Miles de viajeros canadienses quedaron atrapados en Cuba o vieron frustrados sus planes de vacaciones luego de que Air Canada y WestJet suspendieran sus vuelos hacia la isla debido a la escasez de combustible para aviación, tras el embargo petrolero anunciado por la Casa Blanca.
En un comunicado emitido el lunes, Air Canada informó que tomó la decisión tras ser notificada por el Gobierno cubano de que, a partir del martes, no habría disponibilidad de combustible en los aeropuertos del país. Ante este escenario, la aerolínea anunció que enviará aviones sin pasajeros para repatriar a los turistas varados.
WestJet, propietaria de Sunwing, adoptó una medida similar horas más tarde y confirmó un plan de vuelos especiales para traer de regreso a sus clientes. En contraste, Air Transat mantiene sus operaciones, aunque ofrece opciones de reprogramación y ajustes en los itinerarios.
La suspensión repentina generó angustia entre los viajeros. Brittany Culmone, gerente de recursos humanos de Burlington, se encontraba de vacaciones en Varadero cuando recibió la noticia.
“Entré en pánico. Mis amigos y familiares me enviaban mensajes con todas las noticias”, relató al diario Star. “Ya estaba nerviosa antes de viajar, pero no podíamos cambiar los planes sin perder dinero”.
Culmone tenía previsto regresar a Ontario el martes con WestJet. Aunque ya había hecho el registro y empacado, el personal del hotel le recomendó llevar agua al aeropuerto y estar preparada para posibles retrasos.
Según contó, mientras el resort donde se hospeda funciona con normalidad, la ciudad muestra señales claras de crisis. “Casi no hay tráfico, las tiendas están vacías y los bares solo abren de día. Nosotros podremos volver a casa, pero esta es su realidad”, afirmó.
Racionamiento nacional, la normalidad cubana
La escasez de combustible se enmarca en un contexto de racionamiento nacional. La semana pasada, el presidente Miguel Díaz-Canel evocó la llamada “opción cero”, un plan de austeridad extrema diseñado tras la caída de la Unión Soviética.
De acuerdo con John Kirk, profesor emérito de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Dalhousie, el país atraviesa ahora un régimen de racionamiento estricto que afecta directamente al transporte aéreo.
“Los aviones que aterrizan en Cuba deben llegar con combustible suficiente para su siguiente destino, porque no hay para repostar”, explicó. En el caso de Air Canada, que opera aeronaves más pequeñas, no es posible cargar el combustible necesario para vuelos de ida y vuelta a ciudades como Toronto o Montreal.
En cambio, aerolíneas como Air Transat, que utilizan aviones de mayor tamaño, pueden completar el trayecto. Algunas compañías europeas incluso realizan escalas en islas vecinas para abastecerse antes de cruzar el Atlántico.
Kirk descartó que la crisis sea consecuencia directa de la pérdida del petróleo venezolano y señaló como detonante principal la reciente decisión de México de suspender sus exportaciones de crudo a Cuba.
“La presidenta Claudia Sheinbaum había mantenido el suministro, pero hace una semana Trump la amenazó con represalias comerciales”, afirmó el académico. Según Kirk, México se vio obligado a priorizar las negociaciones del tratado comercial de América del Norte.
“Todo se reduce al terrorismo económico de la administración Trump. Ha amenazado con aranceles a cualquiera que exporte combustible a Cuba”, sostuvo.
Un país paralizado
Mientras continúan los envíos de alimentos y medicinas, la falta de combustible ha paralizado sectores clave de la economía y el turismo, uno de los principales motores financieros del país.
En Canadá, los efectos también se sienten con fuerza. Trevor Lear, residente de Fredericton, tenía previsto viajar con su esposa cuando comenzó a recibir mensajes confusos sobre la suspensión de su vuelo.
“De un momento a otro, mis vacaciones desaparecieron”, escribió en un mensaje. “No hay explicaciones claras”.
Lear aseguró que los precios de vuelos alternativos se duplicaron mientras intentaba comunicarse con la aerolínea. Además, los sistemas oficiales ofrecían información contradictoria sobre el estado de su vuelo.
Ante la incertidumbre, el Gobierno de Canadá actualizó a principios de febrero su alerta de viaje a Cuba, recomendando extremar precauciones y advirtiendo que la situación podía deteriorarse rápidamente.
Air Canada implementó políticas especiales de cambio y reembolso, al igual que su división turística. Estas medidas incluyen devoluciones completas para pasajeros afectados por cancelaciones.
Por su parte, la portavoz Marie-Eve Vallières informó que Air Transat continuará operando mediante planes de contingencia, como escalas técnicas para repostar.