¿Qué está pasando en Bolivia? Cinco claves para entender la crisis del gobierno de Rodrigo Paz

Protestas en Bolivia desatan crisis política: reclamos salariales, reforma de tierras y detención de líderes, con presión a Paz y tensiones regionales.
Rodrigo Paz, presidente de Bolivia, quien actualmente vive una crisis política a pocos meses de su nombramiento. Crédito: AFP

El conflicto que afronta el Gobierno de Bolivia comenzó a principios de mes con protestas sectoriales por demandas salariales, la mala calidad de los combustibles y el rechazo a una reforma de tierras, pero escaló hasta convertirse en una crisis política con pedidos de renuncia contra el presidente Rodrigo Paz, quien asumió el poder hace apenas seis meses.

Las protestas y bloqueos de carreteras se tornaron violentos esta semana en La Paz y profundizaron los problemas económicos y políticos que enfrenta el mandatario, quien ha recibido el respaldo de EE. UU. y de varios Gobiernos de la región, aunque también afrontó un conflicto diplomático con Colombia por declaraciones de su presidente, Gustavo Petro, que Bolivia calificó de “injerencia”.

¿Cómo comenzaron las protestas en Bolivia por la reforma de tierras?

Campesinos e indígenas de la Amazonía caminaron durante 24 días desde la región de Pando (norte) y llegaron a La Paz a principios de mayo para exigir la anulación de la Ley 1720 sobre la reclasificación de las pequeñas propiedades a medianas para ser objeto de créditos bancarios.

Estos sectores consideraban que la norma abría las puertas a la concentración de tierras en manos de terratenientes y empresarios agrícolas.

Esa movilización fue secundada en el altiplano de La Paz por los sindicatos de campesinos aimaras con bloqueos de caminos. El presidente abrogó la ley el 13 de mayo, pero eso solo desactivó el conflicto con los sectores amazónicos.

¿Por qué la crisis en Bolivia escaló a un conflicto político?

La Central Obrera Boliviana (COB) presentó al Gobierno un documento con más de 200 demandas, entre ellas un aumento salarial del 20 %, control de la inflación y el compromiso de no privatizar las empresas estatales, la mayoría de las cuales está en quiebra. La inflación anual en 2025 fue del 20,4 % y la cifra acumulada hasta abril está en 14,18 %.

La COB declaró una huelga indefinida a principios de mes, sin lograr un seguimiento masivo, pero desde entonces encabeza las protestas callejeras diarias en La Paz de maestros, fabriles, campesinos y sectores mineros.

Paz rechazó la mayoría de las demandas, incluido el aumento salarial del 20 %, pero logró un acuerdo económico con los maestros y mineros de las cooperativas.

El líder de la COB, el minero Mario Argollo, y la Federación de Campesinos Tupac Katari de La Paz firmaron el 6 de mayo un pacto para forzar la dimisión del mandatario, al que calificaron de “incapaz”. Ese mismo día, los agricultores comenzaron los bloqueos de carreteras hacia otras regiones del país y de las rutas que conectan con Perú y Chile.

El Gobierno acusó al expresidente Evo Morales (2006-2019) de alentar la conflictividad.

La Fiscalía emitió esta semana órdenes de aprehensión contra Argollo y otros dirigentes de los bloqueos por presuntos delitos como instigación pública a delinquir y terrorismo, mientras que el Gobierno responsabilizó a los manifestantes por la muerte de tres mujeres, incluida una ciudadana de Belice, que no recibieron atención médica oportuna debido a los cortes de rutas.

¿Qué papel tiene Evo Morales en la crisis política de Bolivia?

El 11 de mayo, una marcha de centenares de seguidores de Morales partió desde la localidad andina de Caracollo hacia La Paz, en un recorrido de unos 190 kilómetros, para rechazar las reformas impulsadas por el Gobierno en sectores estratégicos y exigir la renuncia de Paz.

La protesta coincidió con la emisión de una segunda orden de captura contra Morales después de que no se presentara ese mismo día en el juicio en el que está acusado de trata agravada de personas por su presunta relación con una menor de edad cuando era presidente, entre 2015 y 2016.

El Gobierno desplegó el 16 de mayo una operación policial y militar para abrir un “corredor humanitario” en algunas carreteras, pero los campesinos retomaron los bloqueos, tras algunos enfrentamientos en las rutas y en la ciudad de El Alto, vecina de La Paz.

La tensión aumentó el 18 de mayo, cuando la marcha afín a Morales ingresó a La Paz y participó junto a otros sectores en protestas violentas que causaron numerosos destrozos en instalaciones públicas y privadas. Los choques entre policías y manifestantes se saldaron con más de 120 detenidos, de los que 90 fueron liberados después.

¿Qué dijo Estados Unidos sobre la crisis en Bolivia?

Estados Unidos calificó las protestas como un intento de golpe contra Paz, que previamente también recibió el respaldo de otros Gobiernos de derecha como los de Argentina, Chile y Paraguay.

“Que nadie se confunda: Estados Unidos apoya firmemente al gobierno constitucional legítimo de Bolivia. No permitiremos que criminales y traficantes de drogas derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro continente”, dijo este miércoles el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio.

En cambio, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que está en marcha una “insurrección popular”, lo que derivó en la expulsión de su embajadora en La Paz.