Bomberos buscan 33 desaparecidos tras intensas lluvias al oriente de Brasil que han dejado 36 muertos

Autoridades informaron que 208 personas han sido rescatadas con vida
Equipos de rescate buscan víctimas entre los escombros después de un deslizamiento de tierra causado por fuertes lluvias en el barrio Parque Jardim Burnier en Juiz de Fora, estado de Minas Gerais, Brasil Crédito: AFP

Las lluvias torrenciales que azotaron la región de la Zona da Mata, en el estado brasileño de Minas Gerais, dejaron al menos 36 personas muertas y 33 desaparecidas, según confirmó el Departamento de Bomberos estatal, en medio de una de las emergencias climáticas más graves en los últimos años en ese país.

La ciudad más afectada es Juiz de Fora, donde durante la noche fueron hallados cinco nuevos cuerpos, elevando a 30 el número total de víctimas fatales.

Otras seis muertes fueron confirmadas en el municipio vecino de Ubá. Entre los fallecidos se encuentran al menos cinco niños.

Equipos de rescate trabajan sin descanso en medio de condiciones extremadamente difíciles, para localizar a las personas atrapadas bajo escombros o arrastradas por corrientes de agua y lodo. Los bomberos informaron que 208 personas han sido rescatadas con vida, mientras continúan las operaciones de búsqueda.

Para reforzar las labores de emergencia, más de 20 militares fueron movilizados desde Belo Horizonte, acompañados por perros especializados en búsqueda en estructuras colapsadas. Este miércoles por la mañana, 62 bomberos operaban en Juiz de Fora, 49 en Ubá y otros 14 en Matias Barbosa.

Las operaciones se ven obstaculizadas por el terreno anegado, que continúa saturado tras precipitaciones récord. Según el Instituto Nacional de Meteorologia (Inmet), febrero ya se convirtió en el mes más lluvioso de la historia de Juiz de Fora, con 579,3 milímetros acumulados, un 270 % por encima de lo previsto y superando el récord registrado en 1988.

Estado de calamidad y movilización nacional

El Gobierno federal reconoció oficialmente el estado de calamidad pública decretado por Juiz de Fora, mientras el estado de Minas Gerais declaró tres días de luto oficial.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva expresó su solidaridad con las víctimas y anunció una “movilización inmediata”, ordenando el envío de equipos del Sistema Único de Salud para atender a los damnificados.

Por su parte, el gobernador Romeu Zema llegó a la zona del desastre al final de la tarde y supervisó personalmente las labores de rescate, tras recibir críticas por la respuesta inicial del gobierno estatal.

“Tan pronto como nos dimos cuenta de la gravedad de los acontecimientos, instruí a la Defensa Civil para hacer todos los esfuerzos posibles para salvar el mayor número de vidas”, afirmó en conferencia de prensa.

Destrucción, barrios aislados y escenas dramáticas

Los deslizamientos de tierra más mortales se registraron en los barrios JK, Santa Rita, Vila Ideal, Lourdes, Vila Alpina, São Benedito y Vila Olavo Costa, donde viviendas enteras fueron arrasadas.

La alcaldesa Margarida Salomão informó que varios barrios quedaron completamente aislados tras el desbordamiento histórico del río Paraibuna. “Todos los arroyos están completamente desbordados. Es una situación catastrófica”, señaló.

El municipio decretó estado de calamidad por 180 días, suspendió clases en las escuelas públicas y evacuó al menos 25 calles.

Al menso 15 centros educativos fueron convertidos en refugios temporales. Las autoridades también alertaron sobre la aparición de páginas falsas que buscan recaudar donaciones fraudulentas.

En Ubá, las inundaciones obligaron a suspender múltiples servicios sanitarios municipales, incluyendo la farmacia pública, centros odontológicos y unidades de atención primaria.

Cambio climático y riesgo de nuevas lluvias

Meteorólogos indicaron al diario O Globo que el fenómeno se originó a partir de una vaguada atmosférica típica del verano brasileño, que favoreció tormentas intensas sobre una atmósfera extremadamente húmeda y cálida.

Aunque el evento fue catalogado como una lluvia estacional, especialistas advierten que la intensidad récord refleja la “nueva normalidad” asociada al cambio climático, con episodios extremos cada vez más frecuentes.

El Inmet emitió una alerta de “peligro alto” por acumulación de lluvias que afecta a 607 ciudades de las regiones sureste, sur y noreste de Brasil, vigente al menos hasta el viernes, mientras los equipos de emergencia continúan la búsqueda contrarreloj entre lodo, ruinas y agua.

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