“Este libro es como si fuera un bebé”: María Carolina Hoyos invita a resignificar el dolor en 'Felicidad Imperfecta'

María Carolina Hoyos presenta 'Felicidad imperfecta', una guía para resignificar el dolor y vivir mejor, en una conversación sobre resiliencia y que desmonta la perfección.
Crédito: La FM - David Rincón

En el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, la periodista y escritora María Carolina Hoyos presentó su más reciente obra 'Felicidad imperfecta', en una conversación con el también periodista Daniel Samper Ospina, donde profundizó en el sentido de su libro y compartió reflexiones personales marcadas por el dolor y la resiliencia.

Maria Carolina Hoyos enfatizó que su obra nace de experiencias, algunas de ellas por la muerte violenta de su hermano Miguel Uribe Turbay y su abuela Nydia Turba, y de una búsqueda por transformar las heridas en aprendizaje.

“Los seres humanos tenemos momentos muy felices y otros no tan felices (…) hay muchas de las cosas que nos pasan que no podemos controlar”, dijo.


Confrontar el dolor

Frente a esas situaciones, planteó una disyuntiva clara: “cuando el dolor llega y cambia la vida para siempre, uno tiene dos posibilidades: o sumirse en el dolor, o seguir a pesar de los dolores”.

La autora explicó que 'Felicidad Imperfecta' funciona como una guía práctica para afrontar la adversidad. “Propongo un manual para resignificar todos los dolores y las heridas que uno tiene en la vida”, afirmó.

En esa línea, añadió: “a través de los dolores y todo lo que a uno le pasa, uno va aprendiendo cómo vivir mejor”.

Uno de los mensajes centrales del libro gira en torno a desmontar la idea de perfección. “Invito a la gente que me lee a no esperar a tener una vida perfecta, porque la perfección no existe”, dijo.

Las caídas y la escritura

Además, insistió en que “a pesar de los dolores, de las caídas, de las quiebras, de las enfermedades y de las tristezas, podemos ser felices”. Sobre el origen del texto, Hoyos reveló que fue escrito en medio de momentos complejos de su vida personal.

“Empecé a escribir las primeras líneas el 25 de marzo del año pasado (…) seguí escribiendo después del atentado de mi hermano, de la muerte de mi abuela. Este libro lo viví en cada renglón”, dijo.

La escritora también destacó la importancia del acompañamiento emocional en los procesos de duelo.

“Cuando uno tiene dolor, no solamente necesita consuelo, necesita orientación (…) el refugio está en la red de apoyo, en creer que no estamos solos”, dijo.

Finalmente, recordó su primer libro, Desde el fondo del mar (2019), y confesó que no planeaba volver a escribir.

“Realmente no quería volver a hacerlo”, dijo, aunque reconoció que fue convencida de regresar a la escritura. “Este libro es como si fuera un bebé, hoy estoy como si hubiera dado a luz otro hijo”, concluyó.