Petro insistió en que es falso que el incremento del salario mínimo vaya a disparar el costo de vida de los colombianos

El jefe del Estado igualmente negó que los costos de producción estén aumentando, pese a la que la mano de obra se ha encarecido.
Petro confirmó la fecha de la reunión con Donald Trump. Crédito: Presidencia de la República

En su primera alocución presidencial de 2026, el presidente Gustavo Petro defendió la solidez económica del país frente a las críticas de la oposición. El mandatario calificó como un "hito financiero" la reciente emisión de 4.950 millones de dólares en deuda externa, lograda con una tasa de interés promedio del 5,93 %.

Según el jefe de Estado, esta operación despertó un interés masivo en los mercados internacionales, con una demanda que superó los 23.200 millones de dólares. Para Petro, estas cifras reflejan una "renovada confianza" de los inversionistas extranjeros en la economía colombiana, pese al panorama político interno.

El salario mínimo y la pugna con el Congreso

El presidente salió al paso de las críticas contra el incremento del 23,7 % del salario mínimo, negando que la medida —actualmente demandada ante los tribunales— esté disparando el costo de vida. Petro sostuvo que el verdadero obstáculo para las finanzas públicas no es el aumento salarial, sino la decisión del Congreso de la República de hundir la Ley de Financiamiento, lo cual recortó la capacidad del Estado para cumplir con sus obligaciones crediticias.

Estrategia fiscal y programas sociales

Los recursos obtenidos mediante la colocación de bonos se destinarán a:

  • Sustitución de deuda: Cancelación de créditos con tasas de interés más elevadas.
  • Financiamiento estatal: Cobertura de las necesidades fiscales del presente ejercicio.

El mandatario enfatizó que la optimización del costo del endeudamiento permitirá, a mediano plazo, liberar recursos para programas sociales prioritarios e inversión en infraestructura. No obstante, reconoció que el país aún enfrenta desafíos estructurales, como la necesidad de reducir el déficit fiscal de forma sostenida y gestionar de manera eficiente la deuda pública bajo la presión de las tasas de interés internas.