El proceso penal contra el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, por presunto tráfico de influencias avanza con un voluminoso expediente y un amplió número de testimonios. De acuerdo con Luis Enrique Rojas, ex presidente de Hocol, además de él ya han declarado “por lo menos 120” personas ante la Fiscalía, lo que evidencia que su caso no es aislado dentro de la investigación.
En diálogo con La FM, Rojas sostuvo que su participación en el expediente responde a su condición de testigo clave tras ser llamado por las autoridades como parte de un grupo amplio de personas en relación con este proceso.
“No soy el único. Somos más de 120 testigos los que hemos ido a declarar en ese caso (…) A mí me llamaron como a muchas otras personas a rendir versión. Yo no soy denunciante”, afirmó.
Explicó que la investigación se remonta a noviembre de 2024 y que, desde entonces, la Fiscalía ha recogido versiones de funcionarios de Hocol, Ecopetrol y otros actores relacionados con los hechos.
¿En qué consiste el proceso contra Ricardo Roa?
En audiencia del pasado 11 de marzo, la Fiscalía le imputó o cargos a Ricardo Roa por trafico de influencias de servidor público al señalarlo de supuestamente haber utilizado su posición de presidente de Ecopetrol para solicitarle a Luis Enrique Rojas, presidente de Hocol, beneficiar al coronel retirado de la Policía Juan Guillermo Mancera, con oportunidades de negocios en esa compañía filial.
Según los investigadores como una supuesta contraprestación con el oficial retirado, por haberle facilitado la compra del apartamento de lujo ‘901’, ubicado en el sector de El Chicó, en el norte de Bogotá, que terminó siendo adquirido por Roa meses antes de llegar a Ecopetrol.
De acuerdo con la Fiscalía, el inmueble habría sido adquirido por cerca de 1.800 millones de pesos, un valor inferior al precio estimado del mercado, que se calcula alrededor de los 2.700 millones de pesos.
Las indagaciones apuntan a que la transacción del compra del inmueble habría estado mediada por el empresario y coronel retirado Juan Guillermo Mancera, quien posteriormente habría obtenido contratos con Ecopetrol.
Por esta razón, las autoridades analizan si la compra del inmueble y las relaciones posteriores entre las partes pudieron estar vinculadas a un posible uso de influencias para favorecer intereses particulares.
“En línea con esto señor Ricardo Roa usted instruyó a Luis Enrique Rojas adjudicar el proyecto de regasificación Chuchupa-Ballena, a la empresa Gaxi ESP SAS de propiedad del señor Juan Guillermo Mancera”, dijo la fiscal delegada.
El expediente indica que está instrucción indebida se impartió en varias reuniones sostenidas entre Luis Enrique Rojas y Ricardo Roa. Una de ellas tuvo lugar el 20 de agosto de 2004, después de una sesión de junta directiva de Hocol y posterior, a ello, ambos asistieron a un almuerzo en el restaurante Flora en Bogotá, donde le manifestó que el proyecto debía ser asignado a la empresa de Juan Guillermo Mancera.
Acreditado como víctima y a la espera de protección
Rojas confirmó a la FM que en los últimos días fue reconocido formalmente como víctima dentro del proceso penal. Una condición que solicitó ante la Fiscalía.
Sin embargo, advirtió que, pese a esa acreditación, aún no cuenta con un esquema de seguridad reforzado, en medio de lo que describe como un contexto de amenazas persistentes.
“Estoy esperando que me confirmen el esquema. Eso debe quedar definido en estos días”, indicó.
El exdirectivo aseguró que recientemente regresó al país y que evalúa su permanencia en Colombia dependiendo de las garantías de seguridad que reciba.
Amenazas, llamadas y advertencias directas
Durante la conversación, Rojas detalló una serie de episodios que, según su relato, configuran un patrón de intimidación desde su paso por Hocol.
Indicó que una de las primeras amenazas ocurrió el 18 de agosto de 2024, pocos días después de asumir el cargo, cuando recibió una llamada en la que le advirtieron que no podía hacer cambios en la compañía.
“Me dijeron que no podía hacer más cambios y que si lo hacía no respondían por mi vida ni por la de mi familia”, relató.
Posteriormente, mencionó otros hechos, como la interceptación de su esquema de seguridad el 6 de diciembre de 2024, cuando hombres armados detuvieron el vehículo en el que se movilizaba.
A esto se suma una llamada que recibió el 27 de diciembre de ese mismo año, en la que una persona que se identificó como integrante de un grupo armado le habría advertido sobre un plan para atentar en su contra.
“Me dijeron que tenían muchachos cerca a mi apartamento para sicariarme”, afirmó.
Rojas también habló de un anónimo recibido en julio de 2024, que habría llegado a al menos 30 personas y en el que se mencionaba una supuesta reunión en España donde se habría ordenado atentar contra su vida.
La amenaza más reciente se registró el 28 de febrero de 2025, mediante una llamada internacional. “Tiene cinco días para abandonar el país o de lo contrario lo asesinamos. No puede volver a declarar en contra de Ricardo Roa”, aseguró que le dijeron.
Presiones en Hocol: contratos, reuniones y solicitudes
En línea con el contexto de la investigación, Rojas reiteró que durante su gestión en Hocol recibió solicitudes para favorecer decisiones contractuales y procesos internos.
Según explicó, estas presiones se dieron de manera progresiva y a través de diferentes canales, incluyendo reuniones presenciales, mensajes y llamadas.
Indicó que también existieron solicitudes para impulsar hojas de vida de determinados candidatos dentro de la compañía. “Se hacía la evaluación en talento humano y, si la persona no pasaba, se les decía”.
Sostuvo que nunca accedió a esas solicitudes y que, por el contrario, mantuvo los procesos internosde selección bajo criterios técnicos.
El caso Gaxi: un proyecto de alto impacto
Uno de los puntos centrales de su testimonio es el relacionado con la empresa Gaxi, mencionada previamente en el expediente y vinculada al empresario Juan Guillermo Mancera.
Rojas explicó que la propuesta de esta compañía se enmarcaba en el desarrollo de infraestructura para atender el déficit de gas en Colombia, particularmente mediante un proyecto de regasificación.
Según su versión, el planteamiento inicial resultaba atractivo por la posibilidad de implementar una unidad flotante en un corto plazo.
Sin embargo, al analizar la estructura de la empresa, señaló que surgieron dudas sobre su capacidad financiera.
“Cuando se miraba en detalle el capital de creación de Gaxi, que era de unos 30 millones de pesos, eso generaba dudas para un proyecto de esa magnitud”, indicó.
Explicó que este tipo de iniciativas pueden requerir inversiones cercanas a los 500 millones de dólares, con ingresos proyectados que podrían superar los 1.000 millones de dólares, dependiendo del alcance del proyecto.
En ese contexto, reiteró que recibió solicitudes para avanzar con esta propuesta, pero que no tomó decisiones que comprometieran los procesos de la compañía.
El papel de Julián Caicedo en el entorno de Ecopetrol
Rojas también se refirió al rol de Julián Caicedo, pareja de Ricardo Roa, en los procesos relacionados con Ecopetrol.
Recordó que en marzo de 2023 sostuvo una reunión en la que participaron Caicedo y otras personas, en el marco de acercamientos previos a la designación del presidente de la compañía.
Según relató, en ese espacio se adelantaban entrevistas a posibles candidatos para distintos cargos.
“Según el propio Julián, había entrevistado más o menos 500 personas”, afirmó.
Agregó que, de acuerdo con su conocimiento, este tipo de reuniones no habrían sido casos aislados.
“Lo más probable es que esas reuniones ocurran con muchísimos de los directivos del grupo Ecopetrol”. Además, indicó que existen funcionarios que han participado en estos espacios, pero que no han hecho públicas sus versiones.
Independencia en el cargo y origen de su nombramiento
Rojas hizo énfasis en que su llegada a Hocol no estuvo relacionada con esas reuniones ni con intermediaciones externas.
Explicó que su nombramiento se produjo en mayo de 2024, más de un año después de los encuentros iniciales y que respondió a circunstancias propias del momento.
“Mi nombramiento no obedeció a la injerencia de ninguna de esas personas”, afirmó.
Sostuvo que esa independencia fue clave para no acceder a las solicitudes que supuestamente recibió posteriormente.
Evidencias entregadas a la Fiscalía
El exdirectivo indicó que ya entregó a la Fiscalía todos los elementos probatorios que posee, principalmente registros de chats en los que se evidencian solicitudes de reuniones y temas relacionados con el proyecto de regasificación.
“Hay chats muy claros pidiéndome información y citándome a reuniones”, señaló.
También mencionó que existen testimonios de otros funcionarios de Hocol que habrían sido convocados a encuentros similares.
Aclaró que no cuenta con audios, pero que la información entregada incluye documentación suficiente para sustentar su versión.
Posible salida del país y opciones laborales
En medio de la situación de seguridad, Rojas confirmó que evalúa la posibilidad de salir de Colombia.
Indicó que ha recibido ofertas laborales en varios países, entre ellos Venezuela, España, Estados Unidos, Ecuador y Perú.
Señaló que una de las opciones que analiza es Venezuela, en función de las perspectivas del sector petrolero.
“La industria petrolera en los próximos años va a tener una actividad importante en Venezuela”, explicó.
No obstante, reiteró que su decisión dependerá de las condiciones de seguridad que se le garanticen.
Disposición a seguir declarando
Finalmente, Rojas aseguró que continuará colaborando con la justicia y que está dispuesto a comparecer cuando sea requerido, incluso si se encuentra fuera del país.
“Seguiré compareciendo. Eso es a lo que estamos llamados los ciudadanos”, afirmó.
Insistió en que no ha estado vinculado a hechos de corrupción y que su participación en el proceso responde a su deber como ciudadano.
Permanencia de Ricardo Roa en Ecopetrol
Consultado sobre la continuidad de Ricardo Roa al frente de Ecopetrol, el exdirectivo señaló que se trata de una decisión personal, aunque planteó que, desde su perspectiva, los directivos deben evaluar el impacto de su permanencia en las compañías que lideran.
“Si uno siente que puede generar algún daño a la empresa, debe apartarse”, añadió.