En diálogo con LA FM, Nelson Castañeda afirmó que Drummond tiene cuatro contratos suspendidos de exploración de yacimientos no convencionales con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) en la cuenca Cesar-Ranchería, y que esos proyectos podrían reactivarse si el Gobierno de Abelardo De la Espriella envía señales de estabilidad jurídica y tributaria para este tipo de inversiones.
“Lo que conocemos de Drummond, que es público, es que tiene cuatro contratos suspendidos de exploración con la ANH para no convencionales y está presto para reactivarlos si hay señales de estabilidad a la inversión en este tipo de proyectos, que es de mediano y largo plazo de recuperación”, señaló Castañeda.
El dirigente aclaró que no habla en nombre de la compañía. “Yo no soy el vocero de Drummond, lógicamente el vocero de Drummond es su gerente general”, dijo. Sin embargo, sostuvo que, según la información pública y lo que ha escuchado en medios, la empresa estaría dispuesta a avanzar una vez se definan condiciones para la inversión.
“Están prestos, tan pronto se den las señales de estabilidad jurídica y tributaria para estos proyectos y haya incentivos, a poder reactivar el proyecto en un año después de que se den esas condiciones”, agregó.
De acuerdo con información oficial de la ANH, las áreas CR2 y CR3, firmadas el 23 de diciembre de 2016, están en fase de exploración y se encuentran suspendidas. El área CR4 figura en fase cero y fue firmada el 22 de diciembre de 2023.
Cesar-Ranchería y Magdalena Medio, las cuencas en la mira
Castañeda explicó que el debate sobre el fracking debe concentrarse en dos cuencas: Cesar-Ranchería y Magdalena Medio. En la primera, mencionó los contratos de Drummond; en la segunda, señaló el papel de Ecopetrol y el proyecto Kalé.
“El país tiene muchas cuencas petrolíferas, pero en especial queremos focalizarnos en la cuenca de Cesar-Ranchería y en la cuenca del Magdalena Medio. La de Cesar-Ranchería la lidera por los cuatro contratos que tiene Drummond y que viene trabajando hace más de 12 o 15 años en este tema, y la otra cuenca, que es la del Magdalena Medio, su protagonista principal es Ecopetrol”, afirmó.
Según Castañeda, el potencial de estas cuencas podría incidir en las reservas de gas y petróleo del país. “Tenemos claro que ese potencial de estas dos cuencas podría generarle al país una multiplicación de 70 veces las reservas de gas que tiene hoy en día el país, que no suman dos teras, y de petróleo cuatro veces, ocho mil millones de barriles”, dijo.
El dirigente sostuvo que las decisiones que se adopten ahora no tendrían efectos inmediatos en producción, sino en un plazo de varios años. “Las decisiones que se tomen hoy se ven reflejadas en dos, tres y cuatro años, y por eso mismo la urgencia de que el país perdió cuatro años de tomar decisiones al respecto”, señaló.
Estabilidad jurídica y tributaria para atraer inversión
Castañeda defendió que Colombia avance en fracking, en desarrollo offshore, en aumento de producción de campos existentes y en reactivación de la exploración. Según dijo, esas actividades son necesarias para atender el déficit fiscal y generar ingresos.
“El fracking, así como el desarrollo del offshore y el aumento de la producción de los campos existentes y la reactivación y la exploración en Colombia, es fundamental para cerrar la brecha fiscal que tiene el país”, afirmó.
También sostuvo que el fracking ha sido objeto de cuestionamientos, pero que es una técnica utilizada en otros países. “El fracking es una palabra que se ha satanizado y que realmente es una técnica que ya está probada en el mundo”, dijo. En ese punto mencionó los casos de Argentina, con Vaca Muerta, y Estados Unidos, con el Permian.
Para Castañeda, la viabilidad de estos proyectos depende de decisiones del Gobierno sobre estabilidad normativa. Planteó que las inversiones asociadas podrían estar entre 10.000 y 15.000 millones de dólares en los próximos cuatro años, siempre que existan condiciones para su ejecución.
“Si los inversionistas van a traer 10.000 millones de dólares, tienen que tener la certeza de que en cuatro años no les van a cambiar las condiciones tributarias ni jurídicas”, indicó.
En ese sentido, mencionó como referencia el régimen de incentivos a grandes inversiones aplicado en Argentina. “Ese sería el banderazo para que las inversiones lleguen a poderse ejecutar, porque todos estos dineros que se invierten no se recuperan en un año, se recuperan en 30, en 20, en 15 años”, explicó.
Impacto regional y suministro de gas
El dirigente también señaló que los proyectos generarían actividad económica en las regiones donde se desarrollen. Mencionó transporte de personal, maquinaria, construcción de vías y suministro de insumos para las etapas iniciales de perforación.
“Lo más importante de todo esto es que tenemos que tomar decisiones de país con urgencia porque esto generaría encadenamientos productivos en el territorio”, afirmó.
Castañeda aseguró que el fracking también tendría impacto en el suministro de gas. Según dijo, Colombia está importando gas licuado a precios superiores a los del gas nacional.
“Esto solucionaría igualmente en el mediano plazo el tema del suministro de gas, que hoy en día estamos importando a precios de gas importado y licuado por encima de 20 dólares el millón de BTU”, sostuvo.
Tiempos para ver producción
Sobre los tiempos de producción, explicó que la perforación inicial serviría para comprobar la productividad del yacimiento y determinar si los proyectos son económicamente viables.
“Estos proyectos no llevan a que tengamos gas y petróleo en el primer año. Estos proyectos demoran año y medio, dos años, tres años en tener producción comercial”, señaló.
El nuevo gobierno recibe este debate con los pilotos Kalé y Platero, en Puerto Wilches, suspendidos desde 2022 y sin haber iniciado perforación. En el caso del Magdalena Medio, Ecopetrol ha sido señalado como actor central por la infraestructura existente y por el avance previo de los proyectos piloto.
Castañeda cerró su intervención insistiendo en que el país debe tomar decisiones con base en criterios técnicos.
“El fracking es sinónimo de bienestar, de desarrollo y de ingresos para el país. Tenemos que ponerlo en el centro de la mesa y tomar decisiones coherentes, científicas y basadas en tecnología para beneficio de todos los colombianos”, concluyó.
¿Fracking en Colombia podría reactivarse con contratos de Drummond?
El fracking en Colombia podría reactivarse si el Gobierno ofrece estabilidad jurídica y tributaria, según Nelson Castañeda, quien afirmó que Drummond tiene cuatro contratos suspendidos de exploración de yacimientos no convencionales en la cuenca Cesar-Ranchería.
¿Drummond reactivaría proyectos de fracking en Cesar-Ranchería?
Drummond podría reactivar sus proyectos de fracking en Cesar-Ranchería en un plazo cercano a un año si existen reglas claras, incentivos y garantías para inversiones de largo plazo, de acuerdo con lo señalado por Nelson Castañeda.
¿Fracking en Colombia aumentaría las reservas de gas y petróleo?
El fracking en Colombia podría multiplicar las reservas de gas hasta 70 veces y aumentar cuatro veces las reservas de petróleo, según Castañeda, quien destacó el potencial de las cuencas Cesar-Ranchería y Magdalena Medio.
¿Cuánto tardaría la producción comercial de fracking en Colombia?
La producción comercial de fracking en Colombia no sería inmediata, pues los proyectos podrían tardar entre año y medio y tres años en generar gas y petróleo, después de cumplir etapas de exploración, perforación y evaluación técnica.