El sondeo aplicado por el Banco de la República a cerca de 50 entidades financieras y centros de investigación indica que la mediana de las proyecciones apunta a un aumento de 75 puntos básicos en marzo.
De concretarse ese ajuste, la tasa de interés pasaría del 10,25 % registrado a finales de enero al 11 %.
Las expectativas del mercado señalan que la política monetaria seguiría siendo restrictiva en los meses posteriores, aunque con incrementos más moderados. Para abril, los analistas prevén un alza de 50 puntos básicos hasta 11,50 %, mientras que en junio se sumaría un incremento de al menos 25 puntos básicos, con lo que la tasa alcanzaría el 11,75 %.
De acuerdo con la encuesta, ese nivel se mantendría hasta comienzos de 2027, cuando la tasa retomaría una tendencia descendente.
Banco de la República advierte posibles nuevas alzas
Recientemente, el gerente del Banco de la República señaló que la junta tomó decisiones complejas en un entorno inflacionario adverso, pese a que sus miembros habrían preferido continuar con la reducción de tasas.
“El ajuste realizado en la tasa de política el pasado 30 de enero no es suficiente para mantener la postura contractiva de la política monetaria”, indicó.
El funcionario agregó que, si las expectativas de inflación no se corrigen, podrían ser necesarios nuevos incrementos.
“En este contexto, a menos que las expectativas de inflación se ajusten a la baja, podría ser necesario aumentos adicionales de la tasa de política”, afirmó.
También señaló que el mercado financiero ya anticipa ese escenario:
“Eso es lo que pronostican las sendas de tasa de interés implícitas en los mercados de swap a diferentes plazos”.
Efecto del salario mínimo sobre la inflación
El gerente advirtió que los incrementos del salario mínimo han tenido efectos sobre la inflación y la competitividad.
Señaló que el aumento del 11 % en 2025, por encima de la inflación, frenó el proceso de desinflación. A esto se sumó el incremento de 23,2 % para 2026, que elevó las expectativas inflacionarias.
“El aumento del salario mínimo de 23,2 % en un contexto en que el peso se aprecia más de 12 % significa que el valor en dólares de ese salario mínimo aumentó en algo más de 38 %”, afirmó.
Según explicó, ese aumento podría afectar la competitividad de sectores exportadores intensivos en mano de obra, como el floricultor y los centros de llamadas.
Impacto del deterioro fiscal
El funcionario también señaló que el deterioro fiscal fue uno de los factores que frenó la reducción de la inflación durante 2025.
Recordó que la suspensión de la regla fiscal y el aumento del déficit primario impulsaron la demanda agregada.
“Entre 2023 y 2025 la demanda agregada recibió un enorme e inesperado impulso fiscal del orden de tres puntos porcentuales del PIB”, afirmó.
Según explicó, ese mayor gasto elevó la demanda interna por encima de lo previsto, presionó los precios y redujo el margen para bajar las tasas de interés.
Además, advirtió que el aumento de las expectativas de inflación ya se refleja en mayores costos de financiamiento para el Gobierno, con incrementos en las tasas de los TES durante 2025.