Las 3 claves de la victoria de Lula en elecciones presidenciales de Brasil

El actual mandatario tendrá su cuarto periodo como presidente; con 82 años, afirmó que "Brasil no será el patio trasero de nadie".
Lula iniciará su cuarto mandato el 5 de enero de 2027. Crédito: AFP

Lula Da Silva será presidente de Brasil entre 2027 y 2031. El máximo representante de la izquierda en Brasil (y podría decirse que en la región) ganó en la segunda vuelta electoral, remontando a Flavio Bolsonaro, luego de los resultados en primera vuelta que le daban el favoritismo al hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

El 3 de octubre, más de 158 millones de brasileños asistieron a las urnas. En aquella fecha Flavio Bolsonaro ocupó el primer escaño, muy cerca del cincuenta porciento necesario para ganar en la primera vuelta. Tuvo, en total 47,03%, correspondientes a 56.104.503 millones de votantes.

Le siguió el hoy presidente con el 45,16% de las confianzas, equivalente a 53.879.538 votos a su favor. Y así se definió la segunda vuelta; ambos políticos tuvieron tres semanas para ganar la atención de quienes votaron en blanco, por alguno de los otros 10 candidatos o se abstuvieron.

Fue una campaña fuerte y tensa, en la que; observando el primer mapa tras los resultados, Brasil estaba divida en dos. Sin embargo, en la noche del 25 de octubre de 2026, se conoció que Lula fue reelecto como mandatario.

Aunque será su cuarto mandato como presidente de la República de Brasil, es la primera vez que lo logra de corrido; es decir, aunque ha tenido tres periodos, este cuarto secundará al actual, estando durante ocho años consecutivos en el poder, para un total de 16. Con 82 años, en campaña prometió aumentar los subsidios para empresas pequeñas y jóvenes; deberá enfrentar las dificultades económicas que le plantea el futuro y tendrá relaciones tensas con la mayoría de países de la región, incluyendo a Estados Unidos.

Las claves para entender la victoria de Lula en Brasil

Por su parte, Flavio Bolsonaro afirmó que no aceptaba los resultados y que pedían que estos fueran anulados. El ahora excandidato y aún senador de Brasil, no logró la mayoría de votos, como todas las encuestas proponían. Los resultados fueron los siguientes:

  • Lula: 51,79% de los votos (64.256.232).
  • Flavio Bolsonaro: 48,21% (59.826.041).
  • Nulo: 4.153.801 votos.

En Brasil, el resultado es histórico y para comprenderlo hay varias puntas de análisis. Estas son tres claves para entender cómo el proceso electoral favoreció al mandatario de izquierda

1. Remontada histórica

Lula Da Silva logró algo que nunca había sucedido: remontó en segunda vuelta un resultado adverso. Aunque la diferencia entre ambos en la primera vuelta era de poco más de dos millones; la historia electoral en Brasil dictaba que Bolsonaro se haría con el poder. No obstante, Lula realizó una campaña fuerte que le permitió ganar.

Hay que tener en cuenta que la abstención en Brasil se redujo históricamente para estas elecciones, lo cual favoreció a Lula, pero también aumentó la cifra de votos nulos. Aquellas papeletas no válidas pudieron aumentar la diferencia entre uno y otro, o darle la victoria a Bolsonaro.

Pero la victoria también se debe a varias acciones de estrategias políticas, así como decisiones del mandatario que le favorecieron de cara a la segunda vuelta.

2. Decisiones políticas

Tras los resultados de primera vuelta, Lula Da Silva tomó la decisión de activar diferentes decisiones en el momento justo para ganar el electorado; definiendo, por ejemplo, la reducción laboral a 40 horas. Fue una propuesta que él impulsó y que el senado brasileño aprobó sin miramientos (incluyendo a Bolsonaro hijo).

Esto lo hizo tomar un impulso en el electorado; esto se combinó con otros factores de estrategia política.

Hay que incluir la decisión de extender por dos horas las elecciones en el territorio brasileño. Lula afirmó que en la mañana, empresarios y alcaldes en contra suyo, generaron dificultades en el proceso de viajes. El transporte público es gratuito el día de las elecciones. A las cinco de la tarde se cerraron la mayoría de las urnas, pero el comisionado electoral decidió reabrir las urnas, extendiendo por dos horas más, el horario electoral.

3. Estrategias electorales

Decidió optar por estrategias basadas en redes sociales, enfocándose en los jóvenes del electorado y en las personas católicas. Pero, paso por paso: en Brasil, es obligatorio votar desde los 18 años, sin embargo los adolescentes de 16 pueden hacerlo opcionalmente.

La estrategia digital incluyó participación joven, apoyo de figuras intelectuales y futbolistas de Brasil y del exterior, bajo el movimiento 'Bora Lula'; esto sedujo a los jóvenes y ayudó a convencer a parte del electorado indeciso.

Entre sus estrategias, además, estuvo el símbolo que en Colombia ayudó a Abelardo De la Espriella ser mandatario: llevar su mano a la frente; señal militar.

Por otra parte, Brasil es un gigante con mayorías católicas; aunque también hay cristianos. Lula aprovechó un pronunciamiento de Bolsonaro (afirmó que Cristo Redentor sería el patrono de Brasil, quitando a Nuestra señora de la Concepción Aparecida). Los cristianos no creen en la virgen, pero la mayoría es católica (se le conmemora cada 12 de octubre).

El impulso obrero y los debates

Además, en los debates aprovechó momentos específicos que difundió en redes sociales. Dos momentos muy reconocidos a nivel mundial fueron las respuestas que dio en dos debates diferentes: "Quiero que hasta tu padre vote por mí" y su respuesta ante el pronunciamiento de "nueve dedos".

La primera causó burlas contra Bolsonaro, pues los presos también pueden votar y, en primera vuelta el 75 de los reos votó por Lula, Bolsonaro cuestionó a Lula con esto y el mandatario le respondió que quería que el 100% de los mismos lo eligieran.

En cuanto al segundo, hizo referencia a su historia como trabajador, desde los 16 años (perdió un meñique a los 17) y cuestionó a Bolsonaro por ser un hombre que siempre se vio beneficiado por cargos que su padre le daba.

Lula Da Silva iniciará su cuarto mandato el 5 de enero de 2027.