La realizadora colombiana Catalina Santamaría presenta en mayo su documental Squatters, una obra construida durante casi 30 años que pone en primer plano la vida de comunidades inmigrantes que ocuparon edificios abandonados en Nueva York.
La película se convierte en un testimonio de resistencia, organización colectiva y búsqueda de una vivienda digna en medio de condiciones adversas.
La historia del proyecto se remonta a 1995, cuando Santamaría llegó a Nueva York para estudiar cine. Allí conoció al poeta Ricardo Peña, quien vivía en un edificio ocupado, conocido como “squat”.
Trayectoria de la filmación
“Yo nunca viví allá porque eso era muy duro y pues, no era el caso, pero la primera vez que entré al edificio fue muy impactante ver, entrar a como a un sitio medio abandonado, a medio construir, los techos medio hacer. Pero había un ambiente muy especial, en el primer piso había unos lugares comunitarios, unas salas, bohemio y artístico”, dijo.
Explicó que ese encuentro marcó el inicio de una exploración audiovisual, que comenzó de manera espontánea.
Tras la muerte de Peña, la realizadora sintió la necesidad de retomar el material. “Me dio como una necesidad de hacer algo con esto y rendirle un poco homenaje a su vida”, dijo.
Ambiente de estos lugares
El documental muestra la cotidianidad dentro de estos espacios, caracterizados por una estética improvisada y un ambiente artístico y comunitario.
Cada apartamento reflejaba la personalidad de sus habitantes y, según la directora, “la mayoría de los apartamentos tenían sus puertas abiertas”, lo que permitía una convivencia cercana entre artistas y migrantes.
La directora enfrentó el reto de organizar una gran cantidad de material recopilado a lo largo de los años, así como de construir una narrativa coherente a partir de múltiples testimonios.
“El reto fue decidir hasta dónde me llevaba esto”, señaló.
En ese sentido, destacó que la persistencia fue clave. “Tenía que seguir, porque las personas y los archivos llegaban a mí”, agregó.
Edificios abandonados desde 1950
El contexto histórico también ocupa un lugar central en la obra. Los edificios ocupados surgieron tras una crisis en la década de 1950, cuando muchos propietarios no pudieron sostener los costos de sus inmuebles.
“La ciudad los desatendió y se fueron convirtiendo en ruinas”, explicó Santamaría, lo que permitió que colectivos organizaran su ocupación.
Squatters también aborda las tensiones de estos espacios. Aunque algunos edificios lograron consolidar comunidades organizadas, otros enfrentaron problemáticas complejas.
“Hubo edificios que no funcionaron como squats, porque la gente a veces tomaba esos espacios para vender droga y se hacían una cantidad de canjes ahí, cosas que no eran lo más conveniente. Y había gente que no estaban en los mejores estados de salud, digamos, mental, física o lo que sea, de droga, alcohol y todo.”, afirmó la directora.
Tras años de lucha y negociación, varias de estas comunidades lograron legalizar sus viviendas. “Lograron negociar con la ciudad y que esos apartamentos terminaran siendo de ellos”, explicó.
El documental se estrena el 7 de mayo a las 6:30 p.m. en el Centro Cultural Skandia, en Bogotá, en la avenida 19 # 109A-30. La directora invitó al público a conocer una historia que dialoga con la desigualdad urbana y el derecho a la vivienda.
Clave del tema en cuatro preguntas
1. ¿De qué trata el documental “Squatters”?
El documental retrata durante casi tres décadas la vida de comunidades inmigrantes que ocuparon edificios abandonados en Nueva York, mostrando su resistencia, organización colectiva y lucha por acceder a una vivienda digna en medio de condiciones adversas.
2. ¿Cómo surgió la idea del proyecto?
La iniciativa nació en 1995, cuando la realizadora Catalina Santamaría llegó a Nueva York y conoció al poeta Ricardo Peña, habitante de un “squat”. Ese encuentro marcó el inicio de un registro audiovisual que, tras la muerte de Peña, se convirtió en un homenaje a su vida.
3. ¿Qué aspectos de la vida en los “squats” muestra la película?
La obra expone la cotidianidad en estos espacios: ambientes artísticos, convivencia comunitaria y apartamentos abiertos que reflejaban la personalidad de sus habitantes. También aborda problemáticas como el consumo de drogas y las dificultades sociales dentro de algunos edificios.
4. ¿Qué mensaje deja el documental y cuándo se estrena?
El documental evidencia las desigualdades urbanas y resalta la lucha por el derecho a la vivienda, mostrando cómo algunas comunidades lograron legalizar sus hogares tras años de negociación. Se estrena el 7 de mayo a las 6:30 p.m. en el Centro Cultural Skandia, en Bogotá.