Murió Willie Colón, ícono de la salsa y pieza clave del fenómeno de la Fania All Stars

El cantante de salsa falleció este sábado a sus 75 años, por complicaciones de salud.

En la mañana de este sábado 21 de febrero se confirmó la muerte del ícono de la salsa Willie Colón, a los 75 años. La noticia fue difundida a través de sus cuentas oficiales, donde su familia informó que el cantautor y trombonista falleció en paz, luego de varios días en los que su estado de salud había generado preocupación.

El anuncio estuvo acompañado de un mensaje sentido en el que sus seres queridos expresaron el dolor por la partida del artista y agradecieron el respaldo recibido. La noticia se difundió rápidamente en redes sociales, donde miles de fanáticos recordaron su legado.

El mensaje de su familia

En el comunicado, la familia señaló: “Es con profunda tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro amado esposo, padre y reconocido músico, Willie Colón. Falleció en paz esta mañana, rodeado de su querida familia”. En el mismo texto subrayaron que, aunque atraviesan un momento de duelo, encuentran consuelo en el impacto duradero de su obra. También pidieron privacidad mientras enfrentan esta pérdida, y agradecieron las oraciones y el apoyo recibidos.

Sus allegados resaltaron que queda el legado de su música y los recuerdos que construyó a lo largo de décadas de trayectoria. Para sus seguidores, su nombre seguirá ligado a canciones y producciones que marcaron generaciones y que hoy forman parte indispensable del repertorio salsero.

Un protagonista de la transformación de la salsa

Willie Colón fue una de las figuras indispensables en la evolución de la salsa como género a nivel mundial. Nacido en el Bronx en 1950, de ascendencia puertorriqueña, comenzó su carrera siendo apenas un adolescente y rápidamente se consolidó como un trombonista virtuoso y un creador con visión propia. Su irrupción en la escena neoyorquina cambió el rumbo de la salsa, llevándola a nuevos públicos y escenarios.

Su trayectoria puede entenderse en tres momentos clave. Primero, la etapa conocida como la del “Malandro”, cuando trabajó junto a Héctor Lavoe, consolidando un sonido fuerte y urbano que retrataba la vida en Nueva York. Producciones como Cosa Nuestra, bajo el sello de Fania Records, definieron una identidad musical potente y directa.

Luego llegó la madurez lírica, marcada por su colaboración con Rubén Blades en el álbum Siembra. Ese trabajo impulsó la llamada “salsa conciencia”, integrando mensajes sociales y políticos a ritmos bailables. Fue un punto de inflexión que amplió los límites temáticos del género y conectó con miles de oyentes.

Finalmente, Colón exploró nuevas sonoridades al incorporar influencias del jazz, la bossa nova y la música folclórica puertorriqueña. Con ello demostró que la salsa podía dialogar con otros estilos sin perder su esencia. Hoy, tras su partida, queda una trayectoria que transformó un sonido nacido en los barrios en un fenómeno internacional.