Analistas dicen que América Latina gana peso en la estrategia exterior de Trump: “Hoy está en el centro de las preocupaciones"

Sandra Borda, politóloga, afirmó que este periodo es “fundamentalmente distinto” a la primera administración.
Uno de los analistas dijo que la principal preocupación de Washington es el narcotráfico. Crédito: AFP / Freepik

El primer año de Donald Trump en su segundo mandato ha estado marcado por cambios en la política exterior de Estados Unidos, según coincidieron los analistas invitados a una entrevista a La FM, en el programa 'Aquí y Ahora' en la que se evaluó el alcance global de sus decisiones, su enfoque en América Latina, el uso del poder militar y las tensiones con aliados tradicionales.

Sandra Borda, politóloga, doctora en ciencia política y profesora de la Universidad de los Andes, afirmó que este periodo es “fundamentalmente distinto” a la primera administración. Señaló que ahora existe “mucha más fuerza y confianza” debido a un respaldo electoral mayor y a la mayoría en el Congreso, lo que permite “hablar en otro tono completamente distinto en lo internacional”. Añadió que el equipo de política exterior también cambió y que hoy América Latina ocupa un lugar central en la estrategia estadounidense.

Borda explicó que la llamada doctrina “Don Road” no replica la doctrina Monroe original. Recordó que esta surgió en 1823 como un esquema de defensa colectiva y sostuvo que la versión actual se orienta a un “América para los americanos” entendidos como Estados Unidos, “no como un ejercicio solidario, sino casi como imperialista”.

Carlos Arévalo, magíster en derecho internacional y decano de una facultad de estudios jurídicos, políticos e internacionales, sostuvo en que el enfoque se parece más al corolario de Teodoro Roosevelt. Dijo que la doctrina de seguridad aprobada recientemente busca proteger “intereses estratégicos de Estados Unidos en la región” y reiteró que el objetivo prioritario sigue siendo “frenar el crecimiento de China”, incluso cuando el discurso pone el foco en América Latina.

¿Existe un nuevo orden global bajo Trump?

Fernando de Mora, internacionalista y exdirector de International Crisis Group, aseguró que Trump “llegó con toda la fuerza a ejercer el mandato que le fue confiado” y que, en política interna y externa, “está cumpliendo lo que prometió”. Afirmó que el presidente aprendió en su primer mandato cómo funcionan las instituciones internacionales y ahora actúa con mayor determinación.

Sobre Venezuela, De Mora indicó que no se trató de una acción contra el país sino “contra Nicolás Maduro”. Añadió que observó poca oposición regional a esa intervención y que el interés estadounidense no se expresó inicialmente en términos de democracia. Borda complementó que, tras la operación, los primeros discursos se concentraron en “el tema petrolero y económico”, y que solo después se habló de una transición democrática.

Borda advirtió que este tipo de acciones generan debate interno en Estados Unidos. Mencionó intentos en el Senado para limitar el uso de la fuerza y subrayó que Trump había criticado históricamente el “sobre expansionismo militar”. A su juicio, la estrategia actual prioriza intereses “materiales y económicos”.

Arévalo alertó sobre el impacto jurídico internacional. Señaló que la operación en Venezuela no fue justificada bajo el derecho internacional y que eso implica “abandonar un orden construido desde 1928”. Indicó que este cambio coincide con un aumento de conflictos armados en el mundo.

¿Por qué Groenlandia genera tensión con Europa?

Sobre Groenlandia, Arévalo afirmó que su valor es “geoestratégico y geopolítico”, por su ubicación polar y su relevancia futura en seguridad y recursos. Aseguró que, aunque existen minerales, el interés principal es “económico y militar de largo plazo”. De Mora consideró que el caso evidencia la debilidad de una defensa común europea y llamó a la Unión Europea a reorganizar su política de seguridad.

Borda explicó que el distanciamiento con la OTAN es gradual y responde a la exigencia de que Europa asuma mayor responsabilidad en su defensa. Dijo que la doctrina de seguridad estadounidense concibe la protección como un asunto “puramente unilateral” y que Estados Unidos prefiere actuar solo porque considera costoso el multilateralismo.

En cuanto a Colombia, Arévalo afirmó que la principal preocupación de Washington es el narcotráfico. Aseguró que la reunión entre Trump y Gustavo Petro dependerá de compromisos “con evidencias concretas”. Advirtió que, de no haberlos, podrían escalar tensiones comerciales y de seguridad.

De Mora expresó dudas sobre la preparación del gobierno colombiano y sostuvo que Estados Unidos planteará preguntas sobre relaciones con Venezuela, Irán, Rusia y China. Borda concluyó que, independientemente del resultado, el encuentro tiene incentivos políticos para ambos gobiernos y podría traducirse en un cierre de mandato con una imagen de acercamiento bilateral.