La propuesta de la Alcaldía de Bogotá para modificar el Impuesto de Industria y Comercio (ICA) abrió una discusión alrededor del impacto que tendría sobre el sector financiero. Uno de los cambios planteados es aumentar de 14 a 21 por mil la tarifa para las actividades financieras. La iniciativa hace parte del proyecto de Acuerdo por una Ciudad Inteligente, que también contempla reducciones para buena parte de las actividades económicas y otros cambios en el sistema tributario distrital.
Mientras Asobancaria y Colombia Fintech han advertido sobre posibles efectos en el crédito y en la ubicación de algunas operaciones financieras, la Secretaría de Hacienda sostiene que el sector financiero seguiría teniendo una tributación efectiva inferior al promedio de la economía de Bogotá.
En entrevista con La FM, Lisandro Junco, exdirector de la DIAN, defendió la propuesta y cuestionó que el aumento termine trasladándose a los usuarios. Por su parte, Gabriel Santos, presidente ejecutivo de Colombia Fintech, explicó por qué considera que sí podría generar cambios en la operación de algunas empresas.
¿El aumento del ICA encarecerá los créditos?
Para Lisandro Junco, el incremento de la tarifa no significa necesariamente que los bancos vayan a trasladar ese mayor costo a las tasas de interés o a las comisiones.
“Ellos dicen que se va a encarecer el crédito porque subir el ICA del 14 por 1000 a un 21 por 1000, ellos dicen que se va a encarecer la tasa y las comisiones de los bancos. Algo que particularmente no estoy de acuerdo, porque el ICA es un impuesto municipal, en el caso de Bogotá se cobra hace mucho tiempo y es deducible el 100 por 100 en el impuesto a la renta.”
El exdirector de la DIAN explicó que, desde su perspectiva, el valor del ICA tiene un efecto distinto al que plantean los gremios financieros y recordó que las condiciones de los créditos responden a otros factores.
“Cuando todos sabemos que los créditos se establecen es por costo de fondeo, por el riesgo de cada cliente y por la misma competencia. Si eso fuera cierto, ya no se hubiese subido los créditos cuando les pusieron el impuesto al patrimonio de las empresas, algo que no ocurrió y algo en lo cual no defendieron con tanta vehemencia como lo están haciendo ahora.”
Junco también puso un ejemplo para dimensionar el aumento de la tarifa.
“Si el sector financiero recibe 100 pesos por su actividad, hoy le está pagando a Bogotá un peso con 40 centavos. Si se le sube la tarifa al 21 por 1000, pagaría 70 centavos adicionales.”
La propuesta actualmente discutida plantea pasar la tarifa del sector financiero de 14 a 21 por mil. La Secretaría de Hacienda sostiene que, aun con el ajuste, la tributación efectiva del sector permanecería por debajo del promedio de la ciudad.
Gabriel Santos advierte que algunas operaciones sí podrían salir de Bogotá
Gabriel Santos, presidente ejecutivo de Colombia Fintech, presentó una posición diferente. El dirigente gremial sostuvo que el debate no debe limitarse a si los bancos se van o no de Bogotá, sino a qué operaciones pueden trasladarse a otras ciudades o municipios con menores tarifas.
Santos recordó que el aumento de la tarifa no sería un hecho aislado y aseguró que ya existen antecedentes de movimientos de operaciones financieras.
“Recordemos que el ICA en la alcaldía Claudia López se duplicó una primera vez pasando del 7 al 14. Ahora se propone esta duplicada, ¿y qué pasó en ese momento? El Consejo de Estado y distintas instancias han dicho que el ICA se debe causar para este tipo de servicios donde se toma la decisión de otorgar el crédito, que se conoce como motor de crédito u otros términos.”
A partir de esa explicación, Santos señaló que una entidad no necesita trasladar toda su estructura para reducir el impacto del impuesto.
“Eso quiere decir que no se tiene que mover todo el banco, que recoja el ICA, o sea, el que en primera instancia lo recibe. Por facilidades, por supuesto, siempre se ha hecho en Bogotá, por integración, pero ya con el aumento del ICA, un banco muy grande, muy especializado en el nicho de automóviles, pues movió su motor de decisión de crédito pasando el peaje de la 200, y hoy en día eso es, si no estoy mal, el municipio de Cajicá.”
El representante de Colombia Fintech aseguró que este caso sirve para ilustrar el tipo de decisiones que podrían presentarse si aumenta la diferencia tributaria entre Bogotá y otros municipios.
“Esto no es la banca, se va de Bogotá y no vamos a hacer bancos en Bogotá para nada, sino empezar a reportar esas operaciones donde realmente ocurren, sí señor.”
¿Por qué Colombia Fintech considera regresivo el aumento?
Santos también cuestionó la naturaleza del ICA porque se calcula sobre los ingresos y no directamente sobre las utilidades de las empresas. A su juicio, esto puede afectar especialmente a compañías que todavía se encuentran en etapas de crecimiento.
“Es un impuesto sobre los ingresos y al no tener en cuenta, digamos, las utilidades, pues genera una distorsión donde empresas que están creciendo, que están perdiendo mucha plata para poder crecer, como lo son las grandes empresas a las que nosotros desde Colombia Fintech representamos, pues es un impuesto que se vuelve el doble canon, no deducible y muy, digamos, muy problemático.”
El dirigente gremial puso como ejemplo a las empresas tecnológicas y fintech que pueden tardar varios años en alcanzar utilidades.
“Estamos diciéndole a los emprendedores, Bogotá no es la ciudad para emprender. Si usted quiere, nosotros vamos a ordeñar la vaca cuando está chiquita y le vamos a poner todas las trabas para que usted crezca, le vamos a cobrar impuestos sobre sus ingresos y no sobre sus utilidades.”
Santos sostuvo que, ante un aumento del impuesto, algunas compañías pueden comenzar a evaluar otras ciudades para ubicar determinadas funciones
Medellín aparece como alternativa para algunas empresas
El presidente ejecutivo de Colombia Fintech mencionó a Medellín como una de las ciudades que podría beneficiarse de una eventual redistribución de algunas operaciones.
“Medellín tiene ICA del 11 por 1000, ya el 30 por 100 del ecosistema Fintech está en Medellín, 50 por 100 en Bogotá, 30 por 100 en Medellín. ¿Qué impide hoy en día que esas compañías empiecen a primar esas inversiones contadas en cientos de millones a una ciudad como Medellín que va a tener, si esto se aprueba, una diferencia tributaria de 10 puntos en el ICA para esas empresas?”
Santos explicó que el traslado no necesariamente implicaría dejar de tener presencia física en la capital.
“Te puede dejar el edificio bonito en Bogotá y donde estén los vicepresidentes y el presidente, pero las decisiones sobre el crédito se van a Medellín y ese ICA se va al 11 por 1000 en Medellín y lo pierde Bogotá.”
El proyecto distrital plantea llevar la tarifa del sector financiero a 21 por mil, mientras Bogotá sostiene que la modificación responde a criterios de capacidad contributiva y que la tributación efectiva del sector seguiría siendo competitiva.
Junco propone concertar una tarifa diferente con el sector financiero
Aunque Junco defendió la propuesta de la Alcaldía, también planteó que el incremento podría revisarse mediante un acuerdo con el sector financiero.
“Yo propondría en este espacio que ustedes me dan, que puedan concertar con el sector financiero. Yo creo que puede haber una progresividad en las tarifas. No hablemos del 21 por 1000, podemos bajarlo, podemos bajarlo y calcular cuánto sería el impacto.”
Para Junco, el proyecto tiene otros componentes que pueden beneficiar al sector financiero, especialmente los relacionados con infraestructura, inversión y competitividad.
“Este proyecto de acuerdo que está presentando la alcaldía de Bogotá le va a ir bien al sector financiero, no por el tema del ICA, sino porque vienen una cantidad de inversión pública y de incentivos para la infraestructura, para las oportunidades de Bogotá y en competitividad.”
La iniciativa distrital contempla incentivos para nuevas inversiones privadas y beneficios tributarios para determinadas actividades estratégicas, además de la simplificación de las tarifas del ICA.
¿Qué es el ICA y a dónde va el dinero que recauda Bogotá?
Durante la conversación, Junco también explicó qué significa el ICA y aclaró una confusión frecuente por las siglas.
“Bogotá, su fuente principal de recaudo es el impuesto de industria y comercio conocido como el ICA, no tiene nada que ver con el Instituto Colombiano Agropecuario. Indiscutiblemente, lo hemos dicho varios, yo he hecho parte de varias comisiones, lo hemos dicho, es un impuesto antitécnico.”
El exdirector de la DIAN señaló que el ICA hace parte de las finanzas distritales y que los recursos se destinan a diferentes necesidades de la ciudad.
“Todo esto va a todas las finanzas de Bogotá. Todo esto está para el tema de seguridad, para el tema de movilidad, para todos los elementos que se requieren para que esta ciudad pueda operar, para sector salud, para integración social, etcétera. O sea, esto hace parte del presupuesto.”
La Secretaría de Hacienda, por su parte, sostiene que el proyecto busca fortalecer la equidad fiscal, simplificar el sistema tributario y generar recursos para inversión y desarrollo de la ciudad.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto subiría el ICA para el sector financiero en Bogotá?
El proyecto de acuerdo propone aumentar la tarifa del ICA para las actividades financieras de 14 a 21 por mil. La Secretaría de Hacienda defiende el cambio como una medida basada en la capacidad contributiva del sector y sostiene que, incluso con el ajuste, su tributación efectiva permanecería por debajo del promedio de las actividades económicas de Bogotá.
¿El aumento del ICA hará que los créditos sean más caros?
Lisandro Junco considera que no necesariamente. El exdirector de la DIAN explicó en La FM que las tasas de los créditos responden principalmente al costo de fondeo, el riesgo de cada cliente y la competencia. Gabriel Santos, desde Colombia Fintech, plantea otro escenario: advierte que el aumento puede generar costos para las empresas y llevar algunas operaciones a otras ciudades.
¿Los bancos podrían sacar operaciones de Bogotá por el aumento del ICA?
Gabriel Santos no planteó que los bancos vayan a abandonar completamente Bogotá. Su advertencia es que algunas funciones específicas, como los procesos relacionados con la decisión de otorgar créditos, podrían ubicarse en municipios o ciudades con una tarifa de ICA diferente. Como ejemplo, mencionó el traslado del “motor de decisión de crédito” de una entidad hacia Cajicá.