El Gobierno nacional anunció una nueva medida para proteger los recursos del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, el FEPC, al cerrar la puerta al subsidio del diésel utilizado en procesos industriales.
A través del Decreto 0268 de 2026, el Ejecutivo estableció que los combustibles derivados del petróleo que se usen como materia prima, incluidos los destinados a quemadores industriales, ya no podrán acceder a este mecanismo de estabilización.
Según el Gobierno, la decisión busca corregir distorsiones en el mercado y garantizar que los subsidios lleguen realmente a los consumidores finales, evitando que recursos públicos terminen beneficiando procesos industriales que no trasladan ese alivio al bolsillo de los ciudadanos.
Gobierno atiende alertas sobre sostenibilidad del sistema
La medida se da luego de evidenciarse un crecimiento acelerado en el consumo de diésel para usos industriales. De acuerdo con cifras oficiales, se pasó de un promedio mensual de 806 mil galones en 2023 a más de 8,2 millones de galones en 2024, lo que generó una fuerte presión sobre las finanzas del fondo.
Incluso, entre enero y abril de 2025, este tipo de consumo representó un impacto cercano a los 131 mil millones de pesos para el FEPC, encendiendo las alertas sobre la sostenibilidad del sistema.
Buscan cerrar espacios a "incentivos perversos"
“Estamos tomando decisiones responsables para proteger los recursos públicos. El FEPC debe servir para estabilizar el precio de los combustibles que usan los colombianos, no para subsidiar procesos industriales que no trasladan ese beneficio al consumidor final”, dijo el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, al destacar que con esta decisión se busca un uso más responsable de los recursos públicos, al tiempo que se eliminan incentivos que podrían estar favoreciendo de manera indebida a ciertos actores del mercado.
“Con este decreto cerramos espacios a incentivos perversos que podían generar subsidios indirectos a ciertos actores del mercado. La política energética debe ser eficiente, progresiva y coherente con la sostenibilidad fiscal del país”, dijo Palma.
MinMinas advierte que se mantienen algunas excepciones
Con el nuevo decreto, el precio de estos combustibles será definido libremente entre los agentes del mercado. No obstante, se mantienen algunas excepciones, especialmente para mezclas con biocombustibles como el etanol y el biodiésel, en línea con la política de transición energética.
Finalmente, el Gobierno anunció que en un plazo de dos meses se definirán los lineamientos para la implementación de la medida.
Con esta decisión, el Ejecutivo busca garantizar la sostenibilidad del FEPC y asegurar que los subsidios cumplan su objetivo principal: proteger a los colombianos frente a las variaciones en los precios de los combustibles.