Incertidumbre en Rumichaca: Gremios de Colombia y Ecuador marchan este martes ante la crisis arancelaria

Sectores a ambos lados de la frontera se movilizarán este 3 de febrero hacia el Puente de Rumichaca en rechazo a las medidas arancelarias.
Puente de Rumichaca, en la frontera común entre Colombia y Ecuador. Crédito: David Fajardo | La FM

Lo que históricamente ha sido un punto de encuentro, de abrazo y de comercio fluido entre dos naciones hermanas, hoy amanece bajo una densa niebla de incertidumbre. El Puente Internacional de Rumichaca, esa arteria vital que conecta al departamento de Nariño (Colombia) con la provincia de Carchi (Ecuador), se ha convertido en el escenario de una silenciosa pero contundente crisis.

Con la reciente entrada en vigor de las tasas arancelarias, el aire que se respira en la frontera ya no es de dinamismo, sino de rechazo y preocupación. No se trata solo de números o porcentajes en un papel; se trata del sustento de miles de familias que ven cómo las decisiones tomadas en los despachos de Bogotá y Quito levantan muros invisibles donde antes había puentes.

Una marcha por la dignidad fronteriza

Ante la asfixia económica inminente, la respuesta de la gente ha sido la unión. Desde Ipiales, diversos líderes gremiales, comerciantes y ciudadanos han alzado la voz para convocar a una gran movilización este martes 3 de febrero. No será una protesta de odio, sino un acto simbólico de resistencia y fraternidad.

El Comité de Trabajadores Gremiales de la Frontera ha bautizado la jornada como la "Marcha por la dignidad fronteriza". La dinámica será un espejo de la realidad binacional: una columna humana partirá desde Ipiales y otra desde Tulcán, caminando al encuentro del otro.

Oscar Obando, representante del Gremio de comercio exterior de Ipiales, lo describe con emotividad: "Vamos a hacer una movilización pacífica. El punto de encuentro será en Rumichaca, donde las dos partes nos encontraremos en un abrazo de hermandad, de solidaridad y de reclamo, para decirle a los gobiernos: déjennos trabajar".

Del colapso a la desolación: El cambio de paisaje

Para entender la magnitud del problema, basta con mirar la fotografía de los últimos días. El pasado 31 de enero, la frontera vivió horas de frenesí y colapso. Camiones y comerciantes corrían contra el reloj intentando cruzar sus últimas mercancías antes de que el "telón de acero" de los aranceles cayera.

Sin embargo, el panorama cambió radicalmente este fin de semana. Se pasó del ruido de motores y el ajetreo de un sábado vivo, a un domingo desolador. El flujo vehicular se detuvo, presagiando lo que los expertos temen: una parálisis comercial.

El rostro humano de la crisis: "La señora del tinto también pierde"

Los gremios han lanzado una alerta que va más allá de las grandes cifras. Si bien se habla de que Colombia exporta cerca de 500 mil toneladas anuales por este paso —lo que equivale a unos 60 viajes diarios de carga que hoy podrían reducirse a cero—, el verdadero drama está en la cadena humana.

La crisis no distingue tamaños. Según los voceros de la movilización, los afectados no son solo los grandes exportadores o las agencias de aduana. "Nos movilizaremos todos los actores directamente perjudicados", advierte Obando, quien pone rostro a la tragedia económica: "Aquí pierde el importador y el transportador, pero también el cotero que carga las cajas, el comisionista, la señora que vende el tinto en la esquina, el señor de la vulcanizadora y el que le tanquea la mula al camionero".

Es una cadena de supervivencia que se rompe. Edison Mena, presidente de la Asociación Colombiana de Camioneros de Ipiales, confirma el temor del sector transporte: "Esos 60 viajes diarios son nuestra vida, y muy posiblemente dejaremos de hacerlos".

Un mensaje contundente a los presidentes de Colombia y Ecuador

El sentimiento generalizado en Nariño y Carchi es que la frontera está pagando los platos rotos de una disputa política lejana a su realidad. Los sectores productivos han enviado un mensaje claro: la crisis es un "autopaís" provocado por los gobiernos centrales.

"No podemos estar parados por un capricho o por un ego. Nosotros no pedimos tierras, no pedimos puentes nuevos ni subsidios. Lo único que pedimos es que no nos impidan trabajar", sentencian los representantes aduaneros, señalando que el verdadero paro lo están propiciando las medidas estatales de Ecuador y Colombia.

Puntos de encuentro: La cita es el martes

La invitación está abierta para todos los que sienten la frontera como su hogar.

En Colombia (Ipiales): La concentración iniciará a las 8:00 a.m. en el sector de Almacenes Éxito.

En Ecuador (Tulcán): El punto de encuentro será en el centro de la ciudad a la misma hora.

Se espera que la jornada se extienda durante toda la mañana de este martes, restringiendo el paso fronterizo como un llamado de atención urgente.