Unidos entre el público que observa sombreros, mochilas, hamacas, collares, pulseras, tapetes y demás artesanías, que adornan el improvisado Pasaje de Exposiciones Zenú de Tuchín, artesanos de Córdoba, Antioquia, Cesar, La Guajira, Sucre, Putumayo y Magdalena compartieron los saberes heredados de sus ancestros y conservados a través del tiempo, en el marco de la XXVII Feria Artesanal y Cultural del Sombrero Fino Vueltiao.
Con la participación de 82 expositores y muestras especiales de emprendedores del arte, este año la feria se consolidó como un encuentro de territorios, donde se entrelazaron las tradiciones y las artesanías que reflejan la diversa creatividad de los pueblos indígenas del país.
Un homenaje al saber ancestral y la tradición zenú
Esta versión que se realiza del 9 al 11 de enero, rindió homenaje a Marcial Montalvo, un artesano de 80 años que teje sombreros desde los 10 años de edad.
Además, se desarrolló una variada programación académica, cultural y folclórica, cuyos actos centrales fueron la presentación oficial del Convite Trenzador, que agrupa a las escuelas de formación en trenzado, y el conversatorio “El Sombrero Fino Vueltiao: fibra del folclor y el patrimonio nacional”.
Durante el evento se llevó a cabo la pasarela artesanal “Somos Patrimonio Natural”, el concurso de trenzadores y diseños de artesanías zenúes en diferentes modalidades, la exposición integral de la cadena productiva de la caña flecha, materia prima del sombrero vueltiao, además de muestras folclóricas y de cocina tradicional.
La caña flecha, un patrimonio en riesgo
Desde hace 27 años, este evento se ha convertido en el escenario que reúne a quienes participan en la cadena de producción y comercialización del sombrero vueltiao.
La materia prima de estas artesanías, elaboradas por indígenas del Resguardo Zenú, ubicado en las sabanas de Córdoba y Sucre, es la caña flecha, una gramínea silvestre de la cual se extrae la fibra con la que se teje este sombrero, Símbolo Cultural y Patrimonio de la Nación.
Luisa Flórez, indígena zenú que elabora artesanías desde su infancia, señaló que los artesanos requieren del apoyo del Estado para la conservación de este vegetal, que cada día escasea de manera preocupante.
“Dado que en los últimos años es más difícil conseguir la caña flecha, necesitamos que la Alcaldía y la Gobernación nos ayuden a mirar cómo podemos hacer cultivos de esta planta en nuestro territorio, porque como van las cosas, nos vamos a quedar sin material para trabajar”, afirmó la artesana.