Bad Bunny se lleva el Grammy a Mejor Álbum Urbano y alza la voz con un “Fuera ICE”

El artista puertorriqueño volvió a marcar la gala con un triunfo clave y un mensaje que trascendió el escenario musical.
Bad Bunny obtuvo el Grammy a mejor álbum urbano del año por DeBÍ TiRAR MáS FOToS. Crédito: Colprensa

Bad Bunny sumó un nuevo logro a su carrera al ganar el Grammy al mejor álbum urbano del año, un reconocimiento que reafirma su impacto global y su liderazgo dentro de la música urbana. El galardón fue entregado durante la ceremonia previa de los premios, celebrada en Los Ángeles, donde la Academia de la Grabación destacó el peso artístico y cultural del proyecto con el que el puertorriqueño volvió a dominar la conversación musical.

El nombre del artista fue uno de los más mencionados de la jornada. La edición estuvo marcada por una fuerte presencia de artistas latinos y por un clima político que atravesó varios de los momentos más comentados del evento.

Un premio clave para la música urbana latina

El Grammy al mejor álbum urbano es una de las categorías más relevantes para la escena latina, ya que reconoce producciones con impacto sostenido tanto en ventas como en alcance cultural. En ese contexto, el triunfo de Bad Bunny refuerza su lugar como uno de los artistas más influyentes del panorama actual.

La premiación se realizó en El Crypto.com Arena de Los Ángeles y fue transmitida en vivo a través de las plataformas oficiales de la Academia. A lo largo de la jornada, otros exponentes de la música latina también fueron reconocidos, una señal del crecimiento y la diversidad del sonido urbano y de los proyectos en español en el mercado internacional.

El discurso de Bad Bunny y un mensaje político directo

Al recibir el premio por DeBÍ TiRAR MáS FOToS, Bad Bunny aprovechó el escenario para ir más allá del agradecimiento habitual. “Antes de decir gracias a Dios, voy a decir: fuera ICE”, expresó al inicio de su discurso, en una referencia directa al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos.

Sus palabras marcaron uno de los momentos más contundentes de la noche. “No somos salvajes, no somos animales, somos humanos y somos americanos”, afirmó ante un auditorio que respondió con una ovación inmediata. El artista insistió en que el odio “solo genera más odio” y cerró con un llamado a reducir la confrontación: “Lo único más poderoso que el odio es el amor. Si peleamos, tenemos que hacerlo con amor; nosotros no los odiamos, amamos a nuestra gente y a nuestra familia”.

El mensaje llegó en medio de un contexto de alta tensión social, tras protestas contra las redadas migratorias y la muerte a tiros de dos manifestantes en Mineápolis, hechos que han vuelto a colocar a ICE en el centro del debate público.

Un álbum que confirmó su madurez artística

El álbum con el que Bad Bunny obtuvo el Grammy representa una nueva etapa en su carrera, con letras más personales, una producción cuidada y una exploración sonora que se aleja de fórmulas repetidas del género. El proyecto logró conectar con audiencias de distintos países y consolidó su presencia en listas globales.

Este reconocimiento se suma a otros hitos recientes del artista, quien ya había competido en ediciones anteriores en categorías de alto perfil, incluida álbum del año. Con este nuevo triunfo, continúa ampliando su legado dentro y fuera del ámbito latino.

La inmigración también marcó la gala

El debate migratorio no se limitó al discurso de Bad Bunny. Durante la ceremonia, la cantante británica Olivia Dean, ganadora del Grammy a mejor nuevo artista, centró su intervención en la importancia de la inmigración y en su historia familiar. “Estoy aquí como nieta de un inmigrante. No estaría aquí sin ellos. Soy producto de la valentía y creo que esas personas merecen ser celebradas”, afirmó tras recibir el premio.

La presencia de este mensaje también se hizo visible en la alfombra roja del Crypto.com Arena, donde varios artistas lucieron un pin con el lema “ICE Out”, como parte de una campaña impulsada por organizaciones civiles que han llevado la protesta contra las redadas migratorias a espacios de alta visibilidad mediática.

Un reconocimiento que trasciende la música

El nuevo Grammy no solo suma un trofeo más a la carrera de Bad Bunny, sino que refuerza su influencia en un escenario donde la música y los temas sociales se cruzan cada vez con más fuerza. Su victoria confirma que su impacto va más allá de los rankings y lo consolida como una de las voces latinas más influyentes de la historia reciente de los Grammy.