¿Es inevitable una reforma tributaria? "Va a ser prácticamente imposible"

La situación fiscal del país es de las peores en décadas, según el experto.

La situación fiscal de Colombia atraviesa un momento crítico y abre nuevamente el debate sobre la necesidad de una reforma tributaria. Así lo advirtió Luis Fernando Mejía, CEO de Lumin Economic Intelligence, en conversación con Noticias RCN, al analizar el panorama de las finanzas públicas y las dificultades que enfrenta el país para reducir el déficit fiscal.

Según Mejía, aunque el Gobierno ha insistido en que no aumentará los impuestos, el tamaño del desbalance entre los ingresos y los gastos hace que sea difícil evitar una nueva reforma tributaria.

El déficit fiscal de Colombia y el efecto de los impuestos

Mejía cuestionó parcialmente la lectura sobre la reducción del déficit durante 2023. Si bien ese año el déficit fue de 4,3% del PIB, uno de los niveles más bajos de los últimos años, explicó que el resultado estuvo influenciado por un adelanto en el pago de impuestos.

El aumento de las retenciones sobre el impuesto de renta permitió obtener recursos extraordinarios, pero, de acuerdo con el economista, también generó un efecto posterior sobre las finanzas públicas. Al ajustar por este factor, el déficit de 2023 habría superado el 5% del PIB.

A esto se suma, según su análisis, el impacto de la reforma tributaria aprobada en 2022 durante el primer año del gobierno de Gustavo Petro. Mejía señaló que la inversión pasó del 19% al 16% del PIB, una reducción de tres puntos porcentuales que, en su estimación, representa más de $60 billones anuales de menor inversión.

Una crisis fiscal que viene desde la pandemia

El problema, sin embargo, no se habría originado exclusivamente en el actual Gobierno. Para Mejía, el deterioro estructural de las finanzas públicas comenzó durante la pandemia de COVID-19.

En 2020, Colombia registró un déficit fiscal de 7,8% del PIB, el más alto de su historia moderna. Aunque el incremento del gasto se justificaba por la emergencia sanitaria y la necesidad de apoyar a hogares y empresas, el experto considera que ese aumento no fue posteriormente revertido.

En 2021, pese a que la economía creció 11 %, el déficit llegó al 7,3% del PIB. Un año después, con un crecimiento cercano al 7%, el déficit permaneció por encima del 6%.

Para Mejía, factores como el aumento del gasto en pensiones, salud y transferencias a las entidades territoriales han contribuido a mantener elevado el gasto público.

¿Qué esperan los mercados?

Ante este escenario, el economista explicó que los mercados y las agencias calificadoras no necesariamente esperan un ajuste fiscal drástico e inmediato. Lo que consideran fundamental es que Colombia presente un plan de ajuste para los próximos cuatro años.

La propuesta debería establecer metas concretas de reducción del déficit y detallar las partidas de gasto que serían modificadas progresivamente. El objetivo sería recuperar la confianza de los mercados y ofrecer mayor certeza sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Mejía calculó que el país enfrenta un desbalance adicional de aproximadamente tres puntos del PIB, equivalente a unos $60 billones, mientras que el Gobierno ha planteado un recorte cercano a $40 billones.

¿Colombia necesitará una nueva reforma tributaria?

La conclusión de Mejía fue contundente: "Va a ser prácticamente imposible evitar una nueva reforma tributaria".

Aunque consideró necesario que una parte importante del ajuste provenga de la reducción y eficiencia del gasto público, sostuvo que el tamaño del déficit hace probable que también se requieran mayores ingresos.

El experto planteó que una eventual reforma tributaria debería evitar concentrar nuevamente la carga sobre quienes ya pagan impuestos. En su lugar, propuso ampliar la base de contribuyentes, incorporar a más personas y empresas al sistema tributario y fortalecer la lucha contra la evasión y la elusión.

Colombia enfrenta una decisión fiscal de fondo

Para Mejía, la situación actual es una de las más complejas que ha enfrentado el país en décadas. A su juicio, el gasto elevado que se consolidó durante la pandemia no logró revertirse y las decisiones adoptadas posteriormente no han sido suficientes para corregir el desequilibrio.

El desafío para Colombia será, entonces, combinar austeridad, eficiencia en el gasto y un plan fiscal creíble con medidas que permitan aumentar los ingresos. En ese contexto, la discusión sobre una nueva reforma tributaria podría volver a ocupar un lugar central en la agenda económica del país.