El pasado 31 de marzo, el Banco de la República elevó la tasa de interés en Colombia a 11,25%, una decisión que ya está afectando directamente a quienes tienen tarjetas de crédito, créditos de vivienda y otros productos financieros. Este ajuste busca frenar la inflación, pero también encarece el acceso al crédito y reduce la capacidad de consumo de los hogares.
El incremento de 100 puntos básicos se da en medio de un contexto donde la inflación sigue por encima de lo esperado, lo que llevó a la autoridad monetaria a mantener una política restrictiva para controlar los precios.
¿Cómo afecta la tasa de interés en Colombia a las tarjetas de crédito?
El impacto más inmediato se refleja en el costo de financiar compras. Con tasas más altas, diferir pagos o usar avances en efectivo resulta más caro para los usuarios.
A esto se suma que la Superintendencia Financiera fijó la tasa de usura para abril en 26,76%, el tope máximo que pueden cobrar las entidades. Esto significa que muchas tarjetas de crédito están operando muy cerca de ese límite.
Según el más reciente reporte con corte al 13 de marzo, estas son las entidades con tasas más altas:
- Coltefinanciera: 25,49%
- Banco Unión: 25,48%
- Banco Falabella: 25,31%
Estas cifras muestran que el costo del crédito está prácticamente al borde del máximo permitido.
¿Cuáles son las tarjetas de crédito más baratas en Colombia en 2026?
Aunque el panorama general es de tasas elevadas, algunas entidades aún ofrecen condiciones más favorables para los usuarios:
- Coopcentral: 18,37%
- Itaú: 18,47%
- Banco Agrario: 20,65%
Estas opciones se ubican más lejos del límite de usura, lo que puede representar un alivio relativo para quienes necesitan financiar compras.
En un nivel intermedio, pero todavía con tasas altas, aparecen bancos como:
- Bancolombia: 24,14%
- Banco Popular: 24,05%
- Banco de Bogotá: 23,96%
Aunque no lideran el ranking, siguen reflejando el encarecimiento general del crédito en el país.
¿Por qué subió la tasa de interés en Colombia?
El gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, explicó que la decisión se tomó porque la inflación de comienzos de año superó las expectativas y se mantiene cerca del 7%.
Aunque hay señales de estabilización, el Emisor considera necesario mantener condiciones estrictas para reducir la presión sobre los precios. En la práctica, esto implica limitar el flujo de dinero en la economía y desincentivar el consumo.