El líder supremo de Irán está herido y "probablemente desfigurado" afirma la Casa Blanca

Reportes de prensa dicen que sufrió una fractura en el pie y varias lesiones menores en el primer día de bombardeos en Irán.
Mojtaba Jamenei, hijo del ayatolá Alí Jamenei, asesinado el 28 de febrero de 2026 en un ataque militar estadounidense-israelí. Crédito: AFP

La Casa Blanca y el Pentágono pusieron en duda este viernes la condición física del nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, después de que este emitiera su primer mensaje público desde que asumió el cargo sin aparecer ante las cámaras ni ser escuchado en audio. El comunicado, leído por una presentadora de la televisión estatal iraní, desató una oleada de especulaciones sobre el estado real del dirigente, que no ha sido visto en público desde el inicio de los ataques estadounidenses e israelíes sobre Irán.

El presidente Donald Trump, en declaraciones al programa de Fox Radio "The Brian Kilmeade Show", afirmó que a su juicio Jamenei está "dañado, pero probablemente vivo". "Creo que probablemente lo sea. Creo que está dañado, pero creo que probablemente esté vivo de alguna forma, sí", señaló el mandatario.

Trump también aprovechó para reiterar su "decepción" por el nombramiento del nuevo líder, al que describió como alguien que "solo va a generar más del mismo problema para el país", según declaraciones realizadas el lunes pasado.

En duda la validez del mensaje del ayatolá

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, fue más contundente durante la rueda de prensa del Pentágono. Aseguró que Jamenei está "herido y probablemente desfigurado" y describió al liderazgo iraní en términos despectivos: "Desesperados y escondidos, se han ocultado, acobardados como ratas". Hegseth cuestionó directamente la validez del primer mensaje del nuevo ayatolá: "Ayer publicó un comunicado, bastante flojo, la verdad, pero no había ni audio ni vídeo. Irán tiene muchísimas cámaras y grabadoras de voz, ¿para qué un comunicado escrito? Creo que ya saben por qué".

Un mensaje desafiante que nadie vio ni escuchó

En esa primera declaración, difundida el jueves, Mojtaba Jamenei afirmó que el cierre del estratégico estrecho de Ormuz debe continuar como herramienta de presión contra el enemigo, y que los ataques de Irán contra países del Golfo Pérsico seguirán adelante. El tono fue combativo y no ofreció ninguna señal de apertura hacia Washington, frustrando las expectativas de quienes esperaban un cambio de postura tras la muerte de su padre.

Los medios iraníes no ofrecieron ninguna explicación sobre por qué el mensaje fue leído por una presentadora en lugar de ser emitido por el propio Jamenei. La ausencia de imágenes o sonido generó de inmediato interrogantes sobre su verdadero estado de salud.

Fuentes consultadas por CNN indicaron que Jamenei sufrió una fractura en el pie y otras lesiones menores durante el primer día de los bombardeos conjuntos. El embajador iraní en Chipre declaró al diario The Guardian que Jamenei resultó herido en ese ataque y que habría sido hospitalizado, con lesiones en las piernas, la mano y el brazo. Por su parte, la televisión estatal y la agencia oficial IRNA describieron al nuevo líder como un "veterano de guerra herido", una fórmula que en la tradición política iraní evoca a quienes han sobrevivido a ataques en defensa de la república islámica.

Un líder en las sombras que asumió en medio de la guerra

La Asamblea de Expertos de Irán designó a Mojtaba Jamenei como tercer líder supremo de la República Islámica tras la muerte de su padre, el ayatolá Ali Jamenei, ocurrida el 28 de febrero durante el primer día de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel. El nombramiento marcó un hito histórico: con la decisión, la República Islámica adoptó de facto una dinámica dinástica, algo que en teoría había acabado la Revolución iraní de 1979 tras derrocar al sha.

Nacido en 1969 en la ciudad santa chiita de Mashhad, Mojtaba participó en su juventud en la guerra entre Irán e Irak y luego estudió en los seminarios religiosos de Qom. Aunque nunca ocupó un cargo oficial dentro del gobierno de la República Islámica, fue durante años una figura central e influyente en la cúpula del sistema de su padre. Cables diplomáticos filtrados por WikiLeaks lo describieron como el principal intermediario del poder y "la fuerza detrás de las vestiduras".

El precio del petróleo se disparó por encima de los 120 dólares por barril, sus niveles más altos desde 2022, tras conocerse su nombramiento y el cierre del estrecho de Ormuz. La designación fue interpretada por analistas como una señal de desafío: el anuncio fue presentado con el argumento de que el máximo líder de Irán debía ser "odiado por el enemigo", en referencia directa a que Trump había señalado que Mojtaba sería una opción "inaceptable".

Desde su designación, la conducción cotidiana del gobierno ha recaído en figuras como el jefe del Consejo Superior de Seguridad, Ali Larijani, y el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf. Tanto el ejército regular como la Guardia Revolucionaria han expresado lealtad formal al nuevo líder, aunque analistas advierten que su legitimidad religiosa y política será puesta a prueba en las semanas y meses que vienen.