Bill y Hillary Clinton se preparan para responder preguntas sobre Jeffrey Epstein ante el Congreso

Bill Clinton viajó en el avión privado de Epstein al menos 16 veces, revelan los documentos.
El expresidente también está vinculado al caso Epstein. Crédito: AFP

Más de dos décadas después de haber abandonado el poder presidencial, Bill Clinton y Hillary Clinton regresan inesperadamente al epicentro de una batalla política en Washington.

Este jueves 26 de febrero deberán rendir declaración ante el Congreso de Estados Unidos, dentro de una investigación legislativa sobre las conexiones del fallecido financiero y delincuente sexual Jeffrey Epstein con figuras influyentes del poder político y económico.

Las comparecencias acordadas tras semanas de tensión institucional, se realizarán en la residencia del matrimonio en Chappaqua, Nueva York.

Hillary Clinton testificará primero y el expresidente lo hará al día siguiente, en sesiones separadas que serán grabadas y posteriormente divulgadas por la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes.

De la resistencia política a la comparecencia obligada

Durante meses, el matrimonio intentó evitar presentarse personalmente, argumentando que la investigación tenía motivaciones partidistas.

Sin embargo, el escenario cambió cuando legisladores de ambos partidos avanzaron hacia una votación para declararlos en desacato penal al Congreso, una amenaza que finalmente los llevó a aceptar las condiciones impuestas por el presidente del comité, el republicano James Comer.

El acuerdo incluyó realizar los interrogatorios fuera del Capitolio para evitar la imagen inédita de un expresidente siendo citado formalmente a declarar en Washington.

“Nadie está acusando a los Clinton de un delito. Solo buscamos respuestas”, afirmó Comer al explicar la decisión.

Qué quiere saber el Congreso

Las sesiones se centrarán en cinco grandes líneas de investigación:

  • El manejo gubernamental de las investigaciones federales contra Epstein y su colaboradora Ghislaine Maxwell.
  • Las circunstancias de la muerte de Epstein en prisión en 2019.
  • Medidas para combatir redes de trata sexual.
  • Los intentos del financiero por influir en figuras públicas para proteger sus actividades.
  • Posibles faltas éticas vinculadas a funcionarios electos.

Aunque Bill Clinton nunca ha sido acusado penalmente en relación con Epstein, su pasado contacto con el financiero vuelve inevitable el escrutinio político. Registros de vuelo y fotografías lo muestran viajando en el avión privado de Epstein y participando en encuentros sociales con miembros de su círculo.

El entorno del expresidente sostiene que rompió toda relación antes del arresto federal de Epstein y que desconocía cualquier actividad criminal. Hillary Clinton, en tanto, ha insistido públicamente en que nunca conoció al magnate.

Un Washington distinto al de las guerras políticas del pasado

El contexto político actual difiere radicalmente de las confrontaciones que marcaron la carrera del matrimonio Clinton, desde el juicio político contra Bill Clinton hasta las investigaciones por Bengasi o el uso del servidor privado de correos electrónicos durante la gestión diplomática de Hillary Clinton.

Hoy, incluso dentro del Partido Demócrata, la presión por escuchar a las víctimas pesa más que la defensa automática de antiguas figuras del partido. Legisladores más jóvenes consideran que el Congreso debe actuar con coherencia frente a cualquier persona vinculada al caso.

La transparencia y la justicia deben aplicarse sin importar la afiliación política”, declaró la congresista Rashida Tlaib, reflejando el cambio generacional en el Capitolio.

El principal demócrata del panel investigador, Robert Garcia, aseguró que las declaraciones podrían arrojar luz sobre posibles conexiones internacionales de Epstein o eventuales vínculos con gobiernos extranjeros.