El presidente de Anedg, Alejandro Castañeda, aseguró que el sistema eléctrico colombiano tiene condiciones para enfrentar el inicio del fenómeno de El Niño, pero advirtió que el verdadero desafío se presentará en 2027, con una probabilidad alta de racionamientos si no se toman medidas.
En diálogo con La Fm, Castañeda indicó que el sector energético ha adelantado acciones para enfrentar el fenómeno climático, incluyendo mantenimiento de plantas térmicas y disponibilidad de combustibles.
“El sector está preparado, tenemos las plantas listas, el combustible está, se han hecho los mantenimientos y se ha venido guardando agua”, afirmó a este medio.
Actualmente, los embalses se encuentran en niveles cercanos al 74%, lo que, según explicó, representa una condición favorable de arranque. Sin embargo, insistió en que el análisis no debe centrarse en el corto plazo.
“El problema no es hoy ni el siguiente semestre. El problema es cómo vamos a llegar a abril y mayo del próximo año, que es cuando regresan las lluvias”, señaló.
Déficit energético y cambio en condiciones frente a 2023
El dirigente gremial advirtió que el país enfrenta un escenario distinto al del fenómeno de El Niño anterior. Mientras en 2023 había excedentes de energía firme, hoy se registra un déficit.
“Antes teníamos un 3% de excedente de energía firme. Hoy, según , tenemos un déficit cercano al 2,4% este año y que sube casi al 3% el siguiente”, explicó.
A esto se suma un contexto financiero que calificó como complejo, debido a deudas acumuladas en el sistema.
“Hoy hay deudas por 4,5 billones de pesos entre subsidios y la intervención de Air-e. Solo a los agentes térmicos se les deben 1,6 billones”, indicó.
Castañeda advirtió que el costo mensual de operar el parque térmico ronda los 1,5 billones de pesos, lo que implica limitaciones en la capacidad de respuesta.
“Estamos arrancando ya un mes sin caja para poder enfrentar este fenómeno”, dijo.
Riesgo de racionamiento en 2027
Castañeda afirmó que existe una probabilidad significativa de racionamientos en el mediano plazo, especialmente si las lluvias no se recuperan a tiempo.
“Hay una probabilidad relativamente alta, más del 50%, de que Colombia tenga racionamientos en abril o mayo del próximo año”, aseguró.
Aclaró que el riesgo no es inmediato, pero depende de la evolución climática y de las decisiones que se adopten desde ahora.
Aumento en la demanda y necesidad de medidas
Castañeda también alertó sobre el crecimiento acelerado en el consumo de energía, que podría agravar la situación.
“El consumo está creciendo muy rápido. En mayo creció 8,8% frente al mismo mes del año pasado”, señaló.
Ante este panorama, insistió en la necesidad de implementar programas de ahorro e incentivos para reducir la demanda.
“Hay que generar un programa para que los usuarios reciban beneficios por consumir menos, como se hizo en 2015-2016”, indicó.
Asimismo, planteó la necesidad de ajustes regulatorios para que la industria pueda aportar energía al sistema.
“Se deben tomar medidas para que quienes tienen capacidad de generar energía puedan vender sus excedentes”, agregó.
Rol de los embalses y riesgo estructural
Sobre la situación de los embalses, Castañeda explicó que su nivel actual es positivo, pero insuficiente frente a la intensidad del fenómeno.
“Los embalses están al 74%, es una buena condición de arranque, pero el fenómeno de El Niño nos quita las lluvias del segundo semestre”, afirmó.
Detalló que la generación térmica solo puede cubrir entre el 50% y el 55% de la demanda diaria, lo que hace indispensable contar con reservas hídricas.
“De aquí a noviembre la tarea es subir los embalses por encima del 80% para enfrentar el verano”, explicó.
Advirtió que el mayor riesgo es llegar a niveles críticos de agua.
“Si los embalses se secan es muy difícil recuperarlos. Por eso hay que tomar medidas antes de llegar a esa situación extrema”, concluyó.