trabajo no puede ser un país rico”, dijo.
Según Gómez, durante el Gobierno de la Paz Total salieron del país un millón de colombianos. También mencionó una cifra de 1,4 millones de desplazados.
“Nosotros estamos exportando lo que no deberíamos exportar: gente. La gente se está yendo”, afirmó.
El ministro cerró su intervención insistiendo en que el ajuste fiscal es el camino que, según el Gobierno, permitiría estabilizar la deuda, reducir el déficit y recuperar confianza en las cuentas públicas.