En el marco del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias, la emblemática película Rodrigo D: No futuro vuelve a captar la atención del público, cuatro décadas después de su estreno. Esta vez, lo hace con material inédito y el testimonio de su protagonista, Ramiro Meneses, quien recordó detalles de la producción y su impacto en su carrera.
En diálogo con La FM, el actor compartió que, además de la proyección del filme, se han dado a conocer archivos nunca antes vistos, entre ellos fotografías y videos relacionados con su paso por el Festival de Cannes. Este material permite redescubrir la película desde una nueva perspectiva.
Proyecto
“Una cantidad de fotos que tenemos, más videos y vainas que por primera vez salen a la luz. (…) cuando nosotros llegamos a la película se llamaba Rodrigo D, y una vez llegamos y nos instalamos, se terminó llamando Rodrigo de No Futuro”, explicó.
Meneses también evocó cómo el proyecto fue transformándose desde sus inicios. Según contó, cuando comenzaron las grabaciones, la cinta llevaba por título “Rodrigo D”, pero una vez avanzó la producción adoptó el nombre definitivo con el que se convertiría en un referente del cine colombiano.
Rodaje
Con el paso del tiempo, reflexionó, esa idea de “no futuro” se resignifica a la luz de las oportunidades que surgieron tras el estreno.
El actor relató algunas anécdotas del rodaje, como los desafíos que enfrentó al tener que grabar una escena en motocicleta. Recordó que ese episodio generó peleas con el director Víctor Gaviria, que casi lo lleva a abandonar el proyecto. Sin embargo, finalmente lograron resolver sus diferencias y continuar con la filmación.
“Yo detesto las motos, la verdad es que nunca me han gustado ni montarme en ellas y no sé conducir. Entonces, cuando me obligaron a montarme en una moto, Víctor Gaviria me obliga a montarme en una moto ya ir a hacer una escena que yo no quería hacer, pues tuvimos una pelea horrible casi, yo renuncio a la película y me fui, pero finalmente logramos conciliar”, contó.
Producción
Otro detalle llamativo fue la forma en que se resolvieron aspectos técnicos de la producción. Ramiro Meneses explicó que elementos como las baquetas utilizadas en la película tuvieron que ser fabricados especialmente, debido a la dificultad para conseguir instrumentos musicales en ese momento en Medellín.
Al volver a ver la película en pantalla grande, 40 años después, el actor describió la experiencia como emotiva y reveladora. Aseguró que enfrentarse nuevamente a la historia le permitió mirarla desde la distancia.
Dirigida por Víctor Gaviria, Rodrigo D: No futuro es considerada un retrato de la juventud marginada en Medellín en los años 90, marcada por la violencia, la pobreza y la falta de oportunidades, una realidad que sigue generando reflexión en el país.