En 2025, muchas empresas han tenido que cerrar sus puertas, en algunos casos por factores económicos. Desde deudas hasta el aumento de los costos de materia prima, son varios los motivos que han llevado a negocios a cesar operaciones, incluso cuando llevaban décadas en el mercado.
Así sucedió con un restaurante italiano, que cerró la mayoría de sus sucursales debido a dificultades para mantener operaciones en un mercado competitivo. Fundada en 1988 en Texas, esta cadena se caracterizaba por su menú de inspiración italiana y su amplia selección de vinos.
Durante los últimos años, los cierres silenciosos han afectado la red de restaurantes, reflejando la caída en ventas y el aumento de costos operativos. La dificultad para adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo ha sido un factor clave en la reducción de locales.
Presencia actual de Romano's Macaroni Grill
La cadena Romano's Macaroni Grill se declaró en bancarrota bajo el Capítulo 11 en 2017, con una deuda garantizada de 23 millones de dólares y pérdidas de 12 millones sobre ingresos de 230 millones. En ese momento operaba 93 restaurantes en 25 estados. La compañía atribuyó su situación a la disminución de ventas y al aumento de los costos operativos, además de la preferencia de los consumidores por alternativas más rápidas y económicas.
Tras la reestructuración, Romano's Macaroni Grill renegoció contratos con proveedores y obtuvo 13,5 millones de dólares en nuevo capital, saliendo de la bancarrota en 2018. Posteriormente, RedRock Partners LLC vendió la marca en 2023 a RMG Acquisition Company, cuando la cadena operaba 28 locales propios y 10 franquicias en 14 estados.
A pesar de los esfuerzos, en la actualidad los restaurantes de Romano's Macaroni Grill abiertos se han reducido a nueve ubicaciones: El Cerrito, Milpitas y Temecula en California; Church Ranch en Colorado; Aeropuerto Internacional de Orlando en Florida; Aeropuerto Internacional O’Hare en Illinois; Montrose en Ohio; McAllen en Texas; y South Jordan en Utah.
Factores que afectan a los restaurantes italianos
El caso de Romano's Macaroni Grill refleja un fenómeno más amplio en la industria de los restaurantes tradicionales. Los aumentos de costos, la inflación y la caída en la venta de comida informal afectan a cadenas de larga trayectoria. Las preferencias de los consumidores hacia opciones más rápidas y económicas han contribuido a la reducción de sucursales en varias regiones.
El cierre de estos restaurantes impacta la oferta gastronómica local y marca el fin de tradiciones que acompañaron a familias durante décadas. La reducción silenciosa de la cadena evidencia los desafíos que enfrentan marcas reconocidas a nivel nacional para mantener su presencia en múltiples estados y adaptarse a un mercado cambiante.
El Capítulo 11 de quiebras
El Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos permite la reorganización financiera de empresas sin llegar a su liquidación total. Su objetivo principal es que la compañía pueda continuar operando mientras reestructura deudas y operaciones.
A diferencia del Capítulo 7, que implica cierre y venta de activos, el Capítulo 11 mantiene a la empresa en funcionamiento. En la mayoría de los casos, el deudor permanece como deudor en posesión (DIP), gestionando sus operaciones bajo supervisión judicial y del Fideicomisario de EE. UU.
Al presentar la solicitud, se activa una protección automática (automatic stay) que detiene embargos, demandas y cobros, dando tiempo para elaborar un plan de reorganización. Este plan detalla cómo se pagarán los acreedores, qué contratos o activos se modificarán o rechazarán, y requiere la aprobación de los acreedores agrupados por clase. Una vez aprobado y confirmado judicialmente, la empresa debe cumplir los términos para salir de la quiebra.
El proceso afecta a accionistas, quienes suelen tener prioridad baja y pueden recibir solo una parte de su inversión o nada. Además, es conocido por ser complejo, costoso y largo, debido a honorarios legales, contables y otros gastos administrativos.