Colombia impulsa ley para ampliar beneficios al hidrógeno y fertilizantes

El presidente de Hidrógeno Colombia, Brayaham Villa Lara, advirtió que el país importa más del 80% de los fertilizantes y señaló que el desarrollo del hidrógeno podría reducir la dependencia externa.
Colombia avanza en producción de hidrógeno verde con proyectos líderes en Medellín y Cartagena. Crédito: Colprensa

El presidente ejecutivo de la Asociación Hidrógeno Colombia (Hidrógeno Colombia), Brayaham Villa Lara, advirtió que Colombia mantiene una alta dependencia de fertilizantes importados, situación que, según explicó, está directamente relacionada con la cadena global del gas natural y el hidrógeno.

Villa señaló que “Colombia importa más del 80% de los fertilizantes” y explicó que estos insumos dependen de la producción de amoníaco, el cual a su vez se obtiene a partir del hidrógeno.

Indicó que, actualmente, ese hidrógeno se produce principalmente con gas natural, lo que conecta la cadena de fertilizantes con los combustibles fósiles y con dinámicas del mercado energético internacional.

Dependencia de fertilizantes importados y riesgo geopolítico

En ese contexto, advirtió que “cuando ocurre un evento geopolítico que amenaza la cadena de suministro del petróleo, también la cadena de fertilizantes se ve afectada”, lo que genera impactos en los costos de producción agrícola y en los precios de los alimentos.

Según el dirigente gremial, esta dependencia expone al país a riesgos asociados a la volatilidad internacional, lo que puede tener efectos directos en la inflación y en la seguridad alimentaria.

Villa Lara explicó que una de las apuestas del sector es desarrollar producción local de hidrógeno a partir de fuentes renovables, especialmente en regiones con alto potencial solar y eólico como la costa Caribe.

En ese sentido, afirmó que la propuesta es “aprovechar esos recursos renovables que son de alta calidad y ponerlos en servicio de producción de nuestro propio hidrógeno para hacer nuestros propios fertilizantes”.

El presidente de la asociación señaló que la producción local de hidrógeno permitiría reducir la dependencia de fertilizantes importados y avanzar hacia una industria nacional de insumos agrícolas, en un contexto en el que el país busca nuevas alternativas de industrialización.

Necesidad de inversión y seguridad jurídica

Villa también se refirió a los avances regulatorios en el Congreso. Indicó que actualmente avanza un proyecto de ley que busca ampliar los beneficios tributarios del hidrógeno a sus derivados, como el amoníaco y los fertilizantes verdes.

Sobre este punto, afirmó que la iniciativa ya superó debates en Cámara y en comisión del Senado, y que está pendiente de discusión en plenaria.

De acuerdo con el dirigente, la aprobación de esta ley permitiría que “no solamente la producción de hidrógeno se va favorecida por los beneficios, sino todo lo que yo necesito para producir los fertilizantes”.

En paralelo, señaló que el sector trabaja con el Ministerio de Minas y Energía en ajustes regulatorios para facilitar el desarrollo de proyectos, en un esquema de diálogo permanente entre el sector público y privado.

Otro de los puntos expuestos por Villa Lara es la necesidad de generar condiciones de inversión estables para atraer capital internacional.

Según explicó, la llegada de proyectos depende de que exista “seguridad jurídica y un marco regulatorio favorable” que garantice estabilidad en el tiempo.

En materia de nuevos usos del hidrógeno, el presidente de la asociación indicó que el sector no solo lo ve como sustituto de combustibles fósiles, sino como un insumo complementario en distintas industrias.

Señaló que el hidrógeno puede ser utilizado en la producción de fertilizantes, combustibles marítimos descarbonizados como el amoníaco y el metanol, y combustibles sostenibles de aviación (SAF).

Regulación para mezcla de hidrógeno con gas natural

También mencionó aplicaciones de menor escala en industrias como panaderías o granjas, donde ya se están evaluando soluciones basadas en producción local de hidrógeno mediante sistemas solares y electrolizadores.

Adicionalmente, destacó la posibilidad de inyectar pequeñas proporciones de hidrógeno en la red de gas natural, una práctica conocida como “blending”.

Según explicó, la mezcla en porcentajes inferiores al 5% o 7% no tendría impactos significativos en el consumo energético de los usuarios finales.

Sobre este punto, sostuvo que el objetivo es generar una demanda inicial que permita reducir costos tecnológicos, al incrementar la escala de producción.

En sus palabras, “si yo genero demanda de hidrógeno, yo empiezo a bajar los costos, porque entonces los costos de tecnología empiezan a bajar porque aumenta la demanda”.

Finalmente, Villa Lara insistió en la necesidad de coordinación institucional para el desarrollo del sector, al señalar que el hidrógeno atraviesa distintos sectores de la economía como energía, agricultura, industria y transporte.

Claves del tema, en cuatro preguntas:

¿Por qué el país importa más del 80% de fertilizantes agrícolas?

Los fertilizantes en Colombia presentan una dependencia externa superior al 80% debido a su vinculación directa con la cadena global del gas natural y el amoníaco. Según Brayaham Villa Lara, presidente de Hidrógeno Colombia, esta subordinación a los mercados internacionales expone al país a riesgos geopolíticos y volatilidad de precios, lo que afecta directamente la inflación de los alimentos y la seguridad alimentaria nacional.

¿Cómo puede asegurar la soberanía de insumos para el campo?

La producción de hidrógeno en Colombia, que aprovecha recursos solares y eólicos especialmente en la costa Caribe, surge como la estrategia clave para fabricar amoníaco y fertilizantes locales. Al sustituir el hidrógeno derivado de combustibles fósiles por fuentes renovables, el país busca reducir la vulnerabilidad ante crisis de suministro de petróleo y avanzar hacia una industrialización sostenible que beneficie al sector agropecuario.

¿Qué beneficios tributarios se tramitan para el amoníaco y fertilizantes verdes?

La ley del hidrógeno y sus derivados avanza actualmente en el Congreso con el objetivo de ampliar los incentivos fiscales hacia productos como el amoníaco y los fertilizantes verdes. Esta iniciativa legislativa, que ya se encuentra pendiente de debate en la plenaria del Senado, pretende mejorar la seguridad jurídica y atraer inversión internacional para consolidar un marco regulatorio que facilite la transición energética y la estabilidad económica.

¿Qué es el blending y cómo impactará el costo de la energía?

La inyección de hidrógeno en la red de gas natural, técnica conocida como "blending", propone mezclas de entre el 5% y 7% que no alterarían el consumo final de los usuarios. Esta estrategia busca generar una demanda inicial que permita escalar la producción y, consecuentemente, reducir los costos tecnológicos de los electrolizadores, para favorecer también usos industriales en panaderías, granjas y la creación de combustibles sostenibles para aviación (SAF).