Los tesoros ocultos del Palacio de Buckingham encontrados tras obras

El palacio del reinado británico oculta más historias de las conocidas por el ojo público.
El palacio oculta más historias de las conocidas por el ojo público. Crédito: www.magnific.com

El palacio de Buckingham tiene más de 300 años de historia. Erigido en el siglo XIX, su primera construcción fue el edificio para John Sheffield, duque de Buckingham. A través del tiempo, la edificación solo ha crecido, tras adquisiciones de terreno y otras obras; siendo una de las más recordadas la intervención del arquitecto John Nash, ordenada por el rey Jorge IV.

Sin embargo, no fue hasta 1837 cuando, de forma oficial, la edificación se convirtió en la residencia real con la llegada de la reina Victoria al trono británico. Pero detrás del crecimiento del Palacio de Buckingham están sus obreros, quienes erigieron lo que hoy es una de las construcciones más importantes de todo Reino Unido.

Y de ello hay información poco conocida; es la historia detrás de la historia: cientos, si no miles, de vidas que hicieron parte del Palacio Buckingham, aunque nunca hayan pisado sus pisos entapetados, o las finas telas que cubren las salas que la realeza británica aún habita, y por la que han pasado cientos de invitados.

 

Pues bien, una nueva ola de reformas terminaron recientemente, luego de diez años de labores, en la casa de la realeza británica y se revelaron algunos 'tesoros', más bien registros históricos de épocas pasadas; en la que hombres, sin rostros para nosotros, estuvieron trabajando durante años.

Estas obras tuvieron un costo de 480 millones de euros y se trató de la modernización de instalaciones. Pero gracias a esta, la historia sobre el Palacio de Buckingham tiene un nuevo capítulo: los obreros. Es que se recolectaron objetos que datan desde los reinados de Jorge VI, la época victoriana y el mandato de Isabel II que sobrevivieron a las reconstrucciones luego de la segunda guerra mundial.

Los 'tesoros' que hallaron bajo el Palacio de Buckingham

No hay piezas de oro o piedras preciosas, pero sí son objetos que hablan de un pasado remoto y de cómo han evolucionado diferentes productos del pasado que estaban bajo tablas de madera y otros materiales usados. Encontraron entre, otras cosas botas de un trabajador, paquetes de cigarrillos, cartelera de teatros, un boleto de apuestas de fútbol de 1957, un tiquete de un torneo de cartas Whist (organizados por el clubs social de la casa real de hace casi 80 años) y un programa con horarios y directrices para recibir a un cuerpo diplomático.

Este último documento hacía referencia a la celebración de los 25 años en el trono de Isabel II, en el que se detallaba como la familia real saludaría a los invitados en el sentido de las agujas del reloj del salón. Además, también quedó testimonio de cómo los ayudantes debían ayudar a animar el evento.

Las botas del trabajador son de tonalidad oscura. Están desgastadas, no tienen cordones y sus zuelas son negras. La caja de cigarrillos es marca Silk Cut, para la realeza no es cualquiera; dado que a la reina Camila le gustaba fumar y ese tipo de cajetillas eran comunes en el reino.

Por otra parte, hay un diario; Daily Express, que en aquella edición de 1966 hablaba sobre la vida de los delincuentes que protagonizaron un robo a un tren de correo. Hay una caja navideña de la realeza, una botella con agua mineral de la marca Schweppes Malvern. Su tapa es roja y el embace transparente. Su estampado es color marfil y sobre él letras en tonalidades oscuras.

Otro de los hallazgos es la caja de conexiones. Es de madera, pero tiene decenas de conectores metálicos.

La función del palacio de Buckingham en la actualidad

Ha sido la residencia oficial de la monarquía británica desde 1837; desde que la reina Victoria se instalara allí. Luego de su fallecimiento, el rey Jorge VI (padre de Victoria) y la Reina Isabell II se mantuvieron allí durante un tiempo. Pero la monarca más reconocida del Reino Unido nunca disfrutó del lugar, no le gustaba. Se trasladó hasta el Castillo de Windsor, donde murió tras toda una vida siendo la cabeza de la corona.

Hoy, Buckingham es la sede de la actividad oficial, ya que Carlos III no quiere vivir en el palacio, se mantendrá en el castillo de Windsor.