El terremoto registrado el pasado 10 de agosto de 2026 en el Occidente del país dejó pérdidas humanas y alteró la actividad económica en Valle del Cauca, Risaralda, Caldas, Quindío y Chocó. Así lo señala el más reciente Informe Semanal de Asociación Nacional de Instituciones Financieras, (Anif).
De acuerdo con el documento, los cinco departamentos afectados “representan cerca del 14,5% del PIB nacional”. La mayor participación corresponde al Valle del Cauca, con cerca del 9,8% del PIB del país. Le siguen Risaralda y Caldas, cada uno con alrededor del 1,7%; Quindío, con 0,9%, y Chocó, con 0,5%.
ANIF advierte que la afectación económica no se mide solo por el tamaño de cada departamento, sino también por sus condiciones estructurales. En ese sentido, el informe sostiene que “Chocó y Valle del Cauca registran los mayores niveles de vulnerabilidad económica”. En el caso de Chocó, por sus debilidades estructurales; en el del Valle del Cauca, por la magnitud de la actividad económica expuesta.
Pérdidas preliminares: cerca de $30 billones
El informe cita estudios preliminares según los cuales “las pérdidas económicas directas en los cinco departamentos afectados ascienden a cerca de $30 billones de pesos”. De ese monto, $24,5 billones corresponden a edificaciones y $5,5 billones a infraestructura.
Valle del Cauca concentra la mayor parte de las pérdidas, con $19,5 billones. Le sigue Risaralda, con $5,4 billones. En infraestructura, los daños más relevantes se ubican en energía y transporte. Según Anif, esto amenaza la conectividad regional, las cadenas logísticas y la continuidad económica en los territorios afectados.
El centro de pensamiento también revisó antecedentes de terremotos en Colombia desde 1980. En episodios como Atrato Medio-Murindó en 1992, Páez en 1994, el Eje Cafetero en 1999 y Quetame en 2008, el ejercicio elaborado por Anif encontró “una leve afectación de -0,2% en el trimestre de ocurrencia” sobre la tasa de crecimiento anual del PIB trimestral. Sin embargo, el informe aclara que esos resultados son sensibles al uso de variables de control y que, en muchos casos, no tienen significancia estadística.
Sobre el evento del 10 de agosto, Anif señala: “Es probable que el terremoto acontecido afecte en una magnitud similar la tasa de crecimiento del tercer trimestre del año”, teniendo en cuenta que la zona geográfica afectada es más amplia que en ocasiones anteriores y que la disrupción vial en el sur del país y en el puerto de Buenaventura podría generar problemas en suministros y productos.
Chocó encabeza el índice de vulnerabilidad económica
Para evaluar las diferencias entre departamentos, Anif construyó un Índice Compuesto de Vulnerabilidad Económica ante el terremoto. El indicador va de 0 a 100, donde 0 representa menor vulnerabilidad relativa y 100 mayor vulnerabilidad relativa dentro del grupo analizado.
El índice incluye cinco dimensiones: participación en el PIB nacional, PIB per cápita, concentración sectorial, exposición de sectores intensivos en activos físicos y volatilidad histórica del crecimiento económico.
Los resultados muestran que Chocó registra el mayor nivel de vulnerabilidad, con 60,0 sobre 100. Le siguen Valle del Cauca, con 40,1; Quindío, con 35,6; Risaralda, con 30,4, y Caldas, con 24,5 sobre 100.
Según Anif, Chocó registra el mayor nivel de vulnerabilidad por su bajo PIB per cápita, su estructura productiva concentrada en agricultura, minas y administración pública, y la volatilidad histórica de su crecimiento económico.
Valle del Cauca aparece en segundo lugar. El informe precisa que este departamento no presenta las mismas debilidades de ingreso per cápita o diversificación que Chocó, pero sí concentra una porción relevante del PIB nacional y tiene alta exposición en actividades intensivas en infraestructura física. Industria, comercio y actividades inmobiliarias representan el 47% de su economía.
En el Eje Cafetero, Quindío presenta el mayor nivel de vulnerabilidad, con 35,6 sobre 100, debido a un ingreso per cápita bajo, mayor concentración productiva y una trayectoria de crecimiento más inestable frente a Caldas y Risaralda.
Risaralda tiene un nivel intermedio. Anif señala que comercio, industria y construcción representan el 42,7% de su economía, lo que aumenta su exposición ante daños en infraestructura. Caldas registra el menor nivel de vulnerabilidad del grupo, con 24,5 sobre 100.
Cinco departamentos aportan el 15% de los ocupados del país
El mercado laboral es otro canal de afectación. ANIF señala que Chocó, Risaralda, Valle del Cauca, Quindío y Caldas “concentran cerca del 15% de los ocupados del país” y que, en lo corrido de 2026 hasta junio, “han aportado 1 de cada 4 empleos creados a nivel nacional”.
El informe advierte que buena parte de la creación de empleo se ha concentrado en sectores expuestos a interrupciones físicas causadas por el terremoto.
Entre el año corrido de 2025 y 2026, con corte a junio, la contribución al crecimiento de los ocupados en los departamentos afectados estuvo liderada por agricultura, con 1,1 puntos porcentuales; servicios profesionales, con 0,9 puntos; actividades artísticas, con 0,6 puntos; industria y alojamiento, cada uno con 0,5 puntos; administración pública y comercio, cada uno con 0,4 puntos; minas, con 0,3 puntos; actividades financieras, salud y comunicaciones, cada uno con 0,2 puntos; construcción, con 0,1 puntos; e inmobiliarias, suministro de servicios y transporte, con 0,0 puntos. Educación registró una contribución negativa de -0,3 puntos porcentuales.
Anif resume el riesgo laboral en estos términos: “La creación de empleo se ha apoyado precisamente en actividades sensibles a la interrupción física que provoca un sismo”.
En composición del empleo, los cinco departamentos tienen una participación superior al promedio nacional en comercio, industria, alojamiento y actividades artísticas. Comercio representa el 17,9% del empleo regional frente al 17,0% nacional; industria, el 11,6% frente al 10,7%; alojamiento, el 8,8% frente al 7,6%, y actividades artísticas, el 9,8% frente al 8,3%.
El informe también marca una diferencia entre departamentos. Valle del Cauca y el Eje Cafetero tienen mercados laborales más urbanos y diversificados, mientras que en Chocó la agricultura y la minería representan cerca de la mitad de los ocupados.
Desempleo e informalidad: Chocó presenta los mayores registros
En desempleo, Risaralda y Caldas tienen tasas inferiores al promedio nacional. Risaralda registra 7,3% y Caldas 7,7%, frente a una tasa nacional de 8,9%. Valle del Cauca se ubica en 9,7% y Chocó en 11,5%.
En informalidad, los datos de ANIF muestran que Risaralda registra una tasa de 48,3%; Caldas, de 50,3%; Quindío, de 51,0%; Valle del Cauca, de 52,3%, y Chocó, de 84,7%. El total nacional se ubica en 54,1%.
El informe subraya que este punto incide en la capacidad de recuperación de los hogares. “El trabajador informal carece de contrato y de protección social, de modo que un choque como el actual se traduce en pérdidas de ingreso inmediatas y sin red que las amortigüe”, señala ANIF.
Cali, Pereira, Manizales y Armenia concentran el 13,5% del abastecimiento nacional
El abastecimiento de alimentos también fue incluido en el análisis. Según ANIF, entre enero y julio de 2026, Cali, Pereira, Manizales y Armenia concentraron el 13,5% del abastecimiento nacional registrado en centrales de abasto o mercados mayoristas del país.
La mayor participación corresponde a Cali, con 7,8%. Pereira concentra el 2,4%; Manizales, el 1,7%, y Armenia, el 1,6%. El resto de ciudades representa el 86,5% del abastecimiento registrado.
Anif aclara que Quibdó fue una de las ciudades más afectadas por el terremoto, pero no cuenta con información desagregada en el Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario, SIPSA, por lo que no fue incluida en este apartado.
En comparación, Bogotá concentró el 32,4% del abastecimiento nacional y Medellín el 18,2%.
Pereira registró la mayor caída semanal en abastecimiento
Tras el terremoto, el abastecimiento de alimentos tuvo una contracción mayor en las ciudades directamente afectadas que en el resto del país. ANIF comparó la semana del 30 de julio al 5 de agosto con la del 6 al 12 de agosto.
El resultado más marcado se registró en Pereira, con una caída semanal de 57,2%. En Manizales la reducción fue de 26,2%; en Cali, de 17,8%, y en Armenia, de 13,2%. En el resto de ciudades, la disminución fue de 8,5%.
ANIF señala que el abastecimiento de alimentos es una variable con alta volatilidad semanal. No obstante, indica que el caso de Pereira sí sobresale, pues fue la mayor caída del año para esa ciudad.
Por grupos de alimentos, la contracción en Pereira estuvo explicada principalmente por “otros productos”, con -25,7 puntos porcentuales; frutas, con -14,0 puntos; verduras y hortalizas, con -10,3 puntos, y tubérculos, raíces y plátanos, con -7,3 puntos.
En Manizales, la caída se concentró en otros productos, con -16,1 puntos, y verduras y hortalizas, con -5,4 puntos. Las frutas tuvieron una contribución positiva de 0,1 puntos. En Cali, todas las categorías contribuyeron de forma negativa: otros productos, con -6,1 puntos; verduras y hortalizas, con -5,4 puntos; frutas, con -3,6 puntos, y tubérculos, raíces y plátanos, con -2,7 puntos. En Armenia, verduras y hortalizas aportaron -6,8 puntos; otros productos, -6,6 puntos, y tubérculos, raíces y plátanos, -2,0 puntos, mientras que frutas contribuyó positivamente con 2,3 puntos.
Producción agropecuaria y riesgo para la oferta
El informe también señala que Valle del Cauca, Caldas, Risaralda, Quindío y Chocó aportaron cerca del 48,8% de la producción agrícola y pecuaria del país en 2025, según el Sistema de Evaluaciones Agropecuarias Municipales.
Valle del Cauca lideró con 182,6 millones de toneladas, con participación en caña de azúcar, plátano, piña, bovinos y aves de corral. Caldas se destaca en caña, plátano, aguacate y aves de corral; Risaralda, en caña, plátano y café; Quindío, en plátano, naranja y aguacate, y Chocó, en caña, plátano y banano.
ANIF advierte que una afectación prolongada de la infraestructura o de las actividades productivas podría impactar la oferta de alimentos más allá de los territorios directamente afectados.
Efecto sobre inflación aún no está definido
El informe indica que el efecto del terremoto sobre la inflación nacional todavía no puede determinarse. “El efecto sobre la inflación aún no es claro; su materialización dependerá del tiempo que persista la disrupción”, señala ANIF.
Las principales ciudades afectadas, sin contar Quibdó, tienen un peso cercano al 13,9% dentro del Índice de Precios al Consumidor. Cali concentra el 9,15%; Pereira, el 2,06%; Manizales, el 1,67%, y Armenia, el 1,05%.
De acuerdo con ANIF, un choque de oferta tendría un efecto más acotado sobre el IPC nacional que sobre la disponibilidad local de alimentos.
Recuperación deberá tener en cuenta pérdidas y condiciones estructurales
En sus consideraciones finales, ANIF concluye que “la vulnerabilidad frente al terremoto no depende exclusivamente del tamaño de la economía”. Valle del Cauca concentra la mayor parte del valor expuesto por su participación en el PIB, mientras que Chocó presenta debilidades de ingreso, diversificación y estabilidad económica.
El informe añade que esta heterogeneidad también se observa en el mercado laboral y en el abastecimiento de alimentos. Por eso, plantea que “la priorización de las acciones de recuperación debe considerar no solo la magnitud de las pérdidas económicas, sino también estas condiciones estructurales que determinan la capacidad de cada territorio para enfrentar sus efectos”.
¿Terremoto en Colombia: cuál fue el impacto económico según ANIF?
El terremoto en Colombia del 10 de agosto dejó pérdidas directas preliminares cercanas a $30 billones en el Occidente del país, según ANIF. La mayor parte corresponde a edificaciones, con $24,5 billones, y a infraestructura, con $5,5 billones, en departamentos clave como Valle del Cauca, Chocó, Risaralda, Caldas y Quindío.
¿Terremoto en Colombia: qué departamentos fueron los más afectados?
El terremoto en Colombia afectó principalmente a Valle del Cauca, Chocó, Risaralda, Caldas y Quindío, regiones que representan el 14,5% del PIB nacional y el 15% del empleo. Valle del Cauca concentra las mayores pérdidas, con $19,5 billones, seguido por Risaralda, con $5,4 billones.
¿Terremoto en Colombia: cómo puede afectar el PIB nacional?
El terremoto en Colombia tendría un impacto de -0,2% en el crecimiento del PIB del tercer trimestre de 2026, de acuerdo con las proyecciones de ANIF. El efecto se explica por los daños en infraestructura, la interrupción de actividades productivas y la importancia económica de los departamentos afectados.
¿Terremoto en Colombia: qué riesgos hay para alimentos, empleo e inflación?
El terremoto en Colombia generó caídas en el abastecimiento de alimentos en ciudades como Pereira, Manizales, Cali y Armenia, zonas relevantes para la producción agrícola nacional. ANIF advierte que también hay riesgos sobre el empleo y la inflación, aunque el impacto final dependerá de la duración de las reparaciones de infraestructura.