En medio de un panorama económico cambiante, el precio de la gasolina en Colombia vuelve a estar en el centro del debate. Aunque en los primeros meses de 2026 se registraron reducciones que aliviaron el bolsillo de los conductores, el comportamiento reciente del mercado internacional del petróleo anticipa un posible giro en esa tendencia.
A comienzos de año, el Gobierno aplicó una reducción de $500 en el precio del galón de gasolina. Posteriormente, en marzo, se realizó otro ajuste por el mismo valor, lo que llevó el precio en las principales ciudades a ubicarse alrededor de los $15.491.
Estas disminuciones fueron posibles gracias a un contexto internacional favorable, con precios del crudo más bajos y una tasa de cambio que jugaba a favor del país.
Sin embargo, ese escenario comenzó a cambiar rápidamente.
El petróleo vuelve a presionar los precios
Uno de los factores clave detrás de un eventual aumento en los combustibles es el comportamiento del petróleo en el mercado global, especialmente el Brent, que sirve como referencia para Colombia.
En las últimas semanas, el precio del barril ha subido con fuerza, pasando de cerca de 60 dólares a inicios de año a niveles cercanos a los 96 dólares, e incluso aproximándose a los 100 dólares en algunos momentos.
Este incremento está relacionado, entre otras cosas, con tensiones geopolíticas en Medio Oriente, que han impactado la oferta mundial de crudo.
El impacto en Colombia: más subsidios o gasolina más cara
Cuando el precio internacional del combustible supera el valor interno, el Estado debe cubrir esa diferencia mediante subsidios. Este mecanismo se financia a través del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), que hoy enfrenta una presión significativa.
De acuerdo con estimaciones de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), si no se hacen ajustes en los precios locales, el déficit del fondo podría llegar a los $10,7 billones en 2026.
Esta cifra se suma a un acumulado histórico que ya supera los $130 billones, lo que pone en evidencia el peso fiscal que representa mantener los precios artificialmente bajos.
Según explicó José Ignacio López, presidente de ANIF, el contexto cambió drásticamente frente a lo que se veía a inicios de año.
En ese momento, los bajos precios internacionales y una tasa de cambio favorable permitieron reducir el costo de la gasolina en el país. No obstante, el aumento del petróleo, sumado a la depreciación del peso colombiano, ha ampliado la brecha entre el precio interno y el externo.
“El déficit es muy alto”, advirtió López, al comparar esta cifra con el costo de múltiples reformas tributarias o grandes obras de infraestructura como varias líneas del metro.
¿Cuánto subiría la gasolina y el diésel?
El análisis señala que ya existe una diferencia cercana a los $400 por galón en la gasolina frente al precio internacional. En el caso del diésel (ACPM), la brecha es mucho mayor y ronda los $5.000.
Esto abre la puerta a posibles incrementos en los próximos meses:
- Gasolina: podría tener ajustes más rápidos para cerrar la brecha y reducir la carga fiscal.
- Diésel: el aumento sería más gradual, con el fin de no afectar de forma directa al sector transporte.
Expertos recomiendan que cualquier ajuste en el ACPM vaya acompañado de medidas que mejoren la competitividad del sector, como avances en logística, seguridad y movilidad.