La música latina amaneció de luto este sábado 21 de febrero tras confirmarse la muerte de Willie Colón, a los 75 años. La noticia se dio a conocer a través de sus cuentas oficiales, donde su familia informó que el cantautor y trombonista falleció en la mañana, luego de haber estado enfrentando complicaciones médicas que en los últimos días habían generado preocupación entre sus seguidores.
“Es con profunda tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro amado esposo, padre y renombrado músico, Willie Colón. Partió en paz esta mañana, rodeado de su amada familia”, señala el comunicado. En el mensaje, sus seres queridos también expresaron agradecimiento por las oraciones y el respaldo que recibió durante toda su carrera. “Aunque lloramos su ausencia, también nos regocijamos con el regalo eterno de su música y los recuerdos queridos que creó, los cuales vivirán por siempre”, añadieron.
Su partida no solo marca el adiós de un artista reconocido, sino el cierre de un capítulo en la historia de la salsa.
¿Por qué fue tan importante para la salsa?
Nacido en el Bronx en 1950, de ascendencia puertorriqueña, Willie Colón comenzó su carrera cuando apenas tenía 17 años. Desde muy joven dejó claro que no era un músico más. Su talento con el trombón dejó que se diera a reconocer rápidamente, pero lo que realmente lo convirtió en una figura importante fue su visión, pues, el intérprete entendía la salsa como un movimiento que podía crecer, transformarse y contar historias reales.
En sus primeros años tuvo una etapa que muchos recuerdan como la del “Malandro”. Junto a Héctor Lavoe construyó un sonido fuerte, urbano y directo, que retrataba la vida en los barrios de Nueva York. No era una salsa ligera ni decorativa; era cruda, auténtica y que se conectaba con la realidad de quienes la escuchaban. Discos como 'Cosa Nuestra' ayudaron a definir esa identidad marcando una época dentro del catálogo de la Fania.
Colón fue importante porque ayudó a darle carácter a la salsa. La convirtió en una voz generacional y en un reflejo de la experiencia latina en Estados Unidos. Su propuesta aportó personalidad, riesgo y una estética distinta que influyó en muchos músicos que vinieron después.
¿Cuál fue su contribución?
Si algo distinguió a Willie Colón fue su capacidad para siempre evolucionar. No se quedó en un solo estilo ni en una sola fórmula. Uno de los momentos más decisivos de su carrera fue junto a Rubén Blades en el álbum 'Siembra (1978)'. Ese proyecto marcó un antes y un después al impulsar lo que se conoció como “salsa conciencia”.
Las canciones no solo invitaban a bailar, también a pensar. Las letras abordaban temas sociales y políticos. Con esa apuesta, Colón demostró que la salsa podía ser un género profundo sin perder su esencia. Miles de oyentes encontraron en esas composiciones un mensaje que iba más allá de la pista de baile.
Además, experimentó con sonidos como el jazz, la bossa nova y la música folclórica puertorriqueña. Esa mezcla enriqueció la salsa y ayudó a que estuviera por muchas más fronteras. Gracias a eso, el género se proyectó hacia nuevos públicos y se posicionó a nivel internacional.
Willie Colón no solo fue un trombonista destacado ni un productor exitoso. Fue un creador que entendió el poder cultural de la música y trabajó para llevarla más lejos. Hoy, su legado permanece en cada canción que dejó grabada.