La brisa caleña no sopló sola en la noche del sábado 21 de febrero, traía trombones, coros y recuerdos. En el sector de Jacaranda, uno de los puntos más populares del Bulevar del Río, en pleno centro de Cali, los caleños se reunieron para despedir a uno de sus grandes ídolos: Willie Colón.
No hubo tarima monumental ni luces de espectáculo. Bastaron un par de parlantes, congas afinadas a pulso y el corazón de decenas de salseros que, apenas conocieron la noticia de su fallecimiento, decidieron que su adiós tenía que ser con música.
"Hacerle un homenaje al maestro Willie Colón desde Cali es muy bonito, porque en todo el mundo están esperando tributos para un grande de la salsa, y se siente muy placentero rendirle este reconocimiento. La historia de la salsa no sería igual si Willie Colón no hubiera estado allí”, señaló Danfel DJ, quien puso a gozar a los asistentes con el amplio repertorio del maestro.
“Gitana”, “Idilio”, “Pedro Navaja” y “Calle Luna, Calle Sol”, entre otros clásicos salseros, sonaron como himnos. Cada canción era coreada con fuerza, como si el propio Colón estuviera marcando el compás con su trombón desde alguna esquina de este Bulevar.
Andrés Lozano, socio fundador de Jacaranda, afirmó que “Willie Colón, el ‘rey del trombón’, revolucionó el género y es una figura digna de todos los homenajes. La fiesta de la salsa al aire libre se convirtió en un acto de memoria y gratitud por un legado que marcó generaciones, quisimos rendirle un tributo a su obra y al aporte que dio a la salsa".
Entre el público no solo estaban los caleños del común, esos que viven la salsa día a día en academias, barrios y discotecas. También llegaron talentos emergentes que quisieron rendir tributo con su voz y su estilo. Gary Key y Óscar Cortés, conocido artísticamente como “Giofral”, acompañaron la noche con interpretaciones que mantuvieron viva la energía y el respeto por el maestro.
Para muchos asistentes, la partida del artista ha sido un golpe profundo. Lo consideran un hombre clave en la historia musical latinoamericana, un revolucionario del sonido desde sus inicios, cuando apenas tenía 15 años y ya había creado su primera banda.
Cabe recordar que la última vez que su voz retumbó en la capital mundial de la salda, fue durante la versión 66 de la Feria de Cali, en 2023, cuando se presentó en el Súper Concierto en el estadio Pascual Guerrero. Aquella noche fue una celebración multitudinaria; hoy, el recuerdo se siente más íntimo, pero igual de poderoso.
Carlos Molina, director del Museo de la Salsa, lo recordará como el artista que marcó la historia del género con su capacidad de innovar y fusionar sonidos desde la década de los 70. Un creador que no solo hizo bailar, sino que también narró la vida del barrio latino con crudeza y poesía.
Durante estos días, la historia y el legado musical de Willie Colón serán protagonistas en el Museo de la Salsa, ubicado en el tradicional barrio Obrero, en el centro de Cali. Allí reposarán fotografías que cuentan su relación con la ciudad: una tomada en 1979 junto a Rubén Blades, cuando estuvieron por primera vez en la capital vallecaucana; y otra que inmortaliza su visita de 1993 con la Fania.
Mientras tanto, en el Bulevar del Río, la noche siguió vibrando. Porque en Cali los ídolos no mueren, se convierten en canción, baile y memoria.