Empresarios de Hungría y Eslovaquia recorrieron zonas cafeteras de Nariño y Tolima para conocer de primera mano la producción de café en municipios PDET, en una gira articulada por la Agencia de Desarrollo Rural (ADR) que busca abrir negocios directos con organizaciones de productores y reducir la intermediación en la cadena comercial.
Empresarios europeos recorren territorios cafeteros
La visita permitió a compradores europeos acercarse a los procesos de cultivo, catación y barismo desarrollados por asociaciones cafeteras de estos territorios, con el objetivo de posicionar el café de origen como una oferta competitiva para mercados especializados y convencionales en Europa.
En Nariño, la agenda incluyó encuentros con asociaciones de municipios como Cumbitara, La Unión, Leiva, Policarpa, Taminango, Rosario, Los Andes Sotomayor y Pasto. Organizaciones como ASPROCOPAC, CORMOSUR y el grupo de mujeres cafeteras ASOVIT presentaron cafés que, según los compradores, cumplen con estándares internacionales de calidad, trazabilidad y sostenibilidad.
Para el empresario húngaro János Szongoth, con más de 30 años de experiencia en el sector, el café de la región responde a las nuevas demandas del mercado europeo. “He encontrado uno de los mejores cafés en Nariño; su calidad ha mejorado notablemente y para nosotros es un honor comprarlo, ya que el mercado europeo valora cada vez más cafés auténticos, únicos y de alta calidad, con perfiles diferenciados de sabor, aroma y acidez”, señaló.
Tolima: perfiles diferenciados y saberes ancestrales
La gira continuó en Tolima, donde la delegación visitó territorios cafeteros de Chaparral e Ibagué. Allí, organizaciones campesinas, indígenas y étnicas como el pueblo Nasa Wes’x, la Asociación Étnica CAIKE y Tolima Grande presentaron cafés con perfiles sensoriales diferenciados, resultado de prácticas productivas sostenibles y procesos consolidados en zonas PDET.
Preselección de muestras y opciones de exportación
Tras los ejercicios de catación y evaluación sensorial, varias muestras fueron preseleccionadas para avanzar a pruebas finales en Europa. Este paso es previo a la posible estructuración de acuerdos comerciales de largo plazo y al envío de contenedores piloto hacia países de Europa Central, lo que abriría oportunidades de exportación para miles de familias caficultoras.
Negocios sin intermediarios y pagos directos a productores
El presidente de la Agencia de Desarrollo Rural, César Pachón, explicó que el objetivo es facilitar acuerdos directos entre productores y compradores internacionales. “Estamos en Nariño y Tolima con una delegación europea para que, sin intermediarios, productores y compradores concreten acuerdos, con garantía de compra, pagos por encima del costo de producción y la seguridad de que los recursos lleguen directamente al bolsillo de los campesinos”, afirmó.
Además de los encuentros comerciales, la gira incluyó espacios de intercambio técnico, retroalimentación especializada y mesas de negociación, en las que se firmaron actas de compromiso para avanzar en pilotos de exportación y aliananzas comerciales ajustadas a las exigencias del mercado europeo.
La producción de café en Colombia cerró 2025 con 13 millones 678 mil sacos de 60 kilos, una cifra inferior en 2 % a la registrada en 2024, cuando se alcanzaron 13 millones 997 mil sacos. Aunque el resultado muestra una leve reducción, la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) explicó que este comportamiento responde al ciclo normal del cultivo y no a un deterioro estructural del sector.
Exportaciones crecieron pese a la menor producción
Más allá de la reducción en el volumen producido, el balance del sector cafetero mostró señales positivas en el frente externo. Las exportaciones de café colombiano crecieron 7 % en los últimos 12 meses, al pasar de 12 millones 323 mil sacos en 2024 a 13 millones 127 mil sacos al cierre de 2025, lo que evidencia una demanda sostenida del grano colombiano en los mercados internacionales.
En materia de inventarios, diciembre cerró con 1 millón 192 mil sacos, lo que representó un aumento de 115 mil sacos frente al mes anterior. De acuerdo con la FNC, este comportamiento obedece a ajustes habituales en los flujos de oferta y demanda del mercado cafetero y no a una acumulación atípica de producto.