Los cuerpos de los nueve esquiadores que murieron en una avalancha el martes pasado en el norte de California fueron recuperados este sábado, después de que las condiciones climáticas permitieran el acceso de los equipos de rescate, informaron las autoridades del condado de Nevada.
Ocho de los esquiadores fallecidos habían sido encontrados el miércoles, pero una persona permanecía desaparecida. Los rescatistas localizaron su cuerpo este sábado, que también fue sacado de la montaña, completando la recuperación de las víctimas.
Los esquiadores pertenecían a un grupo de 15 personas, incluidos cuatro guías, que quedaron atrapadas por un bloque de nieve del tamaño de un campo de fútbol que se deslizó de una montaña el martes pasado.
Seis mujeres, amigas cercanas y esquiadoras con experiencia, junto con tres guías profesionales, se encuentran entre las víctimas mortales. Otras seis personas sobrevivieron a la avalancha durante una travesía de tres días. Las autoridades confirmaron que se trata de la avalancha más mortífera en Estados Unidos desde 1981.
El mal tiempo y la amenaza de nuevas avalanchas impidieron que los equipos recuperaran los cuerpos de forma segura en los días siguientes, lo que retrasó las labores hasta que mejoraron las condiciones.
Investigación por avalancha en California y posibles responsabilidades
Las autoridades del condado de Nevada revelaron los nombres de las víctimas mortales. Sus edades estaban entre los 30 y 52 años, según el informe oficial.
La División de Seguridad y Salud Ocupacional de California abrió una investigación para determinar si la compañía organizadora de la expedición, Blackbird Mountain Guides, incumplió normas de seguridad durante la planificación y ejecución del recorrido.
Por su parte, el Departamento del Alguacil del condado de Nevada también adelanta indagaciones para establecer por qué el grupo continuó la travesía pese a un aviso de tormenta invernal que afectaba la región.
De acuerdo con los reportes meteorológicos, la tormenta dejó hasta 2 metros de nieve y registró vientos de 96 kilómetros por hora, condiciones que incrementan el riesgo de deslizamientos.
El domingo previo al accidente, el Centro de Avalanchas de Sierra emitió una alerta en la que advirtió que “podrían presentarse condiciones de avalancha muy peligrosas en la zona rural” en una región que incluye el área metropolitana del lago Tahoe.
Las investigaciones buscan establecer si hubo fallas en la evaluación del riesgo, en la toma de decisiones durante la expedición o en los protocolos de seguridad aplicados en terreno.