La producción de petróleo y gas en Colombia volvió a registrar caídas en febrero de 2026, en medio de factores operativos, menor dinamismo en algunos campos y un aumento en la dependencia de importaciones de gas, según el más reciente informe de la Campetrol.
En febrero de 2026, la producción promedio diaria de petróleo fiscalizado se ubicó en 734,9 mil barriles por día (KBPD), lo que representó una caída de 2,7% frente al mismo mes de 2025 y de 1,5% respecto a enero de este año.
La reducción estuvo concentrada en regiones clave como Casanare, Meta y Cesar, que registraron las principales disminuciones interanuales. En contraste, Putumayo mostró un leve incremento.
Entrada en operación de nuevos pozos en Arauca
De acuerdo con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), la variación mensual responde a factores operativos y de entorno, entre ellos el relacionamiento con comunidades y la madurez de los campos, que implica una declinación natural de la producción.
Pese a este contexto, se destacó la entrada en operación de nuevos pozos en Arauca, como Rex NE-14 y Andina-3HZ.
En el acumulado de enero y febrero, la producción promedio se ubicó en 741,0 KBPD, con una caída de 2,9% frente al mismo periodo de 2025.
El informe también evidencia una mayor concentración de la producción en campos como Caño Sur, Akacías y Rubiales, que han incrementado su peso dentro del total nacional.
Entre enero y febrero de 2026, estos activos representaron el 23,7% de la producción del país, frente al 15,5% que tenían en 2020, impulsados por campañas activas de perforación.
Gas toca mínimos históricos y aumentan importaciones
En el caso del gas, la situación es más marcada. La producción fiscalizada cayó a 1.162 millones de pies cúbicos diarios (MPCD), el nivel más bajo registrado en la serie histórica.
Esto significó una reducción de 10,2% frente a febrero de 2025 y de 2,4% en comparación con enero. Las principales caídas se registraron en Casanare, Sucre, Boyacá y Atlántico.
El gas comercializado también disminuyó, con un promedio de 695 MPCD, lo que equivale a una caída de 15,7% anual.
Ante este escenario, las importaciones cobraron mayor relevancia. En febrero, el país importó en promedio 193,1 MPCD, equivalentes al 21,7% del gas disponible en el mercado.
En el acumulado del año, las importaciones aumentaron 13,3%, mientras que la producción comercializada cayó 16,2%.
Inversión extranjera: sube en petróleo, cae en el total
En materia de inversión, el informe muestra un comportamiento mixto. La Inversión Extranjera Directa (IED) total en Colombia cayó 16,2% en 2025, al ubicarse en 11.469 millones de dólares, según cifras del Banco de la República.
Sin embargo, la IED en el sector petrolero creció 20,9%, alcanzando 2.498 millones de dólares y representando el 21,8% del total, su mayor participación desde 2019.
El aumento en el componente petrolero contrastó con la caída en otros sectores, que se redujeron en 22,8%.
Exploración sigue rezagada
De acuerdo con la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas, la inversión total en exploración y producción habría crecido 8% en 2025, impulsada principalmente por el desarrollo de campos existentes.
Mientras la inversión en producción aumentó 15%, la destinada a exploración cayó 18%, y cerca del 80% de estos recursos correspondió a compromisos contractuales, no a nuevas decisiones de inversión.
Llamado a estabilidad regulatoria
El presidente ejecutivo de Campetrol, Nelson Castañeda, advirtió sobre la necesidad de fortalecer el sector para evitar un deterioro mayor en las cifras.
“La evolución reciente de la producción resalta la importancia de seguir fortaleciendo el desarrollo del sector. Colombia cuenta con condiciones y capacidades para impulsar nuevos proyectos y optimizar los existentes”, señaló.
Además, insistió en que “avanzar en la incorporación de nueva oferta y en un entorno regulatorio estable permitirá consolidar la seguridad energética y mantener la senda de recuperación de la IED petrolera”.
Las cifras reflejan un escenario en el que la producción de hidrocarburos enfrenta presiones operativas y estructurales, mientras el país aumenta su dependencia de gas importado y mantiene rezagos en exploración, un factor clave para la sostenibilidad del sector en el mediano plazo.