La discusión sobre el salario mínimo en Colombia tomó un nuevo rumbo. Luego de que el Consejo de Estado suspendiera de manera provisional el incremento del 23,7 % decretado a finales de 2025, el presidente Gustavo Petro anunció que expedirá en los próximos días un decreto transitorio para cumplir la orden judicial.
Sin embargo, más allá del trámite jurídico, el mandatario puso sobre la mesa una propuesta que podría cambiar la forma en que se ajusta el salario mínimo en el país: el salario móvil.
Un nuevo decreto para 2026
El alto tribunal dejó sin efectos temporales el Decreto 1469 de 2025, con el que el Gobierno había fijado el salario mínimo en $1.750.905, cifra que ascendía a $2.000.000 con el auxilio de transporte.
Tras esa decisión, el Ejecutivo cuenta con un plazo de ocho días para expedir un nuevo acto administrativo que sustente el aumento conforme a los lineamientos establecidos por la Corte Constitucional.
Durante una alocución presidencial el 15 de febrero, Petro confirmó que acatará la determinación judicial y que presentará nuevos estudios técnicos para justificar el incremento. “Se expedirá un decreto transitorio”, señaló, reiterando que el objetivo es preservar el concepto de “salario vital”.
¿Qué es el salario móvil del que habla Petro?
La principal novedad del anuncio fue la intención de avanzar hacia un salario mínimo que no permanezca estático durante 12 meses, sino que pueda ajustarse según el comportamiento de la economía.
En palabras del presidente, la movilidad implica que, si cambian las condiciones económicas, por ejemplo, si aumentan los precios de los productos básicos, el salario también debería modificarse.
¿Cómo funcionaría?
El esquema planteado tendría dos características centrales:
- Ajuste flexible: El salario podría revisarse por decreto cuando varíen las condiciones macroeconómicas.
- Protección frente a la inflación: Si el costo de la canasta familiar sube, el ingreso mínimo se incrementaría automáticamente para evitar la pérdida de poder adquisitivo.
La idea es que el ingreso no quede rezagado frente a los aumentos de precios que reporta el DANE, evitando que las familias trabajadoras vean reducida su capacidad de compra.
El Gobierno ha defendido que el salario mínimo debe garantizar condiciones de vida dignas para el trabajador y su núcleo familiar.
Este enfoque va más allá de la fórmula tradicional basada en inflación y productividad, y se acerca a la definición de la Organización Internacional del Trabajo, que entiende el salario mínimo como el ingreso necesario para asegurar un nivel de vida adecuado, en el contexto económico de cada país.
En esa línea, el Ejecutivo ha hablado de un “salario familiar” que cubra necesidades básicas y contribuya a reducir brechas sociales.
¿Subiría más el salario en 2026?
Aunque el decreto transitorio mantendría inicialmente el umbral de los dos millones de pesos (incluido el auxilio de transporte), en algunos sectores ha circulado la versión de que el Gobierno podría aspirar a un salario vital cercano a los $2.155.000 mensuales.
El presidente no confirmó una cifra definitiva, pero sí dejó claro que buscará justificar técnicamente el aumento y convocó a empresarios y trabajadores a retomar la concertación.