¿Quién es el hombre clave en el acuerdo petrolero entre Trump y Delcy?

Apodado "el bolichico", un empresario del petróleo acusado de varios crímenes ha sido el enlace por años entre Washington y Caracas.
El aumento de la producción venezolana implicaría una mayor cantidad de petróleo disponible en el mercado, situación que podría presionar a la baja el precio del barril debido al incremento de la oferta. Crédito: Diseñado por Magnific + www.magnific.com

El histórico acuerdo petrolero que la administración de Donald Trump negocia con Venezuela tiene como uno de sus protagonistas centrales a Alejandro Betancourt, un empresario venezolano de 46 años cuya trayectoria combina negocios multimillonarios, vínculos con gobiernos y opositores venezolanos, operaciones internacionales y una investigación por presunto lavado de dinero.

Betancourt dirige la compañía petrolera que está construyendo una alianza sin precedentes con el Pentágono para acceder a parte de los enormes recursos petroleros de Venezuela. Su influencia llegó a tal punto que funcionarios estadounidenses lo consideran una pieza fundamental del nuevo esquema energético de Washington en el país sudamericano.

“Sin Betancourt, no habría acuerdo sobre seguridad energética”, afirmó un funcionario estadounidense al medio Axios. El mismo funcionario sostuvo que el empresario también tuvo un papel relevante en la operación que terminó con Nicolás Maduro fuera del poder.

La relación de Betancourt con Washington no es nueva. Su acercamiento al Gobierno estadounidense comenzó durante el primer mandato de Trump, cuando Estados Unidos desconoció a Maduro como presidente legítimo y reconoció en 2019 a Juan Guaidó como mandatario interino de Venezuela.

Ahora, varios años después, el empresario se encuentra en el centro de un acuerdo que podría redefinir el control y la explotación del petróleo venezolano.

Un empresario convertido en intermediario político

La trayectoria de Betancourt en Venezuela lo llevó a establecer contactos tanto con sectores de la oposición como con funcionarios y figuras cercanas al poder.

Durante el primer Gobierno de Trump, según personas familiarizadas con aquellas operaciones, Betancourt actuó como intermediario entre la oposición venezolana, dirigentes políticos y miembros de las Fuerzas Armadas para intentar conseguir respaldo interno a una transición encabezada por Guaidó.

También viajó a Moscú para entregar una carta en nombre del Gobierno de Guaidó en la que se solicitaba a Rusia que dejara de respaldar a Maduro.

El intento de desplazar al chavismo, sin embargo, fracasó. Maduro permaneció en el poder y ordenó perseguir a Betancourt, además de confiscar sus propiedades y su compañía petrolera.

El empresario terminó huyendo de Venezuela.

Años después, su relación con figuras del Gobierno venezolano volvió a cambiar. En 2023, Delcy Rodríguez habría presionado para que Maduro permitiera el regreso de Betancourt, quien era considerado por algunos sectores como una figura capaz de contribuir a la recuperación de la industria petrolera.

Su papel en la salida de Maduro

La influencia de Betancourt adquirió una nueva dimensión cuando Trump comenzó a exigir que Maduro abandonara Venezuela.

Según fuentes citadas por el medio, Betancourt mantuvo conversaciones con Delcy Rodríguez para explorar si estaba dispuesta a asumir el Gobierno en una Venezuela posterior a Maduro.

No se trató, según un funcionario estadounidense, de una propuesta directa. El objetivo habría sido conocer la disposición de Rodríguez ante un eventual cambio político.

Betancourt también mantenía comunicación frecuente con Mauricio Claver-Carone, una de las figuras más cercanas a Trump en la política hacia Venezuela. Ambos discutían cómo mantener funcionando la industria petrolera y la economía venezolana después de una eventual salida de Maduro.

El 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses capturaron al entonces mandatario venezolano, Claver-Carone estaba en contacto telefónico con Betancourt, mientras este hablaba con Rodríguez.

La vicepresidenta venezolana inicialmente habría pensado que Estados Unidos había matado a Maduro y que también la había traicionado. Según un aliado de Betancourt, estaba “muy enojada y asustada”.

El empresario habría conseguido tranquilizarla y finalmente la convenció de conversar con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sobre la posibilidad de asumir el control del país.

Una investigación por lavado de dinero de 1.200 millones de dólares

Pero la trayectoria de Betancourt también incluye un episodio que durante años ha complicado sus relaciones internacionales.

En 2019, mientras Maduro ordenaba perseguirlo, el empresario estaba vinculado a una investigación internacional por un supuesto esquema de lavado de dinero de 1.200 millones de dólares.

El caso derivó en una acusación federal contra su primo y otros venezolanos en Miami. Betancourt, sin embargo, nunca fue acusado formalmente.

En aquel momento, uno de sus abogados era Rudy Giuliani, quien posteriormente fue una figura cercana a Trump. Según The Washington Post, Giuliani se reunió con funcionarios del Departamento de Justicia para argumentar que Betancourt desconocía las actividades ilícitas investigadas.

La reunión ocurrió poco después de que Giuliani y dos asociados se hospedaran en el castillo español propiedad de Betancourt, El Alamín. Durante aquella visita también se reunieron con un asesor del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky para presionar por investigaciones relacionadas con Joe Biden.

Seis años después, el caso volvió a complicar la situación del empresario.

Las autoridades suizas retomaron una investigación relacionada con el expediente estadounidense de 2016 y solicitaron a España registrar el castillo y una oficina de Betancourt en Madrid.

Estados Unidos intervino para facilitar su regreso a las negociaciones

La investigación suiza tuvo consecuencias directas sobre el acuerdo petrolero con Venezuela.

Betancourt permanecía en Reino Unido y no podía viajar libremente debido a una solicitud de extradición presentada por Suiza. Eso le impedía desplazarse a Washington o Caracas para participar personalmente en las negociaciones.

Según el Post, durante esta primavera funcionarios estadounidenses, incluida la entonces fiscal general Pam Bondi, plantearon a las autoridades suizas que retrasaran la investigación porque Betancourt era considerado una figura importante para la política exterior estadounidense.

Durante una llamada, un funcionario estadounidense habría mostrado sorpresa al enterarse de que el expediente se encontraba todavía en una fase inicial.

“¿Fases iniciales? Esto tiene 10 años”, habría respondido.

Finalmente, las autoridades suizas comunicaron a un tribunal británico que no continuarían con el procedimiento, lo que permitió que Betancourt viajara en junio.

El acuerdo que coloca al Pentágono detrás de una petrolera

Las negociaciones entre Betancourt, Delcy Rodríguez y funcionarios estadounidenses llegaron a un acuerdo verbal a mediados de agosto.

Venezuela recibiría entre el 16% y el 40% de la producción petrolera, dependiendo del yacimiento, además de los impuestos sobre la renta.

Estados Unidos, por su parte, no aportaría directamente dinero a la operación, pero tendría una participación del 35% y recibiría el 20% del petróleo después de impuestos, calculado sobre el costo de producción.

Ese costo se situaría alrededor de los 30 dólares por barril, mientras que el petróleo cotizaba cerca de los 90 dólares.

La empresa estadounidense Blue Energy Partners, vinculada a Betancourt, obtendría acceso a 17 yacimientos petroleros venezolanos y contaría con el respaldo implícito del Ejército estadounidense.

“Ningún otro magnate petrolero puede decir que tiene al Pentágono de su lado”, resumió un funcionario estadounidense.

El acuerdo adquiere especial importancia para Washington porque Estados Unidos necesita garantizar nuevas fuentes de petróleo en un momento en que sus reservas son más reducidas.

Críticas por el posible beneficio para Betancourt

La alianza también ha generado críticas.

Expertos en energía han cuestionado la viabilidad del acuerdo y han advertido que es poco probable que sus efectos reduzcan los precios de la gasolina en Estados Unidos a corto plazo.

En Venezuela, algunos sectores han descrito el pacto como un acuerdo de carácter cleptocrático y han utilizado contra Betancourt el término bolichico, utilizado para referirse de manera despectiva a empresarios enriquecidos durante el chavismo.

La defensa del empresario rechaza esas acusaciones.

Su abogado, Jon Sale, sostiene que Betancourt ha sido objeto de una investigación prolongada por hechos antiguos, pero destaca que nunca ha sido condenado ni acusado formalmente de un delito.

“Está en una posición privilegiada para este momento histórico”, afirmó el abogado.

¿Quién es Alejandro Betancourt y qué papel tiene en el acuerdo petrolero de Trump?

Alejandro Betancourt es un empresario venezolano de 46 años que dirige la compañía petrolera involucrada en el nuevo acuerdo energético con Venezuela. Según funcionarios estadounidenses, ha sido una figura importante en las negociaciones y en los contactos relacionados con la transición política venezolana.

¿Qué relación tuvo Alejandro Betancourt con la salida de Nicolás Maduro?

Betancourt mantuvo contactos con figuras venezolanas y estadounidenses mientras el Gobierno de Trump buscaba una salida de Maduro. El 3 de enero, durante la operación estadounidense contra el mandatario venezolano, también estuvo en comunicación con Delcy Rodríguez sobre una posible transición política.

¿Por qué Alejandro Betancourt fue investigado por lavado de dinero?

Betancourt estuvo relacionado con una investigación internacional sobre un supuesto esquema de lavado de dinero de unos 1.200 millones de dólares. El caso derivó en acusaciones contra otras personas, pero Betancourt nunca fue acusado formalmente ni condenado por esos hechos.

¿Qué incluye el nuevo acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela?

El acuerdo contempla que una empresa vinculada a Betancourt tenga acceso a 17 yacimientos venezolanos. Estados Unidos tendría una participación del 35% y recibiría parte del petróleo producido, mientras Venezuela conservaría una proporción de la producción y recibiría ingresos fiscales.

¿Por qué el acuerdo petrolero de Trump genera críticas?

Expertos en energía cuestionan su viabilidad y consideran que sus efectos sobre los precios de la gasolina en Estados Unidos podrían ser limitados en el corto plazo. Además, algunos venezolanos cuestionan que Betancourt obtenga una posición privilegiada con respaldo estadounidense.