La guerra en Irán y los consecuentes problemas de suministro de petróleo a nivel global ya pasaron factura a Colombia, que, a partir del lunes 4 de mayo, enfrenta un nuevo aumento en el país.
A través de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), el Gobierno nacional confirmó un incremento de $200 en el precio del galón de ACPM (diésel) y un aumento de $200 en el galón de gasolina. Con este movimiento se busca estabilizar las finanzas públicas frente a la volatilidad de los precios internacionales.
“La guerra en Irán nos obliga a revertir la decisión de mantener estas reducciones en el precio de la gasolina e, igualmente, tocar un poco, en menor proporción, el precio del ACPM”, señaló el ministro de Hacienda, Germán Ávila.
Así quedó el precio de la gasolina por ciudades: estas son las más caras y las más baratas
Con el incremento en los precios del combustible, Cali pasó a encabezar la lista de las ciudades con la gasolina más cara, con $11.724 por galón. A continuación aparecen Villavicencio ($11.676) y Pereira ($11.663), seguidas por Manizales ($11.649), Medellín ($11.601), Bogotá ($11.576) e Ibagué ($11.567).
En contraste, Cúcuta es la ciudad con el precio de la gasolina más barata, a $9.453 por galón. Le siguen Pasto ($10.496), Cartagena ($11.216) y Barranquilla ($11.251). A continuación, la lista completa:
- Villavicencio: $16.391
- Cali: $16.300
- Bogotá D. C.: $16.291
- Manizales: $16.264
- Pereira: $16.236
- Medellín: $16.211
- Ibagué: $16.205
- Montería: $16.131
- Bucaramanga: $16.049
- Barranquilla: $15.924
- Cartagena: $15.881
- Cúcuta: $14.265
- Pasto: $13.887
- Promedio 13 ciudades principales: $15.849
Precios del ACPM
El impacto de este incremento se distribuye de manera desigual por la geografía nacional. Cali se posiciona como la ciudad con el ACPM más costoso, alcanzando los $11.724 por galón, seguida de cerca por Villavicencio ($11.676) y Pereira ($11.663). En los principales centros urbanos, Bogotá fijó el precio en $11.576 y Medellín en $11.601. Por el contrario, Cúcuta y Pasto mantienen las tarifas más bajas gracias a los beneficios de zona de frontera, con $9.453 y $10.496, respectivamente.
La principal preocupación de los analistas y gremios radica en el efecto en cadena sobre la inflación. Al ser el ACPM el insumo vital para el transporte de carga y pasajeros, se advierte que este ajuste incrementará los costos logísticos, lo que podría traducirse en un alza en el precio final de los alimentos y bienes de primera necesidad para los consumidores colombianos.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila Plazas, justificó la medida como un acto de “responsabilidad económica” ante la inestabilidad del mercado internacional de petróleo, exacerbada por los conflictos en Medio Oriente. Según el jefe de la cartera, mantener los subsidios a través del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) ya no es fiscalmente sostenible para el país.