El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, se refirió nuevamente a la polémica que se ha generado en la ciudad por el aumento del precio del pasaje en el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) de la ciudad.
El funcionario señaló que si bien el aumento del salario mínimo es un componente crítico, no es el único motor detrás de los ajustes tarifarios que impactan diariamente a millones de usuarios.
Varios factores influyen en la tarifa
De acuerdo con el alcalde Galán, existe una confusión común sobre el origen del incremento en la tarifa. El mandatario desglosó las cifras para explicar que el alza proyectada originalmente no se debió exclusivamente a la negociación laboral nacional.
"Es importante hacer esta aclaración: hubo un aumento de 100 pesos adicionales a lo que ya estaba proyectado", señaló Galán.
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El funcionario señaló que desde el debate del presupuesto en noviembre del año pasado, ya se había contemplado un ajuste base de $250.
Señaló que ese incremento inicial respondía a variables macroeconómicas globales y costos operativos que el sistema no puede evadir:
-Aumento en el precio del gas.
-Costo de la energía.
-Comportamiento del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Sin embargo, Galán precisó que fueron los costos laborales —el personal que opera y mantiene el sistema— los que obligaron a sumar esos 100 pesos finales tras conocerse el rumbo del salario mínimo.
¿Podría bajar el pasaje? Un escenario de revisión
Una de las declaraciones más llamativas del alcalde Carlos Fernando Galán, fue la posibilidad de una revisión para bajar la tarifa del pasaje.
EL funcionario fue enfático al decir que el Distrito monitorea constantemente la viabilidad financiera del sistema, frente a las realidades económicas del país.
"Si llega a haber una variación, revisaremos para hacer eventualmente un ajuste en el momento que se conozca la cifra definitiva", afirmó.
No obstante, el alcalde de Bogotá calificó como "poco probable" un escenario donde las variables permitan un retroceso en el precio actual, pero dejó la puerta abierta esa evaluación técnica.
"Si la variación llega a ser significativa, contemplaremos eso en la tarifa para una reducción posible", dijo.
El reto del déficit y la sostenibilidad
El costo operativo del sistema sigue siendo uno de los mayores desafíos para las finanzas bogotanas, donde el Distrito señaló que debe equilibrar el subsidio al transporte con la inversión en seguridad y obras públicas.
En ese sentido, Galán explicó que el aumento en el precio del pasaje no solo se determinó por el aumento del salario mínimo, sino que también influyó la operación de la flota que depende de insumos energéticos volátiles.
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Por ahora, los bogotanos deberán seguir asumiendo el costo actual, mientras la Alcaldía termina de ajustar las proyecciones finales una vez se consoliden los datos económicos del año en curso.