El precio de los combustibles sigue siendo uno de los temas que más preocupa a los conductores en Colombia. Cada incremento impacta directamente el presupuesto mensual de quienes usan su vehículo a diario, ya sea para movilizarse, trabajar o cumplir compromisos personales. En medio de este panorama, el Gobierno Nacional anunció una decisión que cambiará la forma en la que se subsidia el diésel (ACPM) en el país y que afectará a miles de propietarios de vehículos.
La medida quedó oficializada con la expedición del Decreto 1428 de 2025, que introduce un esquema diferencial en el precio del ACPM y redefine quiénes seguirán recibiendo el subsidio estatal.
¿Qué establece el Decreto 1428 de 2025 sobre el ACPM?
Con la nueva normativa, el Gobierno determinó que el precio del diésel para vehículos de servicio particular, diplomático y oficial se acerque progresivamente a su valor real de mercado. El objetivo, según explicó el Ejecutivo, es corregir distorsiones que durante años generaron un alto costo fiscal para el Estado.
De acuerdo con el diagnóstico oficial, el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) terminó subsidiando el consumo de ACPM de vehículos que no cumplen una función social prioritaria, lo que presionó de manera significativa las finanzas públicas.
Estos son los vehículos a los que les subiría el precio del ACPM este 2026
La medida aplica específicamente para:
- Vehículos particulares que utilizan ACPM
- Vehículos de uso diplomático
- Vehículos oficiales que no prestan servicio de transporte público
Según cifras del Gobierno, se trataría de alrededor de 360.000 camionetas y vehículos de alta gama que actualmente se benefician del subsidio. Con el nuevo esquema, el precio del galón se alinearía con el valor de paridad internacional.
Transporte público queda por fuera del ajuste
Uno de los puntos clave del decreto es que el transporte público de carga y de pasajeros no será afectado por este cambio. Esto incluye buses, busetas, camiones y demás vehículos que cumplen una función esencial en la economía y la movilidad del país.
El Gobierno aseguró que esta exclusión busca evitar efectos en cadena sobre el precio de los alimentos, los costos del transporte y el bolsillo de los hogares colombianos, en un momento en el que el costo de vida sigue en aumento.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, explicó que la decisión responde a criterios de justicia en el uso de los recursos públicos. Según el funcionario, el subsidio debe concentrarse en los sectores donde cumple una función social clara.
“El subsidio a los combustibles debe estar donde realmente se necesita. Proteger al transporte público es proteger el empleo, la producción y el costo de vida de millones de familias”, señaló el ministro.
Palma también cuestionó que recursos del presupuesto nacional se destinen a subsidiar vehículos de lujo, afirmando que no tiene sentido que el dinero público termine beneficiando camionetas de uso privado y alto costo.
Aplicación gradual en las principales ciudades del país
El nuevo esquema de precios no se implementará de manera inmediata ni generalizada. Según el decreto, el mecanismo será gradual y focalizado, iniciando en las principales ciudades y áreas metropolitanas.
Este proceso permitirá al Gobierno hacer un seguimiento detallado del impacto de la medida antes de evaluar su extensión a otros municipios del país.
Finalmente, el Ministerio de Minas y Energía reiteró que esta decisión no representa un alza general del diésel en Colombia. El ajuste se limita a corregir un subsidio que, según el Ejecutivo, no era sostenible ni equitativo.
“No estamos tocando el diésel del transporte público. Estamos ajustando un subsidio que no era justo y que comprometía recursos del Estado que pueden destinarse a otras prioridades”, enfatizó el ministro Palma.